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Escapadas románticas para viajar barato con pareja en febrero

Sorprende a tu media naranja con una escapada inolvidable y económica este mes del amor, aprovechando las mejores ofertas de temporada baja en destinos llenos de encanto y pasión.

Dónde viajar barato con pareja en febrero 2026: 7 escapadas románticas
  • Destinos económicos: Descubre ciudades románticas y playas cálidas donde el lujo es asequible en temporada baja.
  • Planes en pareja: Desde atardeceres en Sevilla hasta baños termales en Budapest, experiencias únicas para dos.
  • Ahorro inteligente: Trucos para evitar los precios altos de San Valentín y disfrutar más por menos dinero.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 17-01-2026👁️ 84 lecturas

¿Estás pensando en sorprender a tu persona favorita con un viaje en 2026?

Febrero es el mes del amor por excelencia, pero también es una época fantástica para encontrar chollos increíbles.

Viajar en esta época te permite disfrutar de destinos románticos sin las aglomeraciones del verano y a precios que tu bolsillo agradecerá.

Desde paseos al atardecer en ciudades monumentales hasta escapadas cálidas para huir del frío, tengo una lista de lugares perfectos para vosotros.

Si buscas más inspiración general sobre esta época, echa un ojo a los consejos sobre destinos baratos en febrero, que te ayudarán a organizar mejor tu agenda.

El clima en febrero varía mucho según dónde vayas: puedes encontrar un sol primaveral en el sur de Europa o un ambiente invernal y acogedor en el centro.

Lo mejor es que los vuelos y alojamientos suelen estar en su punto más bajo de precio, salvo en las fechas cercanas al día 14.

Salir desde España es muy sencillo gracias a las conexiones de bajo coste desde Madrid, Barcelona o Sevilla.

Un vuelo a una capital europea puede costarte lo mismo que una cena elegante, unos 30-50 euros si buscas bien.

Para el alojamiento, febrero es ideal para darte un capricho: hoteles con encanto o apartamentos céntricos bajan sus tarifas considerablemente respecto a otras temporadas.

Imagina dormir en un riad o en un hotel boutique por unos 50-70 euros la noche.

Las actividades para dos también son más accesibles, y podréis entrar a museos o monumentos sin hacer colas interminables.

Comer fuera es parte de la experiencia: cenas románticas con vino local por 20-30 euros la pareja son fáciles de encontrar si te alejas de las trampas para turistas.

¡Prepara la maleta porque nos vamos de escapada romántica!

Consejos para una escapada romántica «low cost»

Viajar barato en pareja no significa renunciar a la calidad, sino saber elegir el momento y el lugar adecuados.

Aquí tienes algunos trucos para que vuestro dinero cunda más y la experiencia sea inolvidable.

Evita el fin de semana de San Valentín si puedes

Si tienes flexibilidad, intenta viajar la primera o la última semana de febrero.

Los precios de los vuelos y hoteles se disparan justo alrededor del 14 de febrero.

Celebrar vuestro amor unos días antes o después os ahorrará dinero y os dará mucha más tranquilidad.

Cenas románticas de menú o picnic

No hace falta gastar un dineral en restaurantes de lujo para tener una velada especial.

Muchos sitios ofrecen menús de noche a buen precio, o podéis comprar productos locales en un mercado y montar un picnic en un mirador al atardecer.

Es un plan muy «cool» y mucho más íntimo.

Actividades gratuitas y paseos

Las mejores experiencias en pareja suelen ser gratis: ver atardecer, pasear por cascos antiguos o descubrir rincones secretos.

Infórmate sobre los días de entrada gratuita a museos en vuestro destino.

  • Sé flexible con las fechas para evitar el pico del 14
  • Busca alojamientos con cocina para algún desayuno íntimo
  • Prioriza destinos donde se pueda caminar a todos lados
  • Aprovecha los free tours para conocer la ciudad
  • Reserva con antelación si vas a un sitio muy demandado

1. Sevilla: Color especial y pasión en cada rincón

Sevilla en febrero es una delicia: el clima es suave, los naranjos adornan las calles y el aroma a azahar empieza a despertar.

Es un destino perfecto para pasear de la mano por el Parque de María Luisa o perderse por el Barrio de Santa Cruz.

Aquí el romanticismo se vive en la calle y en los bares, entre tapas y flamenco improvisado.

La temperatura ronda los 15-18 ºC durante el día, lo que permite disfrutar de las terrazas sin el calor sofocante del verano andaluz.

Los precios son muy competitivos: podéis comer estupendamente a base de tapas por unos 25 euros la pareja.

Llegar es facilísimo y barato.

El AVE te deja en el centro desde Madrid en menos de tres horas, y hay vuelos directos desde muchas ciudades.

Volar desde Barcelona o Bilbao suele salir por unos 40-60 euros ida y vuelta.

Para dormir, encontrarás hoteles con encanto en antiguas casas palacio por unos 60-80 euros la noche.

Las actividades principales giran en torno a su patrimonio: el Alcázar, la Giralda y sus plazas escondidas.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero, Sevilla te ofrece calidad, belleza y buen precio sin salir de España.

El ambiente es alegre y acogedor, ideal para reavivar la chispa.

Truco para ahorrar

La entrada al Alcázar es gratuita los lunes a última hora de la tarde.

