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Escapadas económicas para disfrutar con niños en febrero

Febrero es la oportunidad perfecta para realizar escapadas familiares inolvidables sin gastar una fortuna, aprovechando la temporada baja, el clima primaveral de la costa y la alegría del Carnaval.

Dónde viajar barato con niños en febrero: 7 destinos top 2026
  • Diversión gratuita en Carnaval: Vive la magia de los desfiles y disfraces en la calle en destinos como Tenerife o Cádiz sin coste alguno.
  • Precios de temporada baja: Aprovecha vuelos y hoteles familiares a mitad de precio comparado con el verano, ideal para el ahorro.
  • Clima suave y sin colas: Disfruta de playas, museos y parques temáticos en el sur y las islas con temperaturas agradables y sin agobios.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 17-01-2026👁️ 84 lecturas

¿Estás pensando en una escapada familiar y no quieres gastar una fortuna?

Febrero es un mes fantástico para viajar barato con niños, ya que es temporada baja en muchos destinos, pero la agenda cultural está que arde gracias al Carnaval.

España ofrece rincones increíbles donde el frío no es un problema o donde el invierno tiene un encanto especial.

Si buscas más inspiración general para este mes, echa un ojo a los destinos baratos en febrero que hemos seleccionado para complementar tu viaje.

Desde islas con clima primaveral hasta ciudades llenas de historia y diversión, aquí encontrarás opciones para todos los gustos.

El clima en febrero es variable: en el sur y las islas puedes disfrutar de unas suaves temperaturas de 15 a 20 ºC, mientras que en el interior toca abrigarse un poco más.

Sin embargo, esto se compensa con precios mucho más bajos que en verano o Semana Santa.

Volar en febrero es una ganga si sabes buscar: hay billetes nacionales desde 30 euros ida y vuelta.

Además, el alojamiento suele tener tarifas de invierno, con hoteles familiares de 4 estrellas por unos 60-80 euros la noche.

Moverse por España es sencillo y cómodo con niños.

Si optas por el tren o el coche de alquiler, tendrás flexibilidad total para adaptar el ritmo del viaje a los más pequeños.

En cuanto a las actividades, febrero es el mes del Carnaval, lo que garantiza diversión gratuita en las calles de muchas ciudades.

Pero también es un momento ideal para visitar museos sin colas o disfrutar de la naturaleza sin aglomeraciones.

Prepárate para descubrir dónde viajar barato con niños en febrero y vivir unos días inolvidables en familia.

Claves para organizar un viaje low cost en febrero

Viajar en febrero tiene sus trucos para que el presupuesto no se dispare y la experiencia sea perfecta.

Al ser temporada baja en muchos sitios, tienes la sartén por el mango para negociar y elegir.

Aquí tienes tres consejos básicos para exprimir al máximo vuestra escapada invernal.

Aprovecha los eventos gratuitos

Febrero es sinónimo de Carnaval en muchos puntos de España.

Esto significa desfiles, música y disfraces en la calle sin pagar ni un euro.

Busca destinos donde la fiesta se viva fuera, como Cádiz o Santa Cruz de Tenerife, y ahorrarás mucho en entretenimiento.

¡No olvidéis meter los disfraces en la maleta!

Busca alojamientos con calefacción y cocina

Aunque viajes al sur, las noches de febrero refrescan.

Asegúrate de que el alojamiento tenga buena climatización para que los niños descansen bien.

Optar por apartamentos turísticos os permitirá cocinar cenas y desayunos, reduciendo el gasto en restaurantes.

Es una forma cómoda y económica de viajar en familia.

Flexibilidad en las fechas de vuelo

Si podéis evitar viajar justo el viernes por la tarde, encontraréis auténticos chollos.

Los vuelos a mitad de semana o el sábado por la mañana suelen ser bastante más baratos en febrero.

Usar comparadores y ser flexibles con el horario os permitirá destinar ese dinero a otras experiencias.

  • Lleva disfraces para disfrutar del Carnaval gratis
  • Reserva apartamentos con cocina para ahorrar
  • Evita los horarios punta en los vuelos
  • Consulta la agenda cultural local antes de ir
  • Aprovecha los museos con entrada libre

1. Tenerife: Carnaval y eterna primavera

Tenerife es el destino estrella para huir del frío en febrero y vivir una de las mejores fiestas del mundo.

Aquí podréis combinar días de playa con la magia del Carnaval de Santa Cruz, todo bajo un sol radiante.

Es el lugar perfecto para que los niños disfruten al aire libre sin abrigos pesados.

El clima en febrero es una delicia, con medias de 20-22 ºC, ideal para pasear y jugar en la arena.

Los precios son muy competitivos: comer en un guachinche (restaurante casero) cuesta unos 12-15 euros por persona, y las raciones son enormes.

Llegar es sencillo gracias a la gran oferta de vuelos.

Puedes encontrar conexiones directas desde Madrid o Barcelona por precios que rondan los 60-90 euros si reservas con antelación.

Alquilar un coche es casi obligatorio y muy barato (unos 25 euros/día) para explorar la isla a vuestro aire.

Para alojaros, el norte (Puerto de la Cruz) es más auténtico y verde, mientras que el sur garantiza más horas de sol.

