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Dónde viajar en septiembre 2026: Destinos ideales para alargar el verano

Septiembre es el mes perfecto para viajar: menos turistas, clima ideal y precios más bajos. Descubre los mejores destinos para alargar el verano sin agobios.

Dónde viajar en septiembre 2026: Mejores destinos baratos
  • Clima ideal y ahorro: Disfruta de temperaturas veraniegas agradables con precios de vuelos y hoteles mucho más bajos que en agosto.
  • Sin masificaciones: Redescubre destinos populares de Europa y España con tranquilidad y sin colas interminables.
  • Variedad de planes: Desde playas paradisíacas en el Mediterráneo hasta aventuras exóticas o escapadas culturales urbanas.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 12-01-2026👁️ 84 lecturas

¿Piensas que lo bueno se acaba en agosto? ¡Para nada!

Septiembre es, para muchos viajeros expertos, el mejor mes del año para hacer las maletas y descubrir mundo.

Las multitudes de turistas han desaparecido, el clima sigue siendo espectacular en gran parte del planeta y, lo mejor de todo, los precios empiezan a bajar considerablemente.

Si te preguntas dónde viajar barato en septiembre, estás en el lugar adecuado para encontrar inspiración.

El clima en este mes es una transición perfecta: en Europa aún disfrutas de temperaturas de verano sin el calor sofocante, mientras que en el hemisferio sur la primavera empieza a despertar.

Es el momento perfecto para esas escapadas que en julio o agosto serían imposibles por el calor o las colas interminables.

Además, viajar en septiembre tiene ventajas logísticas claras.

Los vuelos suelen ser más económicos, con billetes por Europa que pueden rondar los 30-60 euros si reservas con un poco de antelación, y los aeropuertos están mucho más tranquilos.

En cuanto al alojamiento, es más fácil encontrar hoteles con encanto a buen precio, ya que la temporada alta ha echado el cierre.

Desde resorts en la playa hasta apartamentos céntricos, tienes más opciones donde elegir sin dejarte el sueldo.

Si buscas ideas específicas sobre dónde viajar en septiembre en Europa, la variedad es infinita, pero también hay joyas lejanas esperándote.

Prepárate para descubrir una selección de destinos que te harán olvidar la vuelta a la rutina y estirar la felicidad vacacional.

Consejos prácticos para tu viaje en septiembre

Aunque septiembre es más tranquilo, planificar bien sigue siendo clave para que tu experiencia sea redonda.

Aquí tienes tres claves fundamentales para aprovechar al máximo este mes de transición.

Aprovecha las ofertas de «última hora»

A diferencia de agosto, en septiembre las compañías aéreas y hoteleras lanzan ofertas para llenar las plazas vacantes.

Mantén los ojos abiertos y suscríbete a alertas de precios, porque puedes encontrar auténticos chollos en vuelos y estancias.

Es el mes ideal para ser un poco flexible con las fechas y dejarte llevar por la mejor oportunidad.

Equipaje inteligente: el tiempo cambia

El clima en septiembre puede ser caprichoso dependiendo del destino.

Aunque haga calor de día, las noches empiezan a refrescar, especialmente en destinos europeos o norteamericanos.

La técnica de las «capas» será tu mejor aliada: lleva ropa ligera pero no olvides una chaqueta o sudadera para las tardes.

Si tu destino es de playa, el bañador sigue siendo obligatorio, pero un chubasquero ligero nunca sobra en la maleta.

Disfruta de la cultura local sin agobios

Septiembre es el mes de la vuelta al cole, lo que significa que los museos y atracciones están mucho más vacíos.

Aprovecha para visitar esos lugares icónicos que en verano son imposibles de ver con calma.

Además, muchas ciudades celebran fiestas locales o festivales de cosecha en esta época, ofreciéndote una visión más auténtica.

  • Busca vuelos a mitad de semana para mejores precios
  • Lleva siempre una chaqueta ligera por si refresca
  • Reserva actividades populares aunque haya menos gente
  • Verifica los horarios, algunos sitios cambian al modo invierno
  • Aprovecha para interactuar más con la gente local

1. Lanzarote: Las calmas de septiembre

Si hay un momento mágico para visitar Lanzarote, ese es septiembre, conocido localmente por «las calmas».

El viento alisio que suele soplar en verano disminuye, dejando días de playa espectaculares y un mar plato perfecto para el baño.

Es un destino ideal si buscas dónde viajar en septiembre en España, combinando paisajes volcánicos únicos con relax total.

Las temperaturas rondan los 25-28 ºC, un clima veraniego pero mucho más agradable para explorar la isla.

Lanzarote ofrece una mezcla brutal de arte y naturaleza gracias al legado de César Manrique, que verás por todas partes.

