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Destinos baratos con playa desde Madrid en 2026: Tu escapada ideal

¿Cansado del asfalto? Te traigo una selección de los mejores destinos de costa a un paso de Madrid, perfectos para tu bolsillo y tus ganas de mar.

Destinos baratos con playa desde Madrid en 2026: 7 Opciones Top
  • Conexión rápida: Opciones en tren de alta velocidad y vuelos directos cortos.
  • Precios bajos: Destinos donde el transporte y la estancia son asequibles.
  • Variedad total: Desde islas volcánicas y calas turquesas hasta playas urbanas con ambiente.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 10-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Vives en la capital y el cuerpo te pide salitre, arena y el sonido de las olas en este 2026?

Sabemos que Madrid es una ciudad maravillosa con una oferta cultural y de ocio inagotable, pero seamos sinceros: ¡vaya si falta la playa!

Afortunadamente, vivir en el centro de la península tiene una ventaja estratégica indiscutible: tienes el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas y una red de trenes que te conectan con el mar en tiempo récord (o casi).

Si estás buscando viajes baratos desde Madrid para desconectar unos días frente al mar, estás de suerte.

Si estás buscando viajes baratos desde Madrid para desconectar unos días frente al mar, estás de suerte.

La competencia entre aerolíneas «low cost» y la alta velocidad ha hecho que escaparse a la costa sea más accesible que nunca.

En este artículo he seleccionado para ti siete destinos de playa espectaculares a los que puedes llegar desde Madrid sin dejarte el sueldo.

Se trata de vuelos que a veces cuestan menos que una cena, alojamientos con encanto y, sobre todo, esa sensación de libertad que solo te da el horizonte azul.

Desde islas mediterráneas hasta paraísos atlánticos, pasando por costas peninsulares que nunca pasan de moda.

Prepárate para hacer la maleta, porque con estos precios, quedarse en casa va a ser la opción difícil.

Aquí encontrarás opciones para todos los gustos: fiesta, relax absoluto, naturaleza salvaje o turismo urbano con chapuzón incluido.

Claves para encontrar chollos desde Madrid

Antes de lanzarnos a ver los destinos, déjame darte un par de consejos rápidos para que tu viaje sea realmente económico.

Madrid es un «hub» gigantesco, y eso juega a tu favor si sabes cómo buscar.

La anticipación y la flexibilidad

Parece obvio, pero reservar con al menos 4 o 5 semanas de antelación puede reducir el precio del billete a la mitad.

Si puedes volar un martes o un miércoles, mucho mejor.

Los vuelos de fin de semana (viernes tarde y domingo noche) siempre son los más caros debido a la alta demanda de los madrileños.

Compara medios de transporte

No asumas siempre que el avión es lo más barato.

Para destinos como Alicante o Málaga, las nuevas compañías de trenes de alta velocidad «low cost» ofrecen billetes desde 7 y 9 euros si los coges con tiempo.

Tampoco debes olvidarte de comparar precios entre diferentes sitios web, antes de comprar.

  • Evita volar los viernes por la tarde si es posible.
  • Revisa las ofertas de trenes «low cost» (Ouigo, Iryo, Avlo).
  • Viaja con equipaje de mano para ahorrar facturación.
  • Busca alojamiento un poco alejado de la primera línea de playa.

1. Mallorca: El paraíso turquesa a una hora

Mallorca es, sin duda, la joya del Mediterráneo y uno de los destinos más fáciles y baratos de conectar desde Madrid.

La frecuencia de vuelos es altísima, con salidas prácticamente cada hora, lo que mantiene los precios muy competitivos durante casi todo el año.

Es la isla perfecta si buscas variedad: tienes la Sierra de Tramuntana para hacer rutas, calas vírgenes de agua cristalina y la vibrante vida de Palma.

En 2026, escaparse a Mallorca sigue siendo un planazo.

Puedes encontrar vuelos directos por unos 30-40 euros ida y vuelta si evitas el pico de agosto.