Hay apartahoteles con piscina climatizada desde 70 euros la noche.

Entre disfraces, volcanes y parques acuáticos, Tenerife ofrece un mix increíble para las familias.

Sin duda, uno de los mejores sitios dónde viajar barato con niños en febrero para recargar vitamina D.

¡Un viaje que os dejará como nuevos!

Truco para ahorrar

Visitad el Carnaval de Día: es perfecto para familias, con luz natural, menos aglomeraciones nocturnas y totalmente gratis.

1.1. El Carnaval de Santa Cruz con niños

El Carnaval de Tenerife es una experiencia que hay que vivir al menos una vez, y a los niños les fascina.

El ambiente en la calle es seguro y muy divertido, lleno de color, ritmo y gente disfrazada.

No os perdáis el Coso Apoteosis, el gran desfile.

Verlo es gratis desde la calle, aunque podéis alquilar sillas por unos pocos euros si vais con tiempo.

El «Carnaval de Día» es otro evento clave, pensado para que las familias disfruten con conciertos y actividades infantiles.

Llevad vuestros propios disfraces para sentiros parte de la fiesta.

La temperatura acompaña, así que podéis ir ligeros de ropa debajo del disfraz.

Comer algo rápido en los puestos callejeros (perritos, papas) es barato, unos 4-6 euros, y a los peques les encanta.

Es pura alegría compartida.

Los niños alucinarán con las comparsas y las reinas del carnaval con sus trajes gigantes.

Es una inmersión cultural divertidísima que no requiere gastar en entradas caras.

Consultad el programa oficial para no perderos los eventos infantiles.

Vivir el Carnaval chicharrero es un regalo de alegría que vuestros hijos no olvidarán jamás.

  • Asiste al Carnaval de Día en familia
  • Disfruta del colorido del Coso Apoteosis
  • Lleva disfraces cómodos desde casa
  • Baila al ritmo de las batucadas
  • Prueba las tortillas de carnaval típicas

1.2. Excursión al Parque Nacional del Teide

Subir al Teide es una aventura volcánica imprescindible.

El paisaje lunar de las Cañadas del Teide dejará a los niños con la boca abierta; parece otro planeta.

Podéis recorrer senderos sencillos como el de Roques de García, que es llano y muy visual.

La entrada al Parque Nacional es gratuita, solo se paga si queréis subir en teleférico (unos 38 € adultos, 19 € niños).

Si decidís no subir a la cima, el parque en sí ya vale muchísimo la pena y es coste cero.

Llevad abrigo, porque a 2000 metros hace frío incluso en Tenerife.

En febrero podéis encontrar algo de nieve en la cumbre, lo que añade un toque mágico al contraste con la playa.

Podéis llevar bocadillos y hacer un picnic en las zonas habilitadas para ahorrar en comida.

Es naturaleza en estado puro.

Explicadles a los niños que están sobre un volcán dormido; su imaginación volará.

Además, el centro de visitantes ofrece información muy didáctica y gratuita sobre la geología.

Un día en el Teide es una lección de ciencias en vivo y una experiencia visual potente.

  • Camina por los Roques de García
  • Haz fotos al paisaje marciano
  • Visita el centro de interpretación gratis
  • Busca nieve cerca de la base del volcán
  • Disfruta de un picnic con vistas únicas

1.3. Loro Parque: El mejor zoo del mundo

Ubicado en Puerto de la Cruz, Loro Parque es una parada obligatoria si viajas con niños.

Considerado uno de los mejores zoológicos del mundo, destaca por su vegetación tropical y el cuidado de los animales.

Los espectáculos de orcas, delfines y leones marinos son simplemente espectaculares.

La entrada cuesta unos 42 euros adultos y 30 niños, pero podéis pasar el día entero allí.

Hay un «Twin Ticket» si también queréis ir al parque acuático Siam Park, con el que ahorráis dinero.

Dentro hay sitios para comer, pero los precios son algo más altos, así que revisad si permiten entrar comida.

El parque es enorme, llevad calzado cómodo y carrito si los niños son pequeños.

Febrero es buena época porque no hace un calor sofocante y los animales están más activos.

Ver a los pingüinos en su hábitat helado mientras fuera hace 20 grados es muy curioso.

Es un día de emociones fuertes y aprendizaje sobre la fauna global.

Los niños saldrán encantados y agotados de tanta diversión.

Una visita que justifica por sí sola el viaje al norte de la isla.

  • No te pierdas el show de las orcas
  • Visita el pingüinario, es impresionante
  • Pasea por el túnel de los tiburones
  • Compra la entrada combinada para ahorrar
  • Dedica el día completo a la visita

2. Cádiz: La capital del humor y la chirigota

Cádiz en febrero es sinónimo de risas, ingenio y ambiente callejero gracias a su famoso Carnaval.

Es un destino seguro y peatonal, perfecto para recorrer con niños y disfrutar de la cultura andaluza más auténtica.

Aquí la fiesta es para todos los públicos.

El clima es suave, con unos 16-18 ºC durante el día, aunque la brisa marina puede pedir una chaqueta.

Cádiz es muy barata: tapear «pescaíto frito» en cualquier plaza os saldrá por unos 10-12 euros por cabeza.