Volar desde la península es muy fácil y económico en estas fechas, con conexiones directas desde Madrid o Barcelona.

Alquilar un coche es casi obligatorio y muy barato (unos 25 €/día), dándote libertad total para perderte por sus carreteras de lava.

Para dormir, encontrarás desde hoteles boutique en pueblos blancos hasta apartamentos en primera línea de playa a precios reducidos.

La gastronomía, con sus papas arrugadas y vinos de La Geria, pone el broche de oro a la experiencia.

Truco para ahorrar

Compra el bono turístico de los Centros de Arte, Cultura y Turismo (CACT).

Te ahorrarás un buen dinero si planeas visitar los Jameos del Agua, la Cueva de los Verdes y las Montañas del Fuego.

1.1. Parque Nacional de Timanfaya

Visitar el Timanfaya es como viajar a Marte sin salir de la Tierra.

En septiembre, la menor afluencia de turistas hace que la visita sea mucho más íntima y sobrecogedora.

Podrás ver los géiseres artificiales y sentir el calor que aún emana de la tierra a pocos centímetros de profundidad.

La entrada incluye una ruta en autobús (guagua) por la Ruta de los Volcanes, un recorrido espectacular donde el paisaje te dejará sin habla.

Es una actividad imprescindible que gusta tanto a adultos como si buscas dónde viajar en septiembre con niños.

No olvides probar el pollo asado al calor del volcán en el restaurante El Diablo, una experiencia culinaria única.

El contraste entre el negro de la lava y el azul del cielo es perfecto para los amantes de la fotografía.

Dedícale al menos una mañana completa para disfrutarlo sin prisas.

  • Llega temprano para evitar cualquier cola en el acceso
  • No te pierdas la demostración de los géiseres
  • Lleva calzado cerrado y cómodo para caminar
  • Respeta los senderos, el ecosistema es muy frágil
  • Visita el centro de visitantes de Mancha Blanca gratis

1.2. Playas de Papagayo: Paraíso turquesa

En el sur de la isla se encuentran las Playas de Papagayo, consideradas por muchos las más bonitas de Lanzarote.

Son una serie de calas vírgenes de arena dorada y aguas totalmente cristalinas, protegidas del viento.

En septiembre, gracias a la calma del mar, parecen piscinas naturales.

El acceso se hace por un camino de tierra (se paga una pequeña tasa por vehículo), lo que las mantiene salvajes.

Es el lugar perfecto para hacer snorkel y ver peces a simple vista en la orilla.

Puedes pasar el día entero saltando de cala en cala, desde Playa Mujeres hasta la pequeña cala del Papagayo.

Hay un par de chiringuitos en la zona alta, pero llevar tu propia comida y bebida es una opción genial y económica.

La puesta de sol desde aquí, con vistas a la isla de Lobos y Fuerteventura, es sencillamente inolvidable.

  • Lleva gafas de bucear, el fondo marino es precioso
  • Ve preparado con agua y sombrilla, hay poca sombra
  • Quédate hasta el atardecer para ver la puesta de sol
  • Camina entre las calas por los senderos superiores
  • Disfruta de la tranquilidad de septiembre sin aglomeraciones

1.3. Los Jameos del Agua y Cueva de los Verdes

Estas dos maravillas naturales, intervenidas por César Manrique y Jesús Soto, son paradas obligatorias.

Ambas forman parte del mismo tubo volcánico originado por la erupción del Volcán de la Corona.

En los Jameos del Agua encontrarás un lago subterráneo natural donde habitan los famosos cangrejos ciegos, únicos en el mundo.

La Cueva de los Verdes te ofrece un recorrido guiado por las entrañas de la tierra con un secreto final que te sorprenderá.

La iluminación y la arquitectura se integran con la naturaleza de una forma magistral.

Es un plan cultural y natural que se puede hacer perfectamente en una tarde.

Al estar cerca una de la otra, puedes combinarlas y aprovechar el viaje al norte de la isla.

Septiembre te permite disfrutar de la acústica y la paz de estos lugares sin el ruido de los grupos grandes.

  • Busca a los pequeños cangrejos albinos en el lago
  • Admira el auditorio natural dentro de la cueva
  • No reveles el secreto de la Cueva de los Verdes
  • Visita la Casa de los Volcanes en los Jameos
  • Toma algo en la cafetería integrada en la roca

2. Nueva York: La ciudad que renace en septiembre

Nueva York en septiembre es una auténtica delicia visual y climática.

El calor sofocante y húmedo del verano desaparece, dando paso a días soleados, cielos azules y temperaturas perfectas para caminar.

Los parques empiezan a cambiar de color tímidamente y la ciudad recupera su pulso vibrante tras las vacaciones.

Es uno de los mejores destinos si buscas dónde viajar en septiembre fuera de Europa.