Alojarse en la isla ofrece opciones para todos los bolsillos, desde hostales modernos en el centro hasta agroturismos rurales.

Un apartamento para dos personas puede costarte alrededor de 60-70 euros la noche fuera de temporada alta.

Moverse en coche de alquiler es lo ideal para descubrir sus famosas calas, y los precios suelen rondar los 20 euros al día.

La gastronomía mallorquina, con sus ensaimadas y sobrasada, es otro motivo de peso para ir.

Es un destino que combina relax y cultura a partes iguales.

Truco para ahorrar

Si quieres ahorrar en comida y disfrutar del mar, compra empanadas mallorquinas («panades») y fruta en una panadería local.

Son deliciosas, baratas y el almuerzo perfecto para un día de playa sin gastar en chiringuitos caros.

1.1. Catedral de Palma y casco antiguo

No puedes irte sin visitar la majestuosa Catedral de Palma, conocida como «La Seu», que se asoma al mar de una forma imponente.

Pasear por las callejuelas del casco antiguo, con sus patios señoriales y tiendas de artesanía, es un placer gratuito.

La entrada a la catedral cuesta unos 9 euros, pero solo verla desde fuera y pasear por el Parque del Mar ya merece la pena.

Es una ciudad elegante y muy mediterránea.

Al atardecer, las terrazas del barrio de Santa Catalina se llenan de ambiente para tomar algo («tardeo»).

Es el contraste perfecto a los días de playa.

Aquí encontrarás una mezcla de historia gótica y modernismo que te sorprenderá.

  • Admirar el rosetón gótico de la Catedral.
  • Perderse por los patios del casco antiguo.
  • Tomar algo en el barrio de Santa Catalina.
  • Pasear por el Parque del Mar frente a la muralla.
  • Visitar el Castillo de Bellver para vistas panorámicas.

1.2. Caló des Moro y Es Trenc

Mallorca es famosa por sus calas, y Caló des Moro es quizás la más icónica con sus aguas de un azul imposible.

Es pequeña y suele llenarse, así que te recomiendo ir muy temprano (antes de las 9:00) o a última hora de la tarde.

Si prefieres arenales largos, la playa de Es Trenc es el Caribe mallorquín: kilómetros de arena blanca y agua turquesa.

El parking en Es Trenc cuesta unos 7 euros, pero el paisaje protegido lo vale.

Son playas vírgenes, así que lleva tu propia sombrilla y agua.

Nadar aquí es una experiencia renovadora.

No olvides las gafas de bucear, la claridad del agua es impresionante.

  • Madrugar para ver Caló des Moro sin gente.
  • Caminar por la orilla infinita de Es Trenc.
  • Hacer snorkel en aguas cristalinas.
  • Disfrutar de un entorno natural protegido.
  • Sacar fotos de postal inolvidables.

1.3. Ruta por la Sierra de Tramuntana

Para cambiar de aires, alquila un coche y recorre la Sierra de Tramuntana, declarada Patrimonio de la Humanidad.

Pueblos como Valldemossa, con sus calles empedradas y macetas de flores, son de cuento.

Probar la famosa «coca de patata» con un chocolate o café es obligatorio allí.

La carretera que baja a Sa Calobra es una aventura de curvas con un paisaje espectacular.

Es una excursión que te costará solo la gasolina y te mostrará la cara más verde de la isla.

Los miradores por el camino, como el de Son Marroig, ofrecen puestas de sol de infarto.

  • Visitar el pueblo de piedra de Valldemossa.
  • Conducir por las curvas de Sa Calobra.
  • Comer una «coca de patata» tradicional.
  • Ver el atardecer desde Son Marroig.
  • Respirar aire puro entre montañas y mar.

2. Tenerife: Aventura volcánica y diversión sin límites

Tenerife es el destino comodín perfecto: buen tiempo asegurado todo el año, precios asequibles y una variedad de paisajes brutal.

Desde Madrid tienes muchísimas conexiones diarias tanto al aeropuerto Norte (más local) como al Sur (más turístico).