Llegar es fácil volando a Jerez de la Frontera (a 30 min) o en tren desde Madrid o Sevilla.

El casco antiguo se recorre a pie, así que ahorraréis en transporte urbano.

Para dormir, buscad alojamiento con antelación porque el Carnaval llena la ciudad; mirar en localidades cercanas como San Fernando es un buen truco.

Los precios de los hoteles suben en fechas clave, pero los apartamentos siguen siendo opción.

La ciudad más antigua de occidente ofrece playas urbanas preciosas para pasear y parques con vistas al mar.

Si buscáis dónde viajar barato con niños en febrero y queréis cultura popular, Cádiz es el lugar.

¡Preparad las ganas de reír!

Truco para ahorrar

Comed en el Mercado Central de Abastos.

Hay un «Rincón Gastronómico» con precios populares y productos fresquísimos, mucho más barato que un restaurante turístico.

2.1. Las callejeras y el ambiente de Carnaval

Lo mejor del Carnaval de Cádiz es que el espectáculo está en la calle y es gratis.

Las agrupaciones «ilegales» o callejeras cantan en cualquier esquina del barrio de la Viña o el Pópulo.

A los niños les divierten los disfraces y las canciones pegadizas, aunque no pillen todas las bromas.

El ambiente es muy familiar durante el día, especialmente los fines de semana.

No tenéis que pagar entradas; solo caminar y parar donde veáis un corrillo de gente.

Disfrazar a los niños es casi obligatorio para que se integren totalmente.

El clima soleado de febrero en Cádiz invita a estar fuera todo el día.

Podéis comprar cartuchos de camarones o chicharrones para picar mientras escucháis las coplas.

Es cultura viva y participativa.

El humor gaditano es contagioso y los pequeños disfrutarán de la libertad de las calles peatonales.

Evitad las zonas de botellón nocturno y centraos en el carnaval de día.

Una experiencia auténtica que os costará muy poco dinero.

  • Busca chirigotas en la Plaza de las Flores
  • Disfraza a toda la familia
  • Disfruta del ambiente en el Barrio de la Viña
  • Prueba las tortillitas de camarones
  • Sigue a los coros en sus carruseles

2.2. Torre Tavira y la Cámara Oscura

Para ver Cádiz desde otra perspectiva, subid a la Torre Tavira, el punto más alto del casco antiguo.

Lo que más gusta a los niños es la Cámara Oscura, un sistema de espejos que proyecta la ciudad en vivo sobre una pantalla.

Es como «espiar» la ciudad en tiempo real; les parece magia.

La entrada cuesta 7 euros adultos y 5,50 euros niños, un precio muy razonable para la experiencia.

Las vistas desde la terraza son espectaculares, se ve todo el mar y las azoteas blancas.

La visita es guiada y muy amena, dura unos 45 minutos.

Febrero ofrece días claros con una luz preciosa para las fotos panorámicas.

Está en pleno centro, así que podéis ir caminando después de comer.

Es una actividad cultural tranquila que fascina a los curiosos.

Los guías explican la historia de Cádiz de forma que los niños no se aburren.

Reservad hora antes de ir, porque el aforo de la cámara es limitado.

Una parada obligatoria para entender la ciudad desde el cielo.

  • Alucina con la proyección de la Cámara Oscura
  • Sube a la terraza para ver toda la ciudad
  • Busca los barcos en el horizonte
  • Reserva tu sesión con antelación
  • Aprende historia de forma divertida

2.3. Paseo por la Playa de la Caleta y Castillos

La playa de La Caleta es el corazón de Cádiz y un lugar perfecto para que los niños corran.

Está flanqueada por dos castillos: el de Santa Catalina y el de San Sebastián.

El Castillo de Santa Catalina suele tener exposiciones gratuitas y se puede visitar por dentro.

El paseo hasta el Castillo de San Sebastián (avanzando por una lengua de piedra en el mar) es una aventura en sí misma.

Es un plan totalmente gratuito y precioso al atardecer.

En febrero no es para bañarse, pero sí para jugar en la arena y buscar conchas.

La temperatura es agradable para estar al sol.

Podéis llevar la merienda y sentaros en el muelle a ver caer la tarde, que en Cádiz es espectacular.

Es un entorno de película (aquí se rodó James Bond).

Los niños se sentirán como piratas explorando las fortalezas defensivas.

Además, está pegado al barrio de la Viña para cenar después.

Un cierre de día relajado y sin gastar un euro.

  • Recorre el camino hacia el Castillo de San Sebastián
  • Juega en la arena de La Caleta
  • Visita gratis el Castillo de Santa Catalina
  • Disfruta de uno de los mejores atardeceres
  • Busca cangrejos entre las rocas

3. Valencia: Ciencia y parques al sol de invierno

Valencia es un destino urbano comodísimo para familias, plano, soleado y lleno de zonas verdes.

En febrero, la ciudad está tranquila antes de la locura de las Fallas (marzo), así que disfrutaréis de todo sin agobios.

Es ideal para combinar aprendizaje y diversión al aire libre.

El clima suele regalar días soleados de 17-19 ºC al mediodía, perfecto para ir en bici.

Comer una buena paella auténtica cuesta entre 15-20 euros, pero hay menús del día muy económicos.