Además, coincide con eventos importantes como la Semana de la Moda o el inicio de la temporada cultural, por lo que la oferta es infinita.

Volar a Nueva York desde España es cada vez más accesible, con ofertas frecuentes.

Moverse en metro es la forma más rápida y auténtica de vivir la ciudad, conectando Manhattan con Brooklyn en minutos.

El alojamiento sigue siendo caro, pero buscar hoteles en zonas como Long Island City o Brooklyn puede ahorrarte bastante dinero.

Caminar por sus avenidas sin sudar la gota gorda es un lujo que solo la primavera y el comienzo del otoño permiten.

Prepárate para sentirte protagonista de tu propia película.

Truco para ahorrar

Aprovecha los museos con entrada «Pay What You Wish» (paga lo que desees) o con horarios gratuitos.

Investiga antes de ir, porque museos como el de Historia Natural o el Guggenheim tienen días específicos para residentes o público general.

2.1. Central Park y el cambio de estación

Central Park es el pulmón de la ciudad y en septiembre está más vivo que nunca.

Es el lugar perfecto para hacer un picnic, alquilar una bici o simplemente pasear viendo cómo la ciudad baja de revoluciones.

Puedes remar en el lago o visitar la zona de Strawberry Fields, el homenaje a John Lennon.

El clima es ideal para recorrerlo entero, desde la parte sur hasta el norte más salvaje y tranquilo.

Los fines de semana se llena de neoyorquinos practicando deportes, tocando música o relajándose en el césped.

Es una actividad gratuita que te conecta con la esencia real de la vida en Manhattan.

No olvides subir al Castillo Belvedere para tener unas vistas preciosas del parque y los rascacielos asomando.

Un oasis verde imprescindible entre tanto hormigón.

  • Alquila una bicicleta para recorrer más terreno
  • Haz un picnic en Sheep Meadow con vistas al skyline
  • Visita la estatua de Balto y Alicia en el País de las Maravillas
  • Escucha a los músicos callejeros en Bethesda Terrace
  • Pasea por The Ramble para sentirte en un bosque

2.2. Museos de talla mundial (MoMA y MET)

La oferta cultural de Nueva York es inigualable y septiembre es el momento perfecto para disfrutarla sin tantas colas.

El MoMA (Museo de Arte Moderno) alberga obras maestras como «La Noche Estrellada» de Van Gogh que te dejarán sin palabras.

El MET (Metropolitan Museum of Art) es tan inmenso que podrías pasarte días enteros recorriendo sus salas de Egipto o Roma.

Dedica al menos una mañana o tarde a cada uno para no saturarte y disfrutar de las piezas clave.

Muchos museos renuevan sus exposiciones temporales en septiembre, así que podrás ver lo más novedoso del arte mundial.

Recuerda reservar tus entradas online para asegurar tu franja horaria.

Después del arte, un paseo por la 5ª Avenida completa el plan.

Es una inmersión cultural que justifica por sí sola el viaje.

  • Reserva entradas con antelación para evitar esperas
  • Sube a la terraza del MET para vistas de Central Park
  • Visita la tienda de diseño del MoMA, es genial
  • Planifica qué salas quieres ver, son museos enormes
  • Aprovecha las noches de viernes gratuitas en algunos museos

2.3. Vistas desde las alturas: Summit o Top of the Rock

Nueva York se entiende mejor desde el cielo, y sus miradores son la mejor forma de lograrlo.

El Summit One Vanderbilt es la nueva sensación, con suelos de cristal y espejos que crean una experiencia visual alucinante.

Si prefieres un clásico, el Top of the Rock ofrece la mejor vista del Empire State y Central Park sin cristales.

Subir al atardecer en septiembre es mágico: verás cómo se encienden las luces de la ciudad mientras el cielo se tiñe de rosa.

Es un momento que se te quedará grabado en la retina para siempre.

Las entradas vuelan, así que cómpralas antes de viajar.

La claridad de los días de septiembre garantiza visibilidad perfecta hasta la Estatua de la Libertad.

Prepara la cámara, porque harás las mejores fotos del viaje.

  • Sube una hora antes del atardecer para ver el cambio de luz
  • Lleva gafas de sol si vas al Summit (hay mucho reflejo)
  • El Top of the Rock tiene las mejores vistas del Empire
  • No tengas miedo a las alturas, es muy seguro
  • Disfruta del skyline iluminado al caer la noche

3. Grecia: El paraíso mediterráneo

Grecia en septiembre es el sueño de cualquier viajero: luz dorada, agua templada y mucha más tranquilidad que en pleno verano.

Podrás visitar las islas Cícladas o perderte por las calles de Atenas sin sufrir el calor extremo de julio y agosto.

Es el equilibrio perfecto entre turismo cultural y días de relax en playas de ensueño.