Reservad online con antelación, porque las entradas vuelan, y disfrutad de los jardines gratis.

1.1. Paseos de leyenda por Santa Cruz

El Barrio de Santa Cruz es el laberinto más romántico de la ciudad, lleno de leyendas de amor y callejones estrechos.

Caminar sin rumbo por aquí es una actividad obligatoria y, lo mejor de todo, gratuita.

Descubrid la Plaza de Doña Elvira o el Callejón del Agua, lugares que parecen sacados de una película.

Podéis contratar un tour de misterios y leyendas por unos 10-12 euros por persona para darle un toque diferente.

Es un plan que os sumergirá en la historia local.

Llevad calzado cómodo porque el suelo es empedrado y vais a caminar bastante.

En febrero, una chaqueta ligera es suficiente para el día, aunque por la noche refresca un poco.

Parar a tomar un vino de naranja en alguna taberna típica cuesta unos 3 euros y es delicioso.

El ambiente íntimo de estas calles es inigualable para hablar y desconectar del mundo.

Además, encontraréis rincones perfectos para sacaros fotos de pareja preciosas sin nadie alrededor.

Es el corazón de Sevilla y os robará el ídem.

Terminad el paseo cerca de la Catedral para verla iluminada por la noche.

Un recorrido sencillo pero cargado de magia y tradición andaluza.

  • Bésate en algún rincón secreto de Santa Cruz
  • Escucha las historias de los guías locales
  • Prueba el vino de naranja en una taberna
  • Visita los patios llenos de flores
  • Disfruta del silencio de sus plazas ocultas

1.2. Atardecer romántico en el Guadalquivir

Ver caer el sol junto al río Guadalquivir es uno de los momentos más bonitos que ofrece Sevilla.

Podéis pasear por la orilla de Triana o sentaros en el Muelle de la Sal con vistas al Puente de Isabel II.

Es un espectáculo de colores gratuito que os encantará.

Si queréis algo más especial, hay cruceros por el río que cuestan unos 15-20 euros por persona.

Algunos incluyen una copa, ideal para brindar mientras pasáis bajo los puentes históricos.

La luz de febrero al atardecer es especialmente dorada y fotogénica.

La temperatura baja rápido al irse el sol, así que llevad abrigo si os quedáis quietos.

Comprad unas castañas asadas o unos dulces en un puesto callejero por un par de euros para acompañar el momento.

Es un plan muy relajado, perfecto para descansar después de todo el día turismo.

Desde el río tendréis unas vistas privilegiadas de la Torre del Oro.

Si cruzáis a la calle Betis en Triana, tendréis la mejor panorámica del «skyline» sevillano.

Es pura poesía visual sin gastar apenas dinero.

  • Cruza el Puente de Triana al atardecer
  • Toma algo en la calle Betis con vistas
  • Haz un mini crucero por el río
  • Sácate una foto con la Torre del Oro
  • Disfruta de la brisa fluvial

1.3. Tapeo barato y con mucho arte

Comer en Sevilla es una fiesta y hacerlo de tapas es la opción más económica y divertida para parejas.

Podéis probar un poco de todo compartiendo platos: espinacas con garbanzos, solomillo al whisky o salmorejo.

Es la forma perfecta de probar la gastronomía local sin arruinarse.

Una tapa suele costar entre 3 y 4 euros, y con tres o cuatro por persona ya has cenado.

Evitad los sitios pegados a la Giralda y buscad bares con gente local en la Alfalfa o Triana.

La cerveza es barata y siempre viene bien tirada y fría.

El ambiente en los bares es ruidoso pero muy alegre, parte de la experiencia sevillana.

No os sentéis en mesa si queréis ahorrar; en la barra siempre es más barato y auténtico.

Probad el montadito de «pringá», un clásico que cuesta muy poco y está buenísimo.

Es una actividad gastronómica que se convierte en social.

Podéis hacer una ruta, tomando una tapa en cada sitio, y así conocéis varios locales en una noche.

Una cena divertida, variada y muy económica.

  • Pide un montadito de pringá
  • Comparte raciones para probar más cosas
  • Come en la barra para ahorrar
  • Busca los bares con pizarras de tiza
  • Acompaña todo con una caña bien fría

2. Oporto: Vino, puentes y melancolía atlántica

Oporto es, posiblemente, una de las ciudades más románticas y baratas de Europa para visitar en febrero.

Su aire decadente, sus azulejos azules y las vistas al río Duero crean una atmósfera íntima inigualable.

Es el lugar ideal para caminar abrazados y refugiarse en sus acogedores cafés.

El clima es fresco y húmedo, con unos 10-15 ºC, pero eso le da un toque aún más místico a la ciudad.

Los precios son fantásticos: comer un buen plato de bacalao o una «francesinha» cuesta unos 10-12 euros.

Llegar desde España es muy económico.

Hay vuelos muy baratos desde Madrid (a veces por 30 euros) y desde Galicia se puede ir en coche o tren fácilmente.

Para alojaros, hay apartamentos preciosos en el centro o en la zona de Ribeira por 50-70 euros la noche.

La ciudad se recorre bien a pie, aunque tiene muchas cuestas, así que llevad calzado cómodo.

Las actividades estrella son las catas de vino y los paseos en barco.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero, Oporto te ofrece un viaje internacional con presupuesto de casa.