Llegar es rapidísimo con el AVE desde Madrid o volando al aeropuerto de Manises.

El transporte público funciona genial, y el antiguo cauce del río Turia es una autopista verde para peatones.

Alojarse cerca de la Ciudad de las Artes y las Ciencias es un acierto si vais con niños.

Hay hoteles familiares modernos por unos 70-90 euros.

Valencia ofrece parques temáticos dentro de la propia ciudad, lo que facilita mucho la logística.

Si te preguntas dónde viajar barato con niños en febrero, esta ciudad mediterránea es una apuesta segura y educativa.

¡Un viaje cómodo y lleno de planes!

Truco para ahorrar

El Parque Gulliver, en el jardín del Turia, es gratuito.

Es una escultura gigante llena de toboganes donde los niños pueden pasar horas lanzándose sin coste alguno.

3.1. Ciudad de las Artes y las Ciencias

Este complejo futurista es el paraíso de los niños curiosos.

El Museo de las Ciencias Príncipe Felipe es totalmente interactivo: «prohibido no tocar».

Los niños pueden experimentar con la electricidad, el sonido y el espacio de forma divertida.

Justo al lado está el Oceanogràfic, el mayor acuario de Europa, que aunque es más caro, merece la pena.

La entrada combinada sale mejor de precio (unos 30-35 euros), pero podéis elegir solo el museo por unos 8 euros.

Pasear por los exteriores y las piscinas es gratis y muy bonito para fotos.

En febrero no hay colas, así que podréis probar todos los experimentos tranquilamente.

Hay zonas de restauración, pero también podéis comer un bocadillo fuera en los jardines.

Es arquitectura y educación en un mismo pack.

Los talleres infantiles «Ciencia a escena» son muy recomendables y cuestan muy poco extra.

Dedicadle al menos una mañana o tarde completa.

Una visita imprescindible que estimula la mente de los pequeños.

  • Experimenta en el Museo de las Ciencias
  • Pasea por el Umbracle gratis
  • Sácate fotos futuristas en los lagos
  • Considera la entrada al Oceanogràfic
  • Juega en los alrededores del complejo

3.2. Bioparc Valencia: Un trozo de África

Bioparc no es un zoo convencional; es una inmersión en la naturaleza africana sin salir de la ciudad.

Las barreras son invisibles, así que parece que estás caminando entre lémures, jirafas y leones.

A los niños les impacta muchísimo la cercanía de los animales.

La entrada cuesta unos 26 euros adultos y 21 niños, y es dinero bien invertido por la calidad del parque.

Se recorre fácilmente en 3-4 horas.

En febrero el clima es ideal para caminar, ya que en verano hace demasiado calor aquí.

Hay zonas de juegos infantiles dentro y restaurantes con vistas a la sabana.

El concepto de «zooinmersión» es muy educativo y respetuoso.

Podéis llegar en autobús o incluso andando por el parque de Cabecera.

Los gorilas y los elefantes son las estrellas del recorrido.

Es un plan de mañana perfecto que os transportará a Kenia sin coger un avión.

Una experiencia visual y emotiva para toda la familia.

  • Camina entre lémures en Madagascar
  • Busca a los leones en su atalaya
  • Disfruta de la zona de elefantes
  • Aprende sobre conservación en las charlas
  • Juega en la zona infantil del parque

3.3. Parque Gulliver y Jardines del Turia

El antiguo cauce del río Turia es hoy un parque lineal de 9 km maravilloso para las familias.

La joya de la corona es el Parque Gulliver, una figura gigante de 70 metros llena de toboganes y rampas.

La entrada es totalmente gratuita.

Los niños se sienten «liliputienses» escalando por la chaqueta y las piernas del gigante.

Es un sitio para quemar energía a lo loco.

Llevad pantalones largos (vaqueros) porque los toboganes pueden raspar un poco si vas en corto.

El entorno es verde y seguro, sin coches.

Podéis alquilar bicis (o cuadriciclos familiares) por unos 15 euros y recorrer el parque entero.

Es el pulmón de la ciudad y el lugar de reunión de las familias valencianas.

Haced un picnic en el césped para comer barato y relajados bajo el sol de febrero.

Es un plan sencillo pero que suele ser el favorito de los niños en todo el viaje.

Diversión física y aire libre en el centro de la ciudad.

  • Deslízate por los toboganes del Gulliver
  • Alquila un cuadriciclo para pasear
  • Haz un picnic en el césped
  • Disfruta del sol de invierno
  • Recorre los puentes históricos del Turia

4. Granada: Nieve y magia andalusí

Granada en febrero ofrece un combo único: nieve en la sierra por la mañana y tapas al sol por la tarde.

Es una ciudad pequeña, barata y con un encanto que atrapa a grandes y pequeños.

Podéis disfrutar de la montaña sin necesidad de saber esquiar.

El clima es frío, de 5 a 12 ºC, así que llevad ropa térmica, pero el sol suele brillar.

Granada es famosa por sus tapas gratuitas con la bebida: comer aquí es baratísimo (2-3 euros por bebida+tapa).

Llegar es fácil en tren AVE o autobús desde muchas ciudades, o volando a su aeropuerto.