Es ideal si buscas combinar playa con senderismo y naturaleza salvaje.

Los vuelos a Tenerife suelen rondar los 40-60 euros si reservas con algo de tiempo.

La isla ofrece alojamientos muy económicos, especialmente en la zona norte (Puerto de la Cruz), donde puedes encontrar hoteles con piscina por 40-50 euros la noche.

Comer en los famosos «guachinches» (casas de comida casera) es una experiencia religiosa y baratísima: carne fiesta, papas y vino por unos 15 euros por persona.

Es uno de los mejores destinos en España para viajar tanto en pareja, con amigos o en familia.

No te limites a la playa; subir al Teide es algo que hay que hacer una vez en la vida.

Truco para ahorrar

Alquila el coche con compañías locales como Cicar o Plus Car.

Suelen incluir el seguro a todo riesgo, conductor adicional y no piden fianza ni tarjeta de crédito, siendo a menudo más baratas que las multinacionales.

2.1. Parque Nacional del Teide

Estar en Tenerife y no saludar al padre Teide es un pecado.

Recorrer el Parque Nacional en coche es gratuito y los paisajes lunares de las Cañadas son sobrecogedores.

Si quieres subir en teleférico hasta casi la cima, el precio es de unos 38 euros ida y vuelta (residentes mucho menos).

Para subir al pico (el cráter), necesitas un permiso gratuito que se solicita con meses de antelación en la web de Parques Nacionales.

Ver el atardecer desde los miradores del parque, por encima del mar de nubes, es gratis y espectacular.

Lleva abrigo, porque a más de 2000 metros hace frío incluso en verano.

  • Conducir a través de paisajes de lava.
  • Subir en teleférico para vistas de toda la isla.
  • Ver el famoso Roque Cinchado.
  • Observar las estrellas (es uno de los mejores cielos).
  • Hacer senderismo por rutas marcianas.

2.2. Playa de Benijo y Anaga

Si huyes del turismo de masas, el norte de la isla es tu lugar.

El Parque Rural de Anaga es un bosque de laurisilva prehistórico que parece un escenario de «Jurassic Park».

Bajando por sus carreteras serpenteantes llegarás a la playa de Benijo.

Es una playa salvaje de arena negra volcánica, con roques emergiendo del mar y unas puestas de sol dramáticas.

Ten cuidado con el baño, ya que las corrientes son fuertes, pero el paisaje es insuperable.

Comer pescado fresco en los restaurantes de la zona de Taganana es obligatorio y a buen precio.

Es el rincón más auténtico y fotogénico de Tenerife.

  • Caminar por el bosque encantado de Anaga.
  • Bajar a la playa salvaje de Benijo.
  • Sacar fotos increíbles con arena negra.
  • Comer pescado fresco en un pueblo local.
  • Disfrutar de la naturaleza en estado puro.

2.3. Piscinas naturales de Garachico

Garachico es uno de los pueblos más bonitos de España, con una historia marcada por una erupción volcánica que sepultó su puerto.

Esa misma lava creó las piscinas naturales de El Caletón, donde puedes bañarte de forma segura en agua de mar protegida del oleaje.

El baño es gratuito y es una experiencia muy divertida.

Pasear por el pueblo, con sus iglesias blancas y plazas tranquilas, es una delicia.

Es un lugar perfecto para pasar el día relajado, tomando un helado y disfrutando del ambiente canario.

El acceso es fácil y hay zonas para tomar el sol sobre la roca volcánica.

  • Bañarse en piscinas de roca volcánica.
  • Pasear por el casco histórico de Garachico.
  • Ver el Roque de Garachico desde la costa.
  • Comer un helado artesanal en la plaza.
  • Conocer la historia de la erupción de 1706.

3. Málaga: Cultura, espetos y sol garantizado

Málaga se ha transformado en los últimos años en una de las ciudades más vibrantes de Europa.

Desde Madrid, es el destino de playa más cómodo: el AVE te deja en el centro en menos de 3 horas.