Es un destino que enamora por su autenticidad y belleza nostálgica.

Truco para ahorrar

No pagues por las vistas caras.

Cruza el Puente Luis I por la parte de arriba caminando (es gratis) y tendrás la mejor panorámica de la ciudad y el río al atardecer.

2.1. Bodegas de Vila Nova de Gaia

Cruzar el río hasta Gaia para visitar las famosas bodegas de vino de Oporto es un clásico imprescindible.

Muchas ofrecen visitas guiadas con cata incluida a precios muy razonables, ideales para parejas.

Es una experiencia sensorial donde aprenderéis y brindaréis juntos.

Las visitas suelen costar entre 15 y 20 euros por persona e incluyen probar un par de vinos.

Reservad con antelación, especialmente si queréis la visita en español.

El ambiente en las bodegas, oscuras y llenas de barricas, es muy romántico y acogedor.

En febrero, entrar en una bodega es un refugio perfecto si llueve un poco o hace frío fuera.

Después de la cata, podéis pasear por la orilla de Gaia y ver Oporto iluminado enfrente.

Algunas bodegas tienen terraza con vistas espectaculares para seguir bebiendo.

Es una forma elegante y relajada de pasar la tarde.

El vino de Oporto es dulce y fuerte, así que tomadlo con calma y disfrutad del sabor.

¡Un brindis por vuestro viaje!

  • Reserva una visita guiada en español
  • Aprende la diferencia entre Ruby y Tawny
  • Brinda con tu pareja en una bodega histórica
  • Disfruta de las vistas desde Gaia
  • Compra una botella pequeña de recuerdo

2.2. Librerías y calles de cuento

Oporto tiene un casco antiguo que parece sacado de un cuento, perfecto para perderse.

La librería Lello es famosa mundialmente (y dicen que inspiró a Harry Potter), pero hay muchas otras joyas por descubrir.

Pasear por la Rua das Flores o la estación de São Bento es gratis y precioso.

La entrada a la librería Lello cuesta 5 euros (descontables si compras un libro), pero suele haber mucha cola.

Si os agobia la gente, buscad librerías de viejo más tranquilas.

Mirad los escaparates de las tiendas antiguas y los azulejos de las iglesias.

El clima invita a entrar en cafeterías históricas como el Majestic (aunque es caro, verlo por fuera es gratis).

Probad un «pastel de nata» en una pastelería de barrio por 1 euro.

La arquitectura de la ciudad es su mayor atractivo.

En la estación de São Bento, dedica un rato a admirar los murales de azulejos que cuentan la historia de Portugal.

Es cultura y belleza a coste cero.

Caminar de la mano por estas calles empedradas es puro romanticismo.

  • Admira los azulejos de São Bento
  • Pasea por la Rua das Flores
  • Entra en una librería antigua
  • Sácate fotos en las fachadas de colores
  • Disfruta de un café caliente

2.3. Crucero de los seis puentes

Ver Oporto desde el agua ofrece una perspectiva totalmente diferente y muy romántica.

El crucero de los seis puentes es una actividad clásica que recorre el Duero en un barco tradicional «rabelo».

Es un paseo relajante con vistas increíbles de ambas orillas.

El precio ronda los 15-18 euros por persona y dura casi una hora.

Salen con mucha frecuencia desde la zona de la Ribeira.

No hace falta reservar con mucha antelación en febrero.

Abrigaros bien porque en el río la sensación térmica es menor y corre viento.

Es el momento perfecto para abrazaros mientras veis pasar los impresionantes puentes que conectan la ciudad.

El guía suele explicar curiosidades de cada puente por megafonía.

Es una actividad turística, sí, pero merece mucho la pena por las fotos y la experiencia.

Ver la desembocadura del río en el mar al final del trayecto es un plus.

Ideal para descansar las piernas después de subir cuestas.

  • Navega en un barco rabelo tradicional
  • Pasa por debajo del imponente Puente Luis I
  • Abrígate para disfrutar de la brisa
  • Saca fotos panorámicas desde el agua
  • Relájate con el movimiento del río

3. Tenerife: Eterna primavera y chapuzones en invierno

Si lo que buscáis es huir del frío peninsular, Tenerife es vuestro paraíso cercano.

En febrero podéis estar en la playa tomando el sol mientras el resto de Europa tirita.

Es una isla que combina relax, naturaleza salvaje y planes muy románticos.

El clima es espectacular, con temperaturas de 20-25 ºC, lo que permite disfrutar del aire libre todo el día.

Además, en febrero suele celebrarse el Carnaval, lo que añade un plus de diversión si os va la marcha.

Los vuelos desde la península son frecuentes y asequibles, especialmente si reservas con unas semanas de margen.

Volar desde Madrid puede costar entre 60 y 100 euros.

El alquiler de coche es barato (unos 25-30 euros/día) y la gasolina tiene impuestos reducidos.

Para dormir, hay apartahoteles con piscina por 60-80 euros la noche.

Podéis subir al Teide, ver ballenas o simplemente tumbaros en la arena volcánica.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero para tener sol asegurado, Tenerife es la respuesta ganadora.

Es una desconexión total a pocas horas de casa.

Truco para ahorrar

Comed en los «guachinches» (casas de comida tradicionales) en el norte de la isla.