Moverse a pie por el centro es lo mejor, aunque hay buses microbús para subir al Albaicín.

El alojamiento es económico, con hostales con encanto y hoteles por 50-70 euros.

Además de la Alhambra, tiene uno de los mejores museos de ciencia de España.

La cercanía de Sierra Nevada (a 40 min) es el gran atractivo invernal.

Si buscáis dónde viajar barato con niños en febrero con un toque de nieve, Granada es insuperable.

¡Magia en cada esquina!

Truco para ahorrar

Si vais a tapear, pedid mosto o refrescos; las tapas son abundantes y a menudo podréis comer o cenar solo con 3 o 4 rondas por muy poco dinero.

4.1. Diversión en la nieve en Sierra Nevada

No hace falta comprar forfaits caros para disfrutar de la nieve.

En la zona de Pradollano y la Hoya de la Mora (parte alta) podéis jugar con trineos gratis o por muy poco dinero.

La zona del «Mirlo Blanco» es un parque de actividades con roscos, bicis-esquí y trineos rusos pensado para niños.

El precio del Mirlo Blanco ronda los 30 euros con acceso ilimitado, pero jugar con nieve por libre en la Hoya de la Mora es gratis.

El autobús desde Granada cuesta unos 5-9 euros ida y vuelta.

Es un planazo para ver nieve asegurada en febrero.

Llevad ropa impermeable y guantes, aunque no vayáis a esquiar.

Podéis alquilar un trineo de plástico allí mismo por 10 euros.

El ambiente es festivo y los niños se lo pasan pipa haciendo muñecos o guerras de bolas.

Después del frío, un chocolate caliente en la plaza de Pradollano sienta de maravilla.

Es la forma más barata de tener un día de «esquí» sin esquiar.

Una experiencia invernal clásica a un paso de la ciudad.

  • Juega con trineos en la Hoya de la Mora
  • Prueba el trineo ruso del Mirlo Blanco
  • Haz un muñeco de nieve gigante
  • Sube en bus barato desde Granada
  • Disfruta del sol y la nieve juntos

4.2. Parque de las Ciencias de Granada

Es, posiblemente, el museo más divertido de Andalucía para ir con niños.

El Parque de las Ciencias tiene un Biodomo impresionante que recrea selvas tropicales con animales en libertad (tucanes, perezosos, lémures).

El planetario y las exposiciones sobre el cuerpo humano son muy interactivas.

La entrada completa cuesta unos 11 euros adultos y 9 niños, una ganga para todo lo que ofrece.

Hay una zona «Explora» específica para los más pequeñitos.

Se puede llegar caminando desde el centro (20 min) o en bus urbano.

Tiene mariposario y zonas de aves rapaces al aire libre.

En febrero es un refugio perfecto si el día sale muy frío o lluvioso.

Podéis comer dentro en la cafetería o llevaros picnic a los jardines exteriores.

Es un museo moderno donde aprender jugando es la norma.

Dedicadle al menos medio día, porque los niños no querrán irse.

Cultura científica de primer nivel a precios populares.

  • Entra al Biodomo y siéntete en el Amazonas
  • Toca y experimenta en las salas interactivas
  • Sube a la Torre de Observación
  • Disfruta del Mariposario Tropical
  • Asiste al taller de aves rapaces

4.3. Paseo por el Albaicín y Carrera del Darro

Granada es un museo al aire libre y pasear por sus barrios históricos es gratis y mágico.

La Carrera del Darro, junto al río y bajo la Alhambra, es el paseo más bonito del mundo.

Subir al Mirador de San Nicolás en el Albaicín es obligatorio para ver la puesta de sol frente a la Alhambra.

A los niños les gusta el ambiente bohemio, los músicos callejeros y perderse por las callejuelas laberínticas.

Es como viajar al pasado en un cuento de las Mil y Una Noches.

Cuidado con los carritos de bebé, el suelo es de piedra; mejor mochila de porteo si son muy pequeños.

Bajad parando en las teterías de la calle Calderería Nueva para tomar un té y pasteles árabes.

Es un entorno peatonal (casi todo) y lleno de historia.

Las vistas son de postal y totalmente gratuitas.

Explicadles historias de reyes y princesas moras para amenizar la caminata.

Un paseo que se queda grabado en la retina para siempre.

  • Sube al Mirador de San Nicolás
  • Pasea junto al río por Carrera del Darro
  • Toma un pastel árabe en una tetería
  • Escucha a los músicos callejeros
  • Haz fotos familiares con la Alhambra

5. Almería: El lejano oeste en familia

Almería es la gran desconocida y es perfecta para el invierno porque es la ciudad con más sol de Europa.

Aquí podréis vivir una aventura de indios y vaqueros en el desierto de Tabernas, algo único en el continente.

Es un destino tranquilo, barato y muy original.

Las temperaturas en febrero son muy agradables al sol, rondando los 18 ºC.

Las tapas en Almería también son gratis con la bebida, así que comer es muy económico.

Volar a Almería puede ser algo más caro, pero llegar en coche desde Málaga o Granada es fácil.

Alquilar coche es recomendable para ir al desierto y a las playas de Cabo de Gata.

El alojamiento es muy barato en invierno, con hoteles de costa a precios de risa.