Si buscas billetes con antelación en operadores como Avlo o Iryo, puedes encontrar trayectos desde 15-20 euros.

La ciudad combina a la perfección playas urbanas como La Malagueta con una oferta de museos de primer nivel (Picasso, Pompidou, Thyssen).

El clima es fantástico y el ambiente en las calles es inigualable.

Alojarse en el centro puede ser algo más caro, pero barrios cercanos como Huelin o Pedregalejo ofrecen opciones más económicas desde 60 euros.

Y qué decir de la comida: unos espetos de sardinas en la playa pueden costarte entre 3 y 5 euros.

Si buscas escapadas de fin de semana baratas, Málaga lo tiene todo: accesibilidad, playa y cultura.

Es ideal para quienes no quieren alquilar coche y prefieren moverse a pie o en transporte público.

Truco para ahorrar

Muchos museos en Málaga, como el Museo Picasso o la Alcazaba, tienen horarios de entrada gratuita los domingos por la tarde.

Planifica tus visitas culturales para esos momentos y ahorrarás bastante en entradas.

3.1. La Alcazaba y Teatro Romano

La Alcazaba es una fortificación palaciega de la época musulmana, a menudo llamada la «hermana pequeña de la Alhambra».

Subir por sus murallas y pasear por sus jardines ofrece unas vistas espectaculares del puerto y la ciudad.

La entrada conjunta con el Castillo de Gibralfaro cuesta solo 5,50 euros.

A sus pies se encuentra el Teatro Romano, que se puede ver gratuitamente desde la calle o visitar su centro de interpretación.

Es un conjunto monumental impresionante en pleno centro.

Ver atardecer desde Gibralfaro es una de las postales típicas de la ciudad.

Historia y vistas panorámicas por muy poco dinero.

  • Explorar los patios y jardines de la Alcazaba.
  • Visitar el Teatro Romano a sus pies.
  • Subir al Castillo de Gibralfaro (cuesta, pero vale la pena).
  • Sacar fotos panorámicas de la bahía.
  • Disfrutar de la historia andalusí.

3.2. Pedregalejo y los espetos

Para vivir la auténtica Málaga marinera, debes ir al barrio de Pedregalejo.

Este antiguo barrio de pescadores, con sus casas bajas de colores, es el lugar perfecto para comer.

Aquí los chiringuitos asan las sardinas en barcas llenas de brasas sobre la arena.

Comer una ración de espetos con una cerveza fría mirando al mar es un lujo barato.

El ambiente es relajado, familiar y muy auténtico.

Puedes llegar en autobús urbano o dando un largo paseo por el paseo marítimo desde el centro.

Es el lugar donde los malagueños van a disfrutar de la vida.

Las playas aquí son pequeñas calas protegidas por espigones, ideales para un baño tranquilo.

  • Probar los famosos espetos de sardinas.
  • Pasear entre las casitas de pescadores.
  • Disfrutar de un ambiente local y relajado.
  • Bañarse en calas tranquilas.
  • Ver cómo cocinan en las barcas de brasas.

3.3. Caminito del Rey (Excursión)

Si te sobran días y quieres aventura, el Caminito del Rey está a una hora de Málaga.

Es una pasarela colgada en las paredes del Desfiladero de los Gaitanes, a 100 metros de altura.

Las vistas son vertiginosas y la experiencia es inolvidable.

La entrada cuesta 10 euros y debes reservarla con mucha antelación porque se agotan rápido.

Puedes ir en tren hasta El Chorro desde la estación María Zambrano de Málaga.

Es una actividad segura y apta para casi todos los públicos (no apta si tienes mucho vértigo).

Una excursión perfecta para combinar con el turismo de sol y playa.

  • Caminar por pasarelas a 100 metros de altura.
  • Admirar el cañón del Desfiladero de los Gaitanes.
  • Sacar fotos y vídeos espectaculares.
  • Disfrutar de la naturaleza del interior.
  • Vivir una pequeña aventura segura.