La comida es casera, abundante, deliciosa y increíblemente barata (unos 10-15€ por persona con vino).

3.1. Atardeceres volcánicos en el Teide

Ver ponerse el sol desde el Parque Nacional del Teide es una experiencia que pone los pelos de punta.

El paisaje lunar se tiñe de colores rojizos y violetas, creando un escenario súper romántico.

Podéis subir en coche hasta los miradores de forma gratuita.

Si queréis algo más, hay excursiones para ver las estrellas que cuestan unos 30-40 euros.

El cielo de Tenerife es uno de los mejores del mundo para la astronomía.

Llevad ropa de abrigo, porque a más de 2000 metros hace frío de verdad, incluso en Canarias.

Un picnic con vino y queso canario viendo el atardecer es un planazo «low cost» insuperable.

Las formaciones rocosas de Roques de García son el lugar perfecto para la foto.

Es un momento de paz absoluta, lejos del bullicio de la costa.

Sentiréis que estáis en otro planeta, solo vosotros dos.

Quedaros un rato después de que oscurezca para ver la Vía Láctea a simple vista.

Magia pura.

  • Sube en coche hasta las Cañadas del Teide
  • Mira cómo cambian los colores del volcán
  • Abrígate bien para la noche
  • Observa las estrellas más brillantes que nunca
  • Disfruta del silencio de la altura

3.2. Playas salvajes para dos

Tenerife tiene playas increíbles donde podéis estar tranquilos, lejos de las zonas más turísticas del sur.

Playas como Benijo o El Bollullo, en el norte, son de arena negra y tienen un encanto salvaje brutal.

Son perfectas para pasear, tomar el sol y desconectar.

El acceso es gratuito y el parking suele ser barato o gratis.

Tened cuidado con el oleaje, que en el norte puede ser fuerte; a veces es mejor solo mirar y mojarse los pies.

En febrero, la temperatura es ideal para estar en la arena sin quemarse.

Llevad vuestra propia comida y bebida, ya que en estas playas vírgenes no suele haber muchos servicios.

El contraste del negro de la arena con el azul del mar es hipnótico.

Es un entorno natural que invita a la intimidad y a la charla relajada.

Si preferís aguas calmas y sol garantizado, las playas del sur como La Tejita también son una opción genial.

Un día de playa en pleno invierno es un lujo.

Volveréis con un color de piel que dará envidia.

  • Descubre la arena negra de Benijo
  • Ten precaución con las olas del norte
  • Prepara un día de relax junto al mar
  • Siente el calor del sol en invierno
  • Escapa de las playas masificadas

3.3. Avistamiento de cetáceos en libertad

Navegar para ver ballenas piloto y delfines en su hábitat es una actividad emocionante para compartir.

En la costa suroeste de Tenerife viven colonias permanentes, así que el avistamiento está casi garantizado todo el año.

Es una conexión con la naturaleza muy especial.

Los tours en barco salen desde Puerto Colón o Los Gigantes y cuestan desde 25 euros por persona.

Suelen durar 2 o 3 horas e incluyen bebida y un bocadillo a veces.

Ver a estos animales nadando libres cerca del barco es algo que no olvidaréis.

Elegid barcos con etiqueta de «Barco Azul» para aseguraros de que respetan a los animales.

Si tenéis suerte, podréis ver también tortugas marinas.

Además, las vistas de los acantilados de Los Gigantes desde el mar son impresionantes.

Llevad crema solar y gafas de sol, el reflejo en el agua quema.

Es una aventura suave pero impactante para hacer en pareja.

Vale cada euro que cuesta.

  • Busca delfines y ballenas piloto
  • Elige un barco respetuoso con el medio ambiente
  • Admira los acantilados desde el mar
  • Disfruta de la brisa marina
  • Lleva cámara para capturar el momento

4. Budapest: La perla del Danubio y sus termas

Budapest es una de las capitales más bellas y baratas de Europa, ideal para una escapada romántica invernal.

Aunque hace frío en febrero, la ciudad tiene un encanto especial con sus edificios imperiales y sus baños termales calientes.

Es un destino de cuento de hadas a precio de mochilero.

Las temperaturas pueden rondar los 0-5 ºC, pero sumergirse en una piscina termal a 38 ºC mientras nieva fuera no tiene precio.

Comer es muy barato: un menú completo con goulash puede costar 10-15 euros.

Los vuelos a Budapest suelen ser económicos en esta época.

Puedes encontrar billetes desde Madrid o Barcelona por unos 40-70 euros.

El alojamiento también es una ganga; hoteles de 4 estrellas cuestan lo que uno de 2 en otras capitales.

La ciudad se divide en Buda y Pest, conectadas por el icónico Puente de las Cadenas.

Podéis pasear por el Bastión de los Pescadores o tomar algo en sus famosos «ruin bars».

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero y te gusta el ambiente centroeuropeo, Budapest os fascinará.

Es elegante, monumental y muy asequible.

Truco para ahorrar

El transporte público es barato, pero caminar es gratis y la mejor forma de ver la ciudad.

Sin embargo, el paseo en el tranvía número 2 es considerado uno de los más bonitos del mundo y cuesta céntimos (con un billete sencillo).