Los ferries entre islas funcionan a pleno rendimiento pero con menos aglomeraciones, facilitando el «island hopping».

Comer una moussaka en una terraza frente al mar es uno de esos placeres sencillos que aquí saben mejor.

Los vuelos a Atenas suelen bajar de precio tras la temporada alta.

Encontrarás alojamiento de calidad por un coste mucho más razonable, incluso en islas famosas como Santorini o Mykonos.

La hospitalidad griega se siente más cercana cuando los locales están más relajados.

Sin duda, uno de los destinos top para cerrar el verano.

Truco para ahorrar

En Atenas, compra el ticket combinado para la Acrópolis y otros sitios arqueológicos (Ágora Antigua, Ágora Romana, etc.).

Es válido por varios días y sale mucho más barato que pagar cada entrada por separado.

3.1. Atenas y la Acrópolis eterna

Subir a la Acrópolis en septiembre es un placer comparado con el horno que supone hacerlo en agosto.

El Partenón se alza majestuoso dominando la ciudad, testigo de milenios de historia que te pondrán la piel de gallina.

Pasear por el barrio de Plaka, a los pies de la Acrópolis, es perderse en un laberinto de calles con encanto y tiendas.

No dejes de visitar el Museo de la Acrópolis, moderno y esencial para entender lo que ves arriba.

Atenas es una ciudad vibrante, caótica y llena de vida que te atrapa con su energía.

Disfruta de un café frappé mientras observas el ritmo de la ciudad.

La historia occidental nació aquí, y sentir esa conexión es algo único.

Dedica al menos dos días para explorarla a fondo.

  • Ve a la Acrópolis a primera hora o al atardecer
  • Pasea por el barrio de Anafiotika, parece una isla
  • Visita el cambio de guardia en el Parlamento
  • Prueba un souvlaki en un puesto callejero
  • Disfruta de las vistas desde el monte Licabeto

3.2. Santorini: Atardeceres de leyenda

Santorini es la joya de la corona, famosa por sus casas blancas con cúpulas azules colgadas sobre el acantilado.

En septiembre, los callejones de Oia están menos saturados, permitiéndote disfrutar de sus famosos atardeceres con algo más de paz.

Las vistas a la caldera volcánica son sencillamente espectaculares, casi irreales.

Puedes hacer una excursión en barco al volcán activo y bañarte en las aguas termales.

Las playas de arena negra o roja son otro atractivo exótico que no te puedes perder.

Es un destino romántico por excelencia, pero también disfrutable con amigos.

Los precios de los hoteles con vistas a la caldera bajan, aunque siguen siendo un capricho que merece la pena.

Una copa de vino local viendo caer el sol es el plan perfecto.

  • Camina de Fira a Oia por el sendero del acantilado
  • Reserva mesa con vistas para cenar en Oia
  • Báñate en la Playa Roja
  • Visita una bodega y prueba el vino Assyrtiko
  • Explora el yacimiento de Akrotiri, la Pompeya griega

3.3. Creta: Historia y playas salvajes

Creta es una isla inmensa que lo tiene todo: montaña, historia y playas que parecen del Caribe, como Elafonisi.

El Palacio de Knossos es una visita obligada para conocer la leyenda del Minotauro y la civilización minoica.

En septiembre, el agua sigue caliente, perfecta para pasar horas nadando en la laguna de Balos.

La gastronomía cretense es famosa por ser de las más saludables y ricas del Mediterráneo.

Necesitarás alquilar coche para recorrer sus gargantas y pueblos de montaña auténticos.

Es un destino más económico que las Cícladas y con una personalidad muy fuerte.

La Garganta de Samaria ofrece una ruta de senderismo espectacular para los más activos.

Creta te pide tiempo, pero te devuelve experiencias inolvidables.

  • Visita el Palacio de Knossos con guía
  • Pasa el día en la playa rosa de Elafonisi
  • Recorre el puerto veneciano de Chania
  • Prueba el queso y aceite locales
  • Aventúrate a hacer senderismo en Samaria

4. Bali: Exotismo y espiritualidad

Bali en septiembre está en plena estación seca, lo que garantiza días de sol radiante y poca lluvia.

Es el momento ideal para explorar la «Isla de los Dioses», desde sus templos milenarios hasta sus selvas frondosas.

El ambiente es espiritual, relajado y acogedor, perfecto para desconectar del estrés occidental.

Los arrozales de un verde intenso forman paisajes que parecen pintados a mano.

A pesar de ser un destino lejano, el coste de vida allí es muy bajo, compensando el precio del vuelo.

Puedes comer platos deliciosos por un par de euros y darte masajes balineses por precios de risa.

El tráfico puede ser caótico, así que alquilar una moto (con cuidado) o contratar un conductor privado es lo más habitual.

Es un destino que te cambia la perspectiva y te recarga de energía positiva.