4. Malta: Historia milenaria y aguas de cristal

Si te apetece salir de España pero sin irte muy lejos, Malta es una opción fantástica y económica desde Madrid.

Esta pequeña isla en el corazón del Mediterráneo es un museo al aire libre rodeado de un mar azul intenso.

Hay vuelos low cost directos (Ryanair, KM Malta) que a menudo salen por 40-60 euros.

Malta es densa en historia: templos más antiguos que las pirámides, ciudades de caballeros medievales y herencia británica.

El alojamiento es variado; zonas como Bugibba o Sliema tienen hoteles y apartamentos baratos desde 50 euros la noche.

Moverse en autobús es barato (2 euros el billete), aunque a veces un poco lento debido al tráfico.

La comida es una mezcla deliciosa de italiana y árabe; prueba los «pastizzi» (hojaldres rellenos) por menos de 1 euro.

Es un destino ideal para viajar con amigos o en pareja, con mucha vida nocturna y cultural.

El inglés es idioma oficial, lo que facilita mucho la comunicación.

Truco para ahorrar

Compra la tarjeta «Tallinja Card» (Explore Card) si vas a usar mucho el autobús.

Por 21 euros tienes viajes ilimitados durante 7 días en Malta y Gozo, lo que sale muy a cuenta para recorrer la isla.

4.1. La Valeta y las Tres Ciudades

La Valeta es la capital más pequeña de la UE y una joya arquitectónica barroca.

Pasear por sus calles empinadas, con sus balcones de colores («gallarija»), es como viajar en el tiempo.

Las vistas desde los Jardines Upper Barrakka hacia el Gran Puerto y las Tres Ciudades son impresionantes y gratuitas.

Puedes cruzar a las Tres Ciudades (Senglea, Vittoriosa y Cospicua) en un pequeño barco tradicional «dgħajsa» por 2 euros.

Es una forma barata y romántica de ver el puerto desde el agua.

La Concatedral de San Juan, aunque de pago (15 euros), esconde un interior dorado espectacular y obras de Caravaggio.

  • Ver el disparo de cañón en Upper Barrakka Gardens.
  • Cruzar el puerto en barca tradicional.
  • Perderse por las calles de Vittoriosa.
  • Admirar los balcones típicos de colores.
  • Visitar la opulenta Concatedral de San Juan.

4.2. Blue Lagoon y Comino

El Blue Lagoon (Laguna Azul) en la pequeña isla de Comino es la postal más famosa de Malta.

El agua es de un turquesa neón que parece irreal, perfecta para el snorkel.

Para llegar, puedes coger un ferry desde Cirkewwa o Marfa por unos 13 euros ida y vuelta.

Te aviso: suele estar muy lleno de gente en temporada alta.

Lo mejor es ir a primera hora de la mañana o a partir de las 16:00, cuando los barcos turísticos se van.

El entorno es árido y rocoso, sin apenas sombra, así que lleva protección solar.

A pesar de la gente, el color del agua hace que valga la pena la visita.

  • Nadar en aguas de color turquesa intenso.
  • Hacer fotos increíbles para Instagram.
  • Explorar las cuevas de la costa nadando.
  • Caminar por la isla casi desierta de Comino.
  • Disfrutar de un picnic en las rocas.

4.3. Mdina, la ciudad del silencio

Mdina es la antigua capital, una ciudad amurallada en el centro de la isla donde no circulan coches.

Sus calles estrechas y edificios de piedra caliza dorada son de una belleza serena.

Es famosa también por ser escenario de «Juego de Tronos».

Entrar es gratis y pasear por ella es una experiencia relajante, especialmente al atardecer cuando se van los tours.

No dejes de probar el pastel de chocolate en la terraza de Fontanella Tea Garden, con vistas a toda la isla.

Es un contraste perfecto con el bullicio de la costa.

La atmósfera medieval se conserva intacta.

  • Pasear por calles medievales silenciosas.
  • Ver la puerta de entrada (escenario de series).
  • Disfrutar de las vistas panorámicas desde la muralla.
  • Comer tarta con vistas en Fontanella.
  • Visitar la Catedral de San Pablo.