4.1. Relax en los balnearios históricos

Ir a Budapest y no ir a unas termas es un delito, especialmente en pareja y en invierno.

Los baños Széchenyi o Gellért son palacios dedicados al agua donde podéis relajaros durante horas.

Es una experiencia romántica y muy saludable.

La entrada diaria cuesta unos 25-30 euros y da acceso a todas las piscinas y saunas.

Llevad vuestro propio bañador, toalla y chanclas para no tener que alquilar y ahorrar dinero.

La sensación de estar en una piscina exterior caliente mientras el aire es gélido es única.

Los baños Széchenyi, con su arquitectura amarilla neobarroca, son los más famosos y fotogénicos.

Gellért es más elegante y tiene interiores de estilo Art Nouveau impresionantes.

Podéis pasar allí medio día, desconectando del frío y del cansancio de caminar.

Es el spa más barato y espectacular que probaréis.

Algunos baños abren por la noche los fines de semana con música («Sparty»), aunque eso es más fiesta que relax.

Salís de allí como nuevos.

  • Báñate al aire libre en Széchenyi
  • Admira los mosaicos del balneario Gellért
  • Lleva tu propio equipo de baño
  • Relájate en las saunas y baños de vapor
  • Disfruta del contraste térmico

4.2. Paseo nocturno por el Parlamento

Budapest iluminada es, sencillamente, una de las ciudades más bonitas del mundo.

Ver el Parlamento desde la orilla opuesta del Danubio por la noche es un espectáculo gratuito que enamora.

Podéis sentaros en el muelle y simplemente admirar la vista.

Caminar por el Puente de las Cadenas (si está abierto, a veces hay obras) es otro clásico romántico.

También podéis subir al Bastión de los Pescadores para tener una panorámica de toda la ciudad iluminada.

No cuesta nada y es inolvidable.

Abrigaros mucho, porque la humedad del río hace que la noche sea fría.

Los Zapatos en la orilla del Danubio, un monumento cercano, es conmovedor y merece una visita respetuosa.

Es un paseo tranquilo, ideal para conversar y disfrutar de la arquitectura monumental.

Si queréis gastar un poco, un crucero nocturno cuesta unos 15-20 euros, pero las vistas desde la orilla son igual de buenas.

La iluminación dorada de los edificios refleja en el agua creando magia.

Una cita perfecta bajo las estrellas.

  • Contempla el Parlamento iluminado desde Buda
  • Pasea junto al Danubio de la mano
  • Sube al Bastión de los Pescadores
  • Visita el monumento de los zapatos
  • Siente la magia de la noche húngara

4.3. Ruin bars para una copa diferente

Para terminar el día, nada mejor que un «ruin bar» en el barrio judío.

Son bares montados en edificios antiguos en ruinas, decorados de forma ecléctica y loca.

Szimpla Kert es el más famoso, un laberinto de habitaciones con objetos extraños y buen ambiente.

Entrar es gratis (salvo eventos especiales) y las bebidas son baratas (cervezas a 2-3 euros).

Es un sitio divertido y muy original para tomar algo en pareja.

El ambiente es relajado, nada pretencioso, y muy acogedor en invierno.

Podéis encontrar desde un coche antiguo convertido en mesa hasta bañeras usadas como asientos.

Es una experiencia única de Budapest que os sorprenderá.

Hay muchos otros ruin bars cerca si Szimpla está muy lleno, como Fogas Ház.

También podéis picar algo allí mismo, suelen tener comida callejera.

Es el broche final perfecto para un día de turismo, mezclando historia y cultura pop.

Os divertiréis seguro explorando cada rincón del bar.

  • Tómate una cerveza en Szimpla Kert
  • Explora la decoración extravagante
  • Disfruta del ambiente del barrio judío
  • Prueba algún licor local como el Palinka
  • Vive la noche más alternativa

5. Marrakech: Exotismo y sentidos a flor de piel

Marrakech es el destino exótico más cercano y barato para una pareja española.

En febrero, el clima es primaveral (unos 20 ºC de día), perfecto para escapar del invierno europeo.

Es un viaje que despierta los sentidos: colores, olores, sabores y sonidos vibrantes.

El choque cultural es fascinante y muy romántico si os dejáis llevar.

Los vuelos son auténticos chollos, a veces por 20-30 euros desde ciudades como Madrid, Sevilla o Málaga.

Dormir en un Riad (casa tradicional con patio interior) es una experiencia obligatoria y muy asequible.

Puedes encontrar Riads preciosos con desayuno incluido por 40-60 euros.

Comer es baratísimo: un tajine para dos cuesta menos de 10 euros.

Pasear por la Medina, regatear en el zoco y ver la vida pasar en la plaza Jemaa el-Fna.

Es un destino intenso pero que une mucho a la pareja al vivir algo tan diferente juntos.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero para una aventura inolvidable, Marruecos os espera.

La hospitalidad es legendaria y os sentiréis cuidados.

Truco para ahorrar

Regatead siempre en el zoco con una sonrisa.

Es parte de la cultura. Ofreced un tercio del precio inicial y llegad a un acuerdo medio; os ahorraréis mucho dinero en recuerdos.

5.1. Perderse en la Medina y los zocos

La Medina de Marrakech es un laberinto fascinante donde perderse es parte de la diversión.