Volar a Denpasar requiere escalas, pero la experiencia al llegar lo vale todo.

Truco para ahorrar

Come en los «Warungs», los pequeños restaurantes locales.

La comida es auténtica, deliciosa (Nasi Goreng, Mie Goreng) y cuesta una fracción de lo que pagarías en restaurantes para turistas.

4.1. Ubud: El corazón cultural y los arrozales

Ubud es el centro espiritual y artístico de Bali, rodeado de selva y arrozales espectaculares como Tegalalang.

Aquí puedes visitar el Bosque de los Monos, donde estos animales viven en libertad entre templos antiguos.

Es el lugar perfecto para asistir a clases de yoga, meditación o talleres de artesanía local.

El Palacio Real de Ubud ofrece espectáculos de danza tradicional balinesa cada noche que son hipnóticos.

Pasear por el mercado de arte es una oportunidad genial para comprar recuerdos únicos y regatear un poco.

Los alrededores de Ubud están llenos de cascadas impresionantes donde darte un baño refrescante.

El ambiente aquí es diferente al de la costa, mucho más zen y conectado con la naturaleza.

Es una parada obligatoria para entender la esencia de la isla.

  • Camina por los arrozales de Tegalalang al amanecer
  • Ten cuidado con tus cosas en el Bosque de los Monos
  • Visita el templo del agua Tirta Empul
  • Disfruta de un masaje balinés relajante
  • Prueba el café local en una plantación

4.2. Templos al atardecer: Uluwatu y Tanah Lot

Los templos de Bali son mágicos, y verlos al atardecer es una experiencia casi mística.

Uluwatu está situado sobre un acantilado vertiginoso sobre el mar, ofreciendo unas vistas del océano Índico brutales.

Tanah Lot se encuentra sobre una roca en el mar y, cuando sube la marea, parece flotar sobre el agua.

En septiembre, los cielos suelen estar despejados, regalando puestas de sol de colores intensos.

En Uluwatu puedes ver la danza Kecak al atardecer, un espectáculo coral impresionante con el mar de fondo.

Son lugares muy sagrados, así que viste con respeto (sarong) durante la visita.

Llegar con tiempo es clave para coger buen sitio para las fotos.

La silueta de los templos contra el sol poniente es la imagen icónica de Bali.

  • Llega una hora antes del atardecer para coger sitio
  • Compra entradas para la danza Kecak en Uluwatu
  • Lleva sarong o alquila uno en la entrada
  • Cuidado con los monos en Uluwatu, son traviesos
  • Disfruta del sonido del mar golpeando el acantilado

4.3. Playas y surf en el sur

El sur de Bali (Canggu, Uluwatu, Seminyak) es el paraíso para los amantes de la playa y el surf.

Septiembre ofrece olas consistentes para todos los niveles, desde principiantes hasta expertos.

El ambiente en Canggu es joven, moderno y lleno de cafeterías bonitas y clubes de playa.

Si buscas playas de arena blanca y aguas turquesas para bañarte, la zona de Uluwatu tiene calas preciosas como Padang Padang.

Es el lugar ideal para terminar el viaje relajándote con un coco fresco en la mano.

La vida nocturna aquí es animada, con música en directo y fiestas en la playa.

El agua está caliente todo el año, así que no necesitas neopreno.

Bali combina a la perfección la cultura profunda con la diversión playera.

  • Toma una clase de surf si eres principiante
  • Relájate en un beach club en Seminyak
  • Baja a la playa de Padang Padang (escenario de película)
  • Disfruta de un bol de frutas tropicales
  • Observa a los surfistas pro desde la orilla

5. Edimburgo: Misterio y encanto medieval

Tras la locura de los festivales de agosto, Edimburgo en septiembre recupera la calma pero mantiene su belleza intacta.

La ciudad se tiñe de los primeros tonos otoñales, haciendo que sus edificios de piedra oscura y sus parques luzcan increíbles.

Es una ciudad de cuento, dividida entre la Old Town medieval y la New Town georgiana, ambas Patrimonio de la Humanidad.

El clima es fresco pero agradable, perfecto para pasear con una chaqueta y disfrutar del ambiente acogedor de sus pubs.

Volar a Edimburgo es sencillo y suele ser más barato en este mes.

La ciudad se recorre fácilmente a pie, aunque tiene muchas cuestas y escaleras que te mantendrán en forma.

Es el punto de partida ideal si quieres explorar las Highlands, que en septiembre están espectaculares.

La historia de fantasmas, castillos y escritores famosos se respira en cada esquina.

Un destino urbano con mucha personalidad y magia.

Truco para ahorrar

La mayoría de los museos nacionales en Escocia son gratuitos.

Puedes visitar el Museo Nacional de Escocia o la Galería Nacional sin gastar ni una libra. ¡Aprovéchalo!