5. Alicante: El clásico mediterráneo siempre cumple

Alicante es el destino de playa por excelencia para los madrileños, y con razón.

La conexión es inmejorable: en 2 horas y media de AVE te plantas en el centro de la ciudad.

Los precios de los billetes de tren han bajado mucho con la competencia (Ouigo y Avlo), encontrando opciones desde 9 euros.

Alicante ofrece un clima privilegiado, playas urbanas de arena fina y una gastronomía basada en el arroz que quita el sentido.

Es un destino muy económico; puedes encontrar hoteles y apartamentos cerca del mercado o del castillo por 50-60 euros la noche.

La playa del Postiguet está a un paso del centro, lo que te permite combinar turismo y baño sin necesidad de transporte.

El ambiente en la calle Castaños y el tardeo es genial para tomar unas cañas y tapas.

Si buscas algo fácil, rápido y barato, Alicante es tu apuesta segura.

No necesitas planificar mucho, solo coger el tren y disfrutar.

Truco para ahorrar

Utiliza el TRAM (tranvía) para moverte por la costa.

Es barato, moderno y te lleva a playas espectaculares como la de San Juan o calas de El Campello por muy poco dinero, con vistas al mar durante el trayecto.

5.1. Castillo de Santa Bárbara

Vigila la ciudad desde lo alto del monte Benacantil y es una de las fortalezas medievales más grandes de España.

La entrada es gratuita y las vistas de la bahía de Alicante son de las mejores del Mediterráneo.

Puedes subir andando (un buen paseo) o en ascensor desde la playa del Postiguet (unos 2,70 euros).

Ver el atardecer desde aquí arriba es mágico.

Dentro hay exposiciones y cafeterías para descansar.

Es el icono de la ciudad y una visita obligada.

La historia del castillo y la leyenda de la «Cara del Moro» en la roca te fascinarán.

  • Contemplar las vistas 360 grados de la ciudad.
  • Explorar las murallas y antiguos calabozos.
  • Ver la puesta de sol sobre el mar.
  • Descubrir la leyenda de la roca.
  • Hacer ejercicio subiendo por el parque de la Ereta.

5.2. Isla de Tabarca

Frente a la costa de Santa Pola (cerca de Alicante) se encuentra la isla de Tabarca, la única habitada de la Comunidad Valenciana.

Es una reserva marina protegida con aguas cristalinas llenas de vida.

Puedes ir en barco desde el puerto de Alicante (unos 20 euros) o desde Santa Pola (más barato, unos 10-15 euros).

El pueblo amurallado es pequeño y encantador.

Lo típico es comer un «caldero tabarquino», aunque los precios en la isla son algo más altos, así que puedes llevar picnic.

Hacer snorkel aquí es una maravilla; verás bancos de peces a tu alrededor.

Es una excursión de día completo perfecta para desconectar.

  • Navegar hasta una isla habitada.
  • Hacer snorkel en la reserva marina.
  • Pasear por las murallas y calles de tierra.
  • Probar el caldero típico (o llevar picnic).
  • Sentir la calma de un lugar sin coches.

5.3. Playa de San Juan

Si el Postiguet se te queda pequeño, coge el TRAM y vete a la Playa de San Juan.

Son kilómetros de arena dorada y fina, con mucho espacio para no estar pegado al vecino.

El agua suele estar muy limpia y hay todo tipo de servicios.

El paseo marítimo está lleno de restaurantes arroceros y heladerías.

Es la playa favorita de los alicantinos para pasar el domingo.

Ideal para caminar por la orilla, jugar a las palas o simplemente relajarse.

En verano hay mucho ambiente, pero su gran tamaño hace que nunca te sientas agobiado.

  • Disfrutar de kilómetros de arena fina.
  • Ir cómodamente en tranvía desde el centro.
  • Comer una paella en el paseo marítimo.
  • Practicar voley playa o deportes acuáticos.
  • Pasear al atardecer junto al mar.