Caminar de la mano entre puestos de especias, lámparas y alfombras es una experiencia sensorial total.

No cuesta nada entrar y pasear (¡salir sin comprar es el reto!).

Los olores a comino, cuero y menta os envolverán.

Visitad la plaza Jemaa el-Fna al atardecer para ver cómo se transforma con puestos de comida y músicos.

Tomad un té a la menta en una terraza elevada para ver el bullicio desde arriba.

El té cuesta apenas 1 o 2 euros y las vistas son impagables.

Tened paciencia con los vendedores, decid «no, gracias» con firmeza y seguid caminando.

Descubrid rincones tranquilos como la Madraza de Ben Youssef (una antigua escuela coránica), cuya arquitectura es preciosa.

La entrada a monumentos es barata, unos 7 euros.

Es un paseo intenso, caótico y maravillosamente vivo.

Os sentiréis como en las Mil y Una Noches.

  • Recorre los zocos llenos de artesanía
  • Toma un té en una terraza panorámica
  • Observa a los encantadores de serpientes (¡de lejos!)
  • Admira la arquitectura de la Medina
  • Déjate llevar por el caos organizado

5.2. Noche mágica en un Riad

Alojarse en un Riad es lo que hace que el viaje a Marrakech sea verdaderamente romántico.

Son oasis de paz en medio del caos de la ciudad, con patios interiores, fuentes y azulejos.

Muchos tienen terrazas en la azotea ideales para desayunar al sol o ver las estrellas.

Los precios en febrero son muy buenos para el lujo que ofrecen.

El servicio suele ser muy personalizado y amable.

Pedid una cena romántica en el patio del Riad una noche; suelen cocinar comida casera deliciosa a la luz de las velas.

Es un momento de intimidad absoluta.

El contraste entre el ruido de la calle y el silencio del Riad es brutal.

Aseguraos de reservar uno dentro de la Medina para vivir la experiencia completa.

Despertar con el canto de los pájaros en el patio es un lujo.

Es el alojamiento perfecto para parejas que buscan encanto y privacidad.

Os sentiréis como la realeza por muy poco dinero.

  • Desayuna en la azotea al sol
  • Disfruta de una cena íntima en el patio
  • Relájate con el sonido de la fuente
  • Prueba la hospitalidad marroquí
  • Vive la arquitectura tradicional desde dentro

5.3. Jardines Majorelle y relax

Para un descanso visual, los Jardines Majorelle son un imprescindible.

Este jardín botánico, propiedad de Yves Saint Laurent, es famoso por su intenso color azul y sus cactus gigantes.

Es un lugar precioso para pasear y sacar fotos increíbles.

La entrada cuesta unos 15 euros (es de lo más caro de Marrakech), pero merece la pena por la belleza del sitio.

Id a primera hora para evitar las multitudes de turistas y tener el jardín para vosotros.

El contraste del azul cobalto con el verde de las plantas es espectacular.

Es un remanso de frescura y diseño.

También podéis visitar el Museo Yves Saint Laurent si os gusta la moda, que está al lado.

Si buscáis relax total, probad un Hammam (baño árabe) tradicional.

Hay opciones para parejas desde 30-40 euros que incluyen exfoliación y masaje.

Saldréis flotando y con la piel súper suave.

Un día de jardines y spa completa la experiencia marroquí.

  • Sácate una foto con el azul Majorelle
  • Pasea entre bambú y cactus exóticos
  • Ve temprano para evitar colas
  • Relájate en un Hammam tradicional
  • Disfruta del diseño y la naturaleza

6. Lisboa: Luz atlántica y fados nostálgicos

Lisboa es una apuesta segura para una escapada cercana y económica.

Su luz especial, sus miradores y el sonido del fado la convierten en un destino muy romántico.

En febrero, el clima es templado (12-16 ºC) y hay menos turistas que en primavera.

Es una ciudad para disfrutar con calma, subiendo y bajando sus colinas.

Comer es un placer y muy barato: pescado fresco, bacalao y los famosos pasteles de Belém.

El viaje es sencillo: hay trenes, autobuses y vuelos muy baratos desde toda España.

Un fin de semana en Lisboa sale muy a cuenta.

El alojamiento es variado, desde hostales de diseño hasta hoteles boutique a precios razonables (50-80 euros).

Moverse en los tranvías antiguos es una atracción en sí misma.

Podéis visitar el barrio de Alfama, Belém o el moderno Parque de las Naciones.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero, Lisboa te ofrece encanto bohemio y vistas al mar a precio de amigo.

Es imposible no enamorarse de esta ciudad.

Truco para ahorrar

Comprad la tarjeta de transporte «Viva Viagem» (modalidad zapping) en el metro.

Los viajes en tranvía y elevadores os saldrán a mitad de precio que si pagáis al conductor en efectivo.

6.1. Miradores para besos de película

Lisboa es la ciudad de las siete colinas y, por tanto, de los miradores («miradouros»).

Lugares como Santa Luzia, con sus azulejos y buganvillas, o São Pedro de Alcântara, ofrecen vistas espectaculares del Tajo.

Son sitios gratuitos, románticos y perfectos para ver atardecer.

En muchos hay quioscos donde tomar una cerveza o un café por precios populares.

El Mirador de Graça es otro favorito para ver la puesta de sol con ambiente relajado.