5.1. El Castillo de Edimburgo y la Royal Mile

El Castillo domina la ciudad desde un volcán extinto y es la visita número uno.

Dentro verás las Joyas de la Corona escocesa y la Piedra del Destino, símbolos de la nación.

Al salir, bajas por la Royal Mile, la columna vertebral de la ciudad antigua, llena de callejones (closes) misteriosos.

Dedica tiempo a explorar estos pasadizos, donde la historia parece haberse detenido hace siglos.

La Catedral de St Giles y el Palacio de Holyroodhouse completan el recorrido real.

En septiembre, pasear por aquí es un placer sin las masas agobiantes del verano.

Escucharás el sonido de las gaitas de los músicos callejeros, poniendo banda sonora a tu paseo.

Es una milla llena de leyendas, tiendas de lana y pubs históricos.

  • Compra la entrada al Castillo online para ahorrar cola
  • Espera al cañonazo de la una (One O'Clock Gun)
  • Explora los «closes» como el de Mary King (tour de fantasmas)
  • Entra gratis a la Catedral de St Giles
  • Toca la nariz del perro Bobby para la buena suerte

5.2. Arthur's Seat: Naturaleza en la ciudad

Si te gusta la naturaleza, subir a Arthur's Seat es obligatorio.

Es otro volcán extinto situado en pleno Holyrood Park, ofreciendo las mejores vistas panorámicas de la ciudad y el mar.

La subida es asequible (unos 30-45 minutos) y perfecta para hacer en una mañana despejada de septiembre.

Arriba el viento sopla fuerte, pero la sensación de libertad es impagable.

Es el lugar donde los locales van a desconectar y ver el atardecer.

No necesitas salir de la ciudad para sentirte en las Tierras Altas.

Lleva calzado cómodo, porque el terreno es rocoso.

Ver Edimburgo a tus pies te hará entender por qué es una de las ciudades más bonitas de Europa.

  • Lleva agua y algo de abrigo para la cima
  • Elige la ruta fácil si no quieres cansarte mucho
  • Disfruta de las vistas al estuario del Forth
  • Baja paseando hacia el barrio de Duddingston
  • Respira aire puro sin salir de la capital

5.3. Calton Hill y la New Town

Calton Hill es la otra gran colina, famosa por sus monumentos de estilo griego que le dieron a Edimburgo el apodo de «La Atenas del Norte».

Es mucho más fácil de subir que Arthur's Seat y las vistas al atardecer son de postal.

Desde allí verás la New Town, con sus calles rectas, plazas elegantes y tiendas de lujo.

Pasear por Princes Street Gardens separa visualmente las dos partes de la ciudad de forma preciosa.

En septiembre, los colores de los jardines empiezan a cambiar, creando un ambiente muy romántico.

Es el lugar perfecto para despedirte de la ciudad con una foto icónica.

La New Town es ideal para ir de compras o tomar un café en un sitio chic.

Edimburgo mezcla lo salvaje y lo refinado como ninguna otra.

  • Sube a Calton Hill para el atardecer
  • Sácate una foto en el Monumento Nacional (inconcluso)
  • Pasea por George Street en la New Town
  • Descansa en los jardines de Princes Street
  • Observa el contraste entre la ciudad vieja y la nueva

6. Malta: Historia y buceo en el Mediterráneo

Malta es un pequeño archipiélago con una historia gigante y unas aguas que en septiembre están en su mejor momento.

Si te preguntas dónde viajar a la playa en septiembre, aquí encontrarás temperaturas cálidas y mar templado ideal para el baño.

Es un destino que mezcla ciudades fortaleza de caballeros medievales con lagunas azules de película.

Al ser pequeña, puedes recorrer la isla principal en poco tiempo, aunque el tráfico a veces es denso.

Los precios en Malta son competitivos, especialmente fuera del pico de agosto.

El inglés es idioma oficial, lo que facilita mucho la comunicación.

Es también uno de los mejores destinos de Europa para bucear, con pecios y cuevas submarinas increíbles.

La Valeta, su capital, es un museo al aire libre que te transportará a otra época.

Un viaje de sol, cultura y mar perfecto para septiembre.

Truco para ahorrar

Usa los autobuses públicos para moverte.

El abono semanal «Tallinja Card Explore» te permite viajes ilimitados por unos 21 euros y llega a casi todos los rincones turísticos.

6.1. La Valeta y las Tres Ciudades

La Valeta es una de las capitales más pequeñas y bonitas de Europa, construida por caballeros.

Sus calles empinadas, balcones de colores y fuertes defensivos son Patrimonio de la Humanidad.

No te pierdas la Concatedral de San Juan; su exterior austero esconde un interior barroco de oro y mármol alucinante.