6. Lisboa: Encanto bohemio y playas atlánticas

Lisboa no tiene playa en el centro, pero está rodeada de costas espectaculares a pocos minutos en tren.

Es uno de los destinos internacionales más baratos y accesibles desde Madrid.

Puedes encontrar vuelos muy económicos (a veces por 30 euros) o ir en coche si te gusta conducir (unas 6 horas).

La capital portuguesa enamora con su luz, sus azulejos y su aire nostálgico.

Alojarse en Lisboa es asequible, con hostales y hoteles de diseño desde 50-60 euros.

Para ir a la playa, solo tienes que coger el tren en Cais do Sodré hacia Cascais (unos 2,50 euros el trayecto).

En 30 minutos estarás en playas de arena dorada como Carcavelos o Tamariz.

Comer en Portugal es un placer barato: bacalao, sopas y pasteles de nata por precios que ya quisiéramos aquí.

Es el viaje perfecto para combinar turismo urbano de calidad con tardes de playa.

Truco para ahorrar

Pide el «menú do dia» a la hora de comer.

Suele costar entre 8 y 12 euros e incluye sopa, plato principal, bebida y café.

Es abundante, casero y mucho más barato que pedir a la carta por la noche.

6.1. Cascais y Estoril

Esta zona costera, conocida como la Riviera Portuguesa, es elegante y bonita.

Puedes ir caminando por el paseo marítimo desde Estoril hasta Cascais bordeando el mar.

Las playas son de arena fina y agua fresca (es el Atlántico, aviso).

Cascais es un antiguo pueblo de pescadores convertido en villa señorial.

Pasear por su casco antiguo, ver la Boca do Inferno (acantilados) y tomar un helado Santini es un planazo.

Es un ambiente relajado y chic, pero accesible.

El tren bordea la costa todo el tiempo, ofreciendo unas vistas preciosas.

  • Ir en tren costero desde Lisboa.
  • Bañarse en las playas de Cascais.
  • Visitar la impresionante Boca do Inferno.
  • Comer un helado famoso en Santini.
  • Caminar por el paseo marítimo entre pueblos.

6.2. Barrio de Alfama y Miradores

De vuelta en la ciudad, el barrio de Alfama es el alma de Lisboa.

Calles laberínticas, ropa tendida y olor a sardinas asadas.

Subir al Castillo de San Jorge cuesta dinero, pero los miradores como Santa Lucía o Portas do Sol son gratuitos y ofrecen vistas increíbles del estuario del Tajo.

Es el lugar ideal para escuchar fado en alguna tasca pequeña.

Sube en el famoso tranvía 28 (si consigues sitio) para vivir la experiencia completa.

Lisboa tiene una luz especial que al atardecer vuelve dorados los tejados.

Perderse por aquí es obligatorio.

  • Disfrutar de las vistas en el Mirador de Santa Lucía.
  • Recorrer las calles estrechas de Alfama.
  • Ver (o subir) al mítico tranvía 28.
  • Escuchar fado en un restaurante local.
  • Ver el atardecer sobre el río Tajo.

6.3. Belém y los Pasteles

No puedes irte sin visitar el barrio de Belém, donde están la Torre de Belém y el Monasterio de los Jerónimos.

Ambos son Patrimonio de la Humanidad y ejemplos del estilo manuelino.

Pero la verdadera razón para ir es comprar los famosos «Pastéis de Belém» en la fábrica original.

Cuestan poco más de 1 euro y calientes, con canela y azúcar, son algo de otro mundo.

Hay cola, pero va rápido.

Cómetelos en el parque frente al monasterio o mirando al río.

Es el sabor dulce de Lisboa que te llevarás de recuerdo.

  • Probar los auténticos Pastéis de Belém.
  • Admirar la Torre de Belém junto al río.
  • Ver el imponente Monasterio de los Jerónimos.
  • Pasear junto al Monumento a los Descubrimientos.
  • Relajarse en los jardines de