Además del desierto, tenéis la Alcazaba y playas vírgenes para explorar (sin baño, pero preciosas).

Es un viaje diferente que estimula la imaginación.

Si buscas dónde viajar barato con niños en febrero y quieres huir de lo típico, Almería es tu sitio.

¡Yee-haw!

Truco para ahorrar

La Alcazaba de Almería es gratuita para los ciudadanos de la UE.

Es una fortaleza inmensa donde los niños pueden correr y explorar murallas con vistas al mar sin pagar entrada.

5.1. Oasys MiniHollywood: Aventura cowboy

En el desierto de Tabernas están los antiguos decorados de las películas del Oeste.

Oasys MiniHollywood es un parque temático donde veréis espectáculos de vaqueros, atracos al banco y bailes de cancán.

A los niños les flipa sentirse dentro de una peli.

Además, tiene una reserva zoológica bastante grande integrada en el paisaje desértico.

La entrada cuesta unos 23 euros adultos y 13 niños; vale la pena para pasar el día.

En febrero se está de lujo, ya que en verano el calor en el desierto es insoportable.

Hay restaurantes tipo buffet dentro, o zonas de descanso.

Podéis haceros fotos en la cárcel, la oficina del sheriff o el salón.

Es un plan muy divertido y diferente a cualquier otro parque de España.

El show en vivo es muy entretenido y lleno de acción (con caídas y disparos de fogueo).

Una inmersión total en el Wild West a pocos kilómetros del mar.

Diversión asegurada para los pequeños pistoleros de la casa.

  • Asiste al show del atraco al banco
  • Visita la reserva zoológica del desierto
  • Sácate fotos vestido de vaquero
  • Recorre los decorados de cine reales
  • Disfruta del Museo de Carros

5.2. Playas de Cabo de Gata en invierno

Aunque el agua esté fría, el Parque Natural de Cabo de Gata es precioso en invierno.

Playas como Mónsul o Genoveses están vacías y son perfectas para jugar en la arena y hacer senderismo costero.

El paisaje volcánico y salvaje es una lección de geología.

El acceso es gratuito y el parking en invierno también (en verano se paga).

Podéis hacer rutas sencillas hasta el Arrecife de las Sirenas.

La luz en febrero es increíble para la fotografía.

Es un plan de desconexión total y contacto con la naturaleza.

Llevad comida y agua, ya que en las playas vírgenes no hay chiringuitos abiertos.

Los niños pueden buscar piedras de colores y correr sin peligro.

Si hace sol, incluso podéis mojaros los pies.

Descubrir una de las costas más bonitas de España sin turistas es un lujo.

Paz y belleza salvaje a coste cero.

  • Juega en la arena de Playa Mónsul
  • Camina hasta el Arrecife de las Sirenas
  • Disfruta de la soledad del paisaje
  • Haz un picnic frente al mar
  • Explora las dunas fósiles

5.3. La Alcazaba y el Centro

La Alcazaba de Almería domina la ciudad y es impresionante.

Es la segunda construcción árabe más grande de España tras la Alhambra, y como dijimos, es gratis (o 1,5€ si no eres de la UE).

Sus jardines, albercas y murallas son un laberinto divertido para los niños.

Las vistas al puerto y al barrio de la Chanca son magníficas.

Después, podéis bajar al centro y ver el Cable Inglés, un antiguo cargadero de mineral gigante.

El centro es peatonal y cómodo para pasear.

En febrero se camina muy a gusto sin el calor sofocante del verano.

Hay parques infantiles como el de las Almadrabillas cerca del mar.

Es historia accesible y entretenida.

Aprovechad para tapear por el centro histórico tras la visita.

Un día cultural muy completo y prácticamente gratis.

Almería os sorprenderá por su luz y su tranquilidad.

  • Explora las murallas de la Alcazaba
  • Disfruta de las vistas al puerto
  • Visita el Cable Inglés desde abajo
  • Pasea por el Parque de las Almadrabillas
  • Tapea barato en el centro

6. Málaga: Cultura y sol en la Costa del Sol

Málaga se ha convertido en la ciudad de los museos, pero sigue conservando su alma alegre y playera.

En febrero, la Costa del Sol hace honor a su nombre con temperaturas suaves y mucha luz.

Es un destino muy completo: playa urbana, puerto moderno y cultura adaptada a niños.

El clima ronda los 17-20 ºC, ideal para estar en la calle.

Comer espetos de sardinas en la playa cuesta unos 4-5 euros, un lujo barato y delicioso.

El aeropuerto de Málaga es uno de los mejor conectados, con vuelos low cost constantes.

El centro es peatonal y llano, muy fácil para ir con niños.

Hay mucha oferta hotelera, con precios muy buenos en invierno comparado con el verano.

Museos como el Pompidou o el de la Imaginación son geniales para familias.

Y siempre tenéis la playa de la Malagueta para jugar.

Si buscas dónde viajar barato con niños en febrero con garantía de buen tiempo y actividades, Málaga es top.

¡Cosmopolita y acogedora a la vez!

Truco para ahorrar

Muchos museos de Málaga, como el Centre Pompidou o el Museo Picasso, tienen entrada gratuita los domingos por la tarde.

¡Organizad la visita cultural para ese momento!