Cruzar en ferry a las Tres Ciudades (Senglea, Vittoriosa y Cospicua) te da las mejores vistas de la capital desde el mar.

En septiembre, pasear por sus murallas es agradable gracias a la brisa marina.

Es una ciudad llena de historia militar y encanto mediterráneo.

Los Jardines Upper Barrakka ofrecen una panorámica del Gran Puerto que no olvidarás.

Ideal para amantes de la historia y la fotografía.

  • Entra a la Concatedral para ver los Caravaggios
  • Disfruta del disparo de cañón a las 12 y 16h
  • Toma el ferry tradicional (dghajsa) a las Tres Ciudades
  • Callejea sin rumbo por el centro histórico
  • Prueba los pastizzi (hojaldres rellenos) en un kiosco

6.2. Blue Lagoon y la isla de Comino

La Laguna Azul (Blue Lagoon) en la pequeña isla de Comino es la postal más famosa de Malta.

Sus aguas son de un turquesa tan intenso que parece una piscina, ideal para nadar y hacer snorkel.

En septiembre hay menos barcos que en agosto, aunque sigue siendo un sitio popular, por lo que ir temprano es clave.

Puedes llegar en barco desde Malta o Gozo en un trayecto corto y muy bonito.

No hay apenas sombra, así que lleva protección solar y sombrero.

Es el lugar perfecto para pasar un día de relax total en el agua.

Si caminas un poco por la isla, encontrarás rincones más tranquilos lejos de la zona de desembarque.

Un paraíso acuático en el corazón del Mediterráneo.

  • Ve en el primer barco de la mañana para estar solo
  • Lleva tubo y gafas, el agua es cristalina
  • Camina hacia la Crystal Lagoon, más tranquila
  • Compra una piña colada en los puestos flotantes
  • Protege tus cosas del agua y la arena

6.3. Templos megalíticos y Gozo

Malta posee templos más antiguos que las pirámides de Egipto, como ?agar Qim y Mnajdra.

Visitarlos al atardecer, con el mar de fondo, es una experiencia que te conecta con el pasado remoto.

Una excursión a la isla vecina de Gozo es obligatoria: es más rural, verde y tranquila que Malta.

Allí puedes visitar la ciudadela de Victoria y sitios naturales increíbles como el Mar Interior en Dwejra.

Gozo se siente como Malta hace 50 años, con un ritmo de vida pausado.

Los ferris salen frecuentemente y puedes llevar el coche de alquiler.

Es el contrapunto perfecto al bullicio de La Valeta.

Cultura prehistórica y naturaleza virgen en un mismo día.

  • Visita los templos megalíticos de ?agar Qim
  • Toma el ferry a Gozo para pasar el día
  • Sube a la Ciudadela de Victoria para vistas 360º
  • Bucea o nada en el Blue Hole de Gozo
  • Prueba el queso de cabra local de Gozo

7. Marruecos: Exotismo a un paso de casa

Septiembre marca el momento en que el calor sofocante del verano magrebí empieza a dar una tregua.

Es el momento perfecto para una escapada a Marruecos, un destino que ofrece un choque cultural fascinante a muy pocas horas de vuelo.

Desde el bullicio de los zocos hasta la paz del desierto, Marruecos estimula todos los sentidos.

Los colores, los olores a especias y la llamada a la oración crean una atmósfera única.

Es un destino muy económico donde puedes alojarte en Riads (casas tradicionales con patio) de lujo por precios razonables.

La comida es espectacular: tajines, cuscús y té a la menta serán tu dieta diaria.

La hospitalidad marroquí te hará sentir bienvenido en todo momento.

Ya sea una escapada urbana o una ruta por el Atlas, septiembre es el mes para hacerlo cómodamente.

Aventura y tradición a la vuelta de la esquina.

Truco para ahorrar

Regatea siempre en los zocos y taxis (si no tienen taxímetro).

Es parte de la cultura. Empieza ofreciendo un tercio del precio que te piden y llega a un acuerdo intermedio con una sonrisa.

7.1. Marrakech: La Ciudad Roja

Marrakech es intensa y fascinante, una ciudad que nunca deja indiferente.

La plaza Jemaa el-Fna es el corazón palpitante, llenándose de vida, músicos y puestos de comida al caer la noche.

Perderse por el zoco es obligatorio para comprar artesanía, cuero o especias, poniendo a prueba tus dotes de regateo.

Visita la Madrasa de Ben Youssef o el Palacio de la Bahía para admirar la arquitectura islámica.

El Jardín Majorelle ofrece un respiro de frescor y azul intenso lejos del caos del centro.

En septiembre, las tardes son agradables para tomar un té en una terraza con vistas a la medina.

Es una ciudad de contrastes que te atrapa.

Alójate en un Riad dentro de la Medina para vivir la experiencia completa.