Llevad la cámara porque las fotos aquí son postales instantáneas.

Subir cuesta un poco, pero la recompensa visual merece la pena (o podéis usar los elevadores o tuk-tuks).

Es el plan perfecto para terminar el día abrazados viendo la ciudad iluminarse.

La luz de Lisboa es famosa por algo.

En febrero, el sol se pone antes, así que tendréis tiempo para cenar después tranquilamente.

Cada mirador tiene su propia personalidad, ¡descubrid vuestro favorito!

Una ruta de miradores es la mejor forma de conocer la geografía lisboeta.

  • Ve el atardecer en Santa Luzia
  • Toma algo en el quiosco de Graça
  • Disfruta las vistas de São Pedro de Alcântara
  • Sube al Elevador de Santa Justa (o míralo desde abajo)
  • Busca los azulejos más bonitos

6.2. Paseo en el tranvía 28

El tranvía 28 es un icono de Lisboa y una forma divertida de recorrer los barrios más antiguos.

Este tranvía amarillo de madera chirría por calles estrechas y sube cuestas imposibles.

Es un viaje en el tiempo muy romántico si conseguís sitio sentado.

El billete cuesta unos 3 euros (menos con tarjeta de transporte).

Pasa por Alfama, Baixa y Estrela, cubriendo los puntos clave.

En febrero hay menos turistas, así que tendréis más posibilidades de ir cómodos.

Cuidado con los carteristas, eso sí, mantened las cosas controladas.

Es mejor cogerlo en las paradas iniciales (Martim Moniz o Campo de Ourique) para asegurar asiento.

Ver la ciudad pasar por la ventanilla abrazados es un recuerdo clásico.

El traqueteo y el encanto vintage lo hacen especial.

Podéis bajaros en Alfama y seguir explorando a pie.

Es una atracción turística que los locales también usan, llena de vida.

  • Súbete al tranvía amarillo más famoso
  • Recorre las calles estrechas de Alfama
  • Intenta conseguir un asiento junto a la ventana
  • Usa la tarjeta de transporte para ahorrar
  • Disfruta del recorrido vintage

6.3. Cena con fado en Alfama

No os podéis ir de Lisboa sin escuchar fado, la música del alma portuguesa.

Alfama es el barrio ideal para esto, lleno de casas de fado y restaurantes pequeños.

Hay sitios turísticos caros, pero también tabernas («tascas») donde se canta fado vadio (aficionado) y solo pagas la cena.

Buscar un sitio auténtico es parte de la aventura.

Una cena puede costar 20-30 euros por persona con vino y música en directo.

La atmósfera a media luz, con la guitarra portuguesa y la voz potente, es súper emocionante.

Es una experiencia cultural profunda y muy íntima.

Preguntad a los locales por recomendaciones de sitios menos comerciales.

El fado habla de destino y nostalgia, temas que tocan el corazón.

Aunque no entendáis la letra, sentiréis la emoción.

Es el broche de oro para una noche romántica en Lisboa.

Saldréis del restaurante con la piel de gallina.

  • Busca una tasca de fado auténtico
  • Prueba el bacalao a brás
  • Déjate emocionar por la música en vivo
  • Disfruta de la cena a la luz de las velas
  • Vive la noche de Alfama

7. Roma: Amor eterno en cada esquina

Roma al revés se lee AMOR, y no es casualidad.

Es la ciudad eterna y uno de los destinos más románticos del planeta.

En febrero, lejos de la temporada alta, podréis disfrutarla con más calma y mejores precios.

El clima es fresco (5-12 ºC), pero pasear bien abrigados por sus calles históricas es un placer.

Ver el Coliseo o el Panteón sin miles de personas es un lujo que solo pasa en invierno.

La comida italiana es perfecta para parejas: pizzas, pasta y helados a precios razonables (15-20 euros por cena).

Hay vuelos frecuentes y baratos a Fiumicino o Ciampino desde España.

Conseguir vuelos por 40-60 euros desde Madrid o Valencia es habitual en estas fechas.

El alojamiento puede ser más caro que en otros destinos, pero en febrero hay ofertas en hoteles céntricos (70-90 euros).

Roma es un museo al aire libre, así que no hace falta gastar mucho en entradas para alucinar.

Si buscas dónde viajar barato con pareja en febrero para vivir la «Dolce Vita», Roma es vuestro sitio.

Cada rincón es una postal y una oportunidad para un beso.

Truco para ahorrar

No compréis agua embotellada.

Roma está llena de fuentes («nasoni») con agua potable deliciosa y fresca.

Llevad una botella reutilizable y rellenadla gratis todo el viaje.

7.1. La Fontana di Trevi sin multitudes

La Fontana di Trevi es el símbolo del deseo de volver a Roma, y verla es gratis.

En febrero, si madrugáis un poco o vais tarde por la noche, podréis verla casi solos.

Lanzar una moneda de espaldas juntos es un rito obligatorio.

La iluminación nocturna la hace aún más espectacular y romántica.

Es uno de esos lugares que te dejan sin aliento por su belleza barroca.

Cerca hay heladerías donde comprar un «gelato» aunque haga frío (¡en Roma siempre apetece!).

El sonido del agua es la banda sonora perfecta.

Evitad a los vendedores de rosas insistentes y centraos en el momento.