6.1. Muelle Uno y el Cubo del Pompidou

El puerto de Málaga, conocido como Muelle Uno, es una zona de ocio abierta al mar preciosa.

Es peatonal, llena de tiendas, barcos y zonas para correr.

Allí está el famoso Cubo de Colores del Centre Pompidou, que llama mucho la atención de los peques.

Entrar al museo cuesta unos 9 euros (gratis domingos tarde), y tiene una zona «taller» pensada para niños.

Pasear por el muelle viendo los yates y cruceros es gratis y muy entretenido.

Hay parques infantiles a lo largo del paseo.

En febrero se está genial al sol en las terrazas.

Podéis alquilar bicis y recorrer todo el paseo marítimo.

Es la zona más moderna y vibrante de la ciudad.

Un helado caminando por aquí es el plan perfecto de tarde.

Combina arte moderno con brisa marina y diversión sencilla.

Un imprescindible de la nueva Málaga.

  • Hazte una foto en el Cubo de Colores
  • Pasea viendo los barcos del puerto
  • Juega en los parques del Muelle Uno
  • Visita el Pompidou en horario gratuito
  • Disfruta de un helado al sol

6.2. Museo de la Imaginación y MIMMA

Málaga tiene museos diseñados para tocar y jugar.

El Museo de la Imaginación es pura fantasía visual: salas de ilusiones ópticas, juegos de luces y fotos imposibles.

Los niños (y adultos) se lo pasan bomba posando.

La entrada son unos 10 euros.

Otro genial es el MIMMA (Museo Interactivo de la Música), donde se pueden tocar instrumentos y experimentar con el sonido.

Ambos están en el centro (barrio del Soho y centro histórico).

Son planes perfectos si sale un día nublado o para cambiar de aires.

Fomentan la creatividad y son muy divertidos.

El MIMMA tiene salas rojas donde «se ruega tocar», justo lo contrario a un museo normal.

Son visitas de un par de horas que dejan huella.

Ideal para despertar la curiosidad de los más pequeños.

Cultura lúdica en estado puro.

  • Sácate fotos locas en el Museo de la Imaginación
  • Toca instrumentos en el MIMMA
  • Experimenta con las ilusiones ópticas
  • Recorre el barrio del Soho
  • Aprende música jugando

6.3. Alcazaba y Castillo de Gibralfaro

Al igual que en Almería, Málaga tiene su fortaleza árabe.

La Alcazaba es un palacio fortificado precioso con jardines y fuentes, muy fácil de recorrer con niños.

Está unida al Castillo de Gibralfaro por una muralla (la Coracha), aunque la subida a Gibralfaro es empinada (mejor bus 35 para subir y bajar andando).

Las vistas desde arriba son las mejores de la ciudad.

La entrada conjunta es muy barata, unos 5,50 euros, y gratis los domingos tarde.

A los niños les encanta recorrer las torres y pasadizos.

A los pies está el Teatro Romano, que se ve gratis desde la calle.

Es un conjunto monumental impresionante en pleno centro.

En febrero no hace calor para subir las cuestas, así que es el momento ideal.

Historia, vistas y ejercicio en un entorno de cuento.

Una visita obligada para sentir la historia de la ciudad.

  • Recorre los jardines de la Alcazaba
  • Sube al mirador de Gibralfaro
  • Ve el Teatro Romano desde la calle
  • Aprovecha la entrada gratuita del domingo
  • Imagina batallas desde las murallas

7. Madrid: Diversión indoor y parques icónicos

Madrid puede ser fría en febrero, pero su oferta de ocio interior es increíble.

Museos de primer nivel, musicales, parques cubiertos y el encanto del Retiro si sale el sol.

Es una ciudad vibrante que nunca para.

Las temperaturas rondan los 5-12 ºC, así que abrigo y bufanda son necesarios.

Comer un bocadillo de calamares en la Plaza Mayor cuesta 3-4 euros, un clásico barato.

Llegar es lo más fácil del mundo, es el km 0 de todo.

El transporte público (Metro) es excelente para moverse con niños y barato.

La oferta de hoteles es inmensa; los fines de semana de febrero suelen tener buenos precios al no haber tanto turismo de negocios.

Podéis ver el Rey León o visitar el Museo de Ciencias Naturales.

Madrid siempre tiene un plan B si llueve.

Si buscas dónde viajar barato con niños en febrero con mil opciones de ocio, la capital es la respuesta.

¡Acción urbana para todos!

Truco para ahorrar

Pasear por Madrid Río es gratis y genial para niños.

Tiene 17 zonas de juegos infantiles diferentes a lo largo del río, cada una con columpios de madera y tirolinas increíbles.

7.1. Museo Nacional de Ciencias Naturales

A los niños les encantan los dinosaurios y los animales, y aquí hay de todo.

El Museo de Ciencias Naturales tiene esqueletos reales de dinosaurios, elefantes y ballenas.

Es un edificio histórico precioso y muy didáctico.

La entrada cuesta unos 7 euros adultos y 3,50 niños, muy asequible.

Está en el Paseo de la Castellana, bien comunicado.

Las exposiciones temporales suelen ser muy chulas.

Es un plan perfecto para una mañana de frío en Madrid.