  • Cena en los puestos de Jemaa el-Fna de noche
  • Visita el Jardín Majorelle a primera hora
  • Admira los azulejos de la Madrasa Ben Youssef
  • Relájate con un baño en un Hammam tradicional
  • Tómate un té en la terraza del Café de France

7.2. Noche en el desierto y Ruta de las Kasbahs

Si tienes días suficientes, una excursión al desierto (Merzouga o Zagora) es imprescindible.

Dormir en una jaima bajo un cielo lleno de estrellas es una de esas cosas que hay que hacer una vez en la vida.

El camino cruza la cordillera del Atlas y pasa por la famosa Kasbah de Ait Ben Haddou, escenario de mil películas.

En septiembre, las temperaturas en el desierto son más soportables que en pleno verano, aunque las noches refrescan.

Ver amanecer sobre las dunas es un espectáculo de luz y silencio.

Es un viaje largo por carretera, pero los paisajes cambian constantemente y son brutales.

Puedes ir en excursión organizada o alquilar un 4x4.

Es la aventura definitiva de Marruecos.

  • Visita la Kasbah de Ait Ben Haddou (Juego de Tronos)
  • Pasea en camello por las dunas al atardecer
  • Disfruta de la música bereber junto al fuego
  • Levántate para ver el amanecer en el desierto
  • Lleva ropa de abrigo para la noche en la arena

7.3. Essaouira: La perla del Atlántico

Si buscas mar y aire fresco, Essaouira es la escapada perfecta desde Marrakech (a unas 3 horas).

Es una ciudad fortificada blanca y azul, con un puerto pesquero lleno de encanto y gaviotas.

Aquí el ambiente es mucho más relajado y bohemio que en la gran ciudad.

Su medina es Patrimonio de la Humanidad y es un placer pasear por ella sin agobios.

Es famosa por el viento, lo que la hace ideal para el kitesurf o simplemente ver las olas romper.

Comer pescado fresco a la parrilla en el puerto es barato y delicioso.

Muchos artistas y músicos viven aquí, dándole un rollo cultural muy chulo.

Un respiro atlántico lleno de luz.

  • Camina por las murallas (Skala de la Ville)
  • Come pescado fresco en los puestos del puerto
  • Explora la medina tranquila y sus galerías de arte
  • Observa los barcos azules de los pescadores
  • Compra aceite de argán en una cooperativa local

Preguntas frecuentes sobre viajar en septiembre

Aquí tienes las respuestas a las dudas más comunes que surgen al planificar unas vacaciones en este mes de transición.

¿Es septiembre un buen mes para ir a la playa?

¡Definitivamente sí! En el sur de Europa (España, Italia, Grecia, Malta) el agua conserva el calor del verano y las temperaturas exteriores son perfectas (25-30 ºC).

Es incluso mejor que junio, cuando el mar aún está frío.

Destinos como «Lanzarote» o «Malta» son apuestas seguras para baño.

¿Dónde es temporada baja en septiembre?

En la mayoría de destinos de sol y playa europeos la temporada alta termina a finales de agosto.

Esto significa precios más bajos en «Grecia», «Baleares» o el sur de Italia.

También es un buen momento para visitar capitales europeas antes de que llegue el frío y la lluvia del otoño.

¿Qué ropa debo llevar en septiembre?

La clave es la versatilidad.

Si viajas por Europa, lleva ropa de verano para el día pero añade chaquetas finas, pantalones largos y calzado cerrado para las noches.

En destinos tropicales como «Bali», ropa ligera y chubasquero.

¿Es seguro viajar al Caribe en septiembre?

Septiembre es temporada de huracanes en el Caribe y Golfo de México.

Aunque puedes tener suerte y disfrutar de buen tiempo, el riesgo de tormentas tropicales es real.

Si buscas playa exótica, es más seguro optar por destinos como Indonesia o las islas del sur de Europa en estas fechas.

Conclusión: Tu viaje ideal en septiembre 2026 te espera

Viajar en septiembre es una decisión inteligente que solo trae ventajas: mejor clima, mejores precios y experiencias más auténticas.

Ya sea buscando los últimos rayos de sol en Lanzarote o Grecia, explorando ciudades vibrantes como Nueva York o sumergiéndote en culturas fascinantes como la de Marruecos o Bali.

Tienes un abanico de opciones increíble para diseñar tu escapada perfecta.

Olvídate de la depresión post-vacacional planeando tu próxima aventura ahora.

Con vuelos a precios reducidos y alojamientos deseando recibirte, no hay excusa para quedarse en casa.

Septiembre te regala el tiempo y el espacio para disfrutar de cada destino como se merece.

Así que elige tu favorito, haz la maleta (con una chaquetita por si acaso) y sal a comerte el mundo.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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