Es el corazón de la ciudad y el punto de partida ideal para un paseo nocturno.

Sentiros protagonistas de vuestra propia película.

La majestuosidad de las esculturas se aprecia mucho mejor sin empujones.

Un recuerdo imborrable por cero euros.

  • Lanza una moneda para volver
  • Visítala de noche para más romanticismo
  • Admira las esculturas de Neptuno
  • Cómete un helado en las escaleras (si está permitido)
  • Disfruta del sonido relajante del agua

7.2. Paseo romántico por el Trastevere

El Trastevere es el barrio más bohemio y encantador de Roma.

Sus calles empedradas, fachadas ocres y enredaderas lo hacen perfecto perderse de la mano.

Está lleno de restaurantes y bares con mucho ambiente pero sin ser agobiante en febrero.

Visitad la plaza de Santa Maria in Trastevere y su basílica, una de las más antiguas.

Es el lugar ideal para cenar una auténtica pasta carbonara o cacio e pepe por buen precio.

El ambiente es joven, artístico y muy italiano.

Pasear por aquí es sentir la esencia de la Roma más popular y acogedora.

No necesitáis mapa, solo dejad que las calles os guíen.

Entrad en alguna tienda de artesanos o tomad un aperitivo antes de cenar.

Es un barrio que atrapa y del que no querréis salir.

La iluminación tenue de las farolas lo hace súper íntimo.

Roma en estado puro.

  • Cena en una trattoria tradicional
  • Pasea por las calles adoquinadas
  • Visita la Basílica de Santa María
  • Toma un aperitivo italiano
  • Siente el ambiente bohemio

7.3. Atardecer en el Jardín de los Naranjos

El Jardín de los Naranjos (Giardino degli Aranci) en la colina del Aventino tiene una de las mejores vistas de Roma.

Es un parque tranquilo, lleno de naranjos amargos, con una terraza que mira al Tíber y a San Pedro.

Ver atardecer aquí es un clásico romántico y totalmente gratuito.

Suele haber músicos callejeros tocando, lo que añade magia al momento.

Justo al lado está la famosa cerradura de la Orden de Malta, donde si miras ves la cúpula de San Pedro enmarcada.

Es un secreto a voces que tenéis que probar.

El parque es un remanso de paz lejos del tráfico.

Llevad algo para picar y sentaros en un banco a disfrutar de la vista.

La cúpula de San Pedro se ve imponente desde allí.

Es uno de esos sitios donde el tiempo parece detenerse.

Perfecto para una pausa romántica en vuestra ruta romana.

Bajad luego hacia el Circo Máximo dando un paseo.

  • Mira por la cerradura de la Orden de Malta
  • Ve el atardecer sobre el Tíber
  • Relájate entre los naranjos
  • Escucha música en vivo si hay suerte
  • Sácate una foto con San Pedro de fondo

Preguntas frecuentes sobre viajar barato en pareja en febrero

Si tienes dudas sobre cómo organizar tu escapada romántica sin gastarte el sueldo, aquí respondo a las preguntas más comunes.

¿Es mucho más caro viajar en San Valentín?

Sí, viajar exactamente el fin de semana del «14 de febrero» suele encarecer vuelos y cenas románticas debido a la alta demanda.

Sin embargo, si puedes mover tu viaje a los días de entre semana o al fin de semana siguiente, los precios bajan drásticamente a tarifas de temporada baja.

¿Qué destino es mejor si queremos calor en febrero?

Dentro de Europa, las Islas Canarias (como Tenerife) son la apuesta más segura con temperaturas de 20-25 ºC.

«Marrakech» también ofrece un clima primaveral muy agradable durante el día, aunque las noches pueden ser frescas.

¿Es necesario reservar restaurantes con antelación?

Si viajas cerca del día de los enamorados y quieres ir a un sitio concreto o popular, sí, es imprescindible reservar.

Para el resto del mes, al ser temporada baja, tendrás mucha más libertad para improvisar y elegir sobre la marcha.

¿Qué equipaje llevar para una escapada urbana en febrero?

La clave es vestirse por capas («técnica cebolla»).

Lleva un buen abrigo para la calle, pero ropa más ligera debajo, ya que en museos, cafés y restaurantes la calefacción suele estar alta.

Y sobre todo, calzado muy cómodo para caminar horas.

Conclusión: Celebra el amor sin arruinarte este febrero

Viajar barato con pareja en febrero es más que posible: es una oportunidad fantástica.

Ya sea disfrutando de las tapas en Sevilla, de los fados en Lisboa o de las termas en Budapest, tenéis opciones para todos los gustos y bolsillos.

Lo importante no es cuánto gastas, sino el tiempo de calidad que pasáis juntos descubriendo nuevos lugares.

Aprovechad la temporada baja para ver monumentos sin gente y encontrar ofertas de lujo a precio de ganga.

Vuelos desde 30 euros y alojamientos con encanto os están esperando.

No hace falta irse al otro lado del mundo para vivir una aventura romántica.

Sorprende a tu pareja con uno de estos destinos y cread recuerdos que duren mucho más que una caja de bombones.

¿A qué esperas para reservar vuestra próxima escapada?

El mejor regalo es siempre viajar juntos.

¡Feliz viaje y feliz mes del amor!

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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