Los niños se quedan embobados con la biodiversidad del planeta.

Hay talleres los fines de semana (con reserva).

Es menos agobiante que los grandes museos de arte y más divertido para ellos.

Ciencia e historia en un entorno fascinante.

Saldrán sabiendo mucho más sobre la naturaleza.

  • Alucina con el esqueleto del diplodocus
  • Ve los animales disecados de cerca
  • Aprende sobre la evolución humana
  • Disfruta de un museo tranquilo y barato
  • Participa en actividades familiares

7.2. El Retiro y sus barcas

Si sale un día soleado de febrero, el Retiro es obligatorio.

Podéis ver el Palacio de Cristal (gratis y precioso), ver los patos o montar en las barcas del estanque.

Alquilar una barca cuesta unos 6-8 euros y cabéis 4 personas.

Es un clásico madrileño muy divertido (y hacéis brazo).

Hay espectáculos de títeres gratuitos cerca de la entrada de la calle Alcalá los fines de semana.

Es el sitio perfecto para que corran y jueguen.

El ambiente es muy relajado.

Llevad unos bocatas para comer en el césped si no hace mucho frío.

Es el pulmón verde donde desconectar del asfalto.

Los pavos reales en los Jardines de Cecilio Rodríguez son otra atracción.

Un plan de domingo perfecto y muy económico.

Madrid también se disfruta al aire libre en invierno.

  • Rema en las barcas del Estanque Grande
  • Visita el Palacio de Cristal
  • Busca los pavos reales
  • Ve una función de títeres
  • Juega en los columpios del parque

7.3. Musicales y Casa de Campo

Madrid es la capital de los musicales en español.

Obras como El Rey León o Aladdín son caras, pero hay teatros infantiles más pequeños y baratos por Malasaña o Lavapiés.

Si preferís aire libre, la Casa de Campo es inmensa.

Podéis subir en el Teleférico (unos 6 € ida) para ver Madrid desde el aire y aterrizar en el parque.

Allí está el Parque de Atracciones y el Zoo, aunque solo pasear ya mola.

El viaje en teleférico les encanta a los niños.

Es una forma original de cruzar la ciudad volando.

La Casa de Campo tiene zonas de picnic y lago con restaurantes.

Combinar un paseo aéreo con naturaleza es un planazo.

Revisad horarios del teleférico en invierno (suele abrir fines de semana).

Ocio de calidad para redondear la visita a la capital.

Madrid lo tiene todo para una escapada familiar de 10.

  • Vuela en el Teleférico sobre la ciudad
  • Busca una obra de teatro infantil
  • Pasea por el lago de la Casa de Campo
  • Disfruta de las vistas del Palacio Real
  • Come un bocata de calamares

Preguntas frecuentes sobre viajar con niños en febrero

Aquí tienes resueltas las dudas más comunes de las familias que se animan a viajar en este mes de invierno.

¿Hace mucho frío para viajar con niños en febrero?

Depende del destino. En las Islas Canarias tienes primavera asegurada (20 ºC).

En la costa mediterránea (Valencia, Málaga, Almería) los días suelen ser soleados y agradables al mediodía.

Solo necesitarás ropa de abrigo seria si vas al interior o al norte, pero nada que un buen abrigo no solucione.

¿Hay ambiente en las ciudades costeras en invierno?

Sí, pero es un ambiente diferente, más local y relajado.

No encontrarás el bullicio turístico del verano, lo cual es una ventaja para ir con niños.

Además, en febrero el Carnaval llena de vida y fiesta calles de ciudades como Cádiz, Tenerife o Águilas.

¿Es mucho más barato viajar en febrero?

Definitivamente sí. Febrero es temporada baja en casi toda España (excepto en zonas de esquí o carnaval muy puntual).

Puedes encontrar alojamientos y vuelos a mitad de precio que en verano.

Es el momento ideal para alojarse en hoteles superiores o disfrutar de actividades sin arruinarse.

¿Qué pasa si llueve durante el viaje?

Siempre es bueno tener un «plan B» bajo la manga.

Destinos urbanos como Madrid, Valencia o Málaga tienen museos interactivos, acuarios y zonas de juego cubiertas excelentes.

Mirar la previsión antes de salir y llevar calzado impermeable es clave para que la lluvia no pare la diversión.

Conclusión: Febrero, el mes inteligente para viajar en familia

Viajar barato con niños en febrero no solo es posible, sino que es una decisión muy inteligente.

Evitas las masas, ahorras mucho dinero y disfrutas de una España diferente, más tranquila y auténtica.

Ya sea buscando el calorcito de Canarias, la risa del Carnaval de Cádiz o la cultura de Madrid, tenéis opciones de sobra.

La clave está en elegir el destino que mejor se adapte a vuestros gustos.

Vuelos desde 30 euros y hoteles a precios de risa os están esperando.

No dejéis que el invierno os deje en casa.

Los niños disfrutan igual (o más) sin el calor agobiante del verano, y vosotros agradeceréis la calma y el ahorro.

Dónde viajar barato con niños en febrero ya no es una incógnita, sino una oportunidad.

Preparad las maletas, los disfraces y las ganas de explorar.

Estos y otros destinos baratos son ideales para crear recuerdos familiares sin gastar de más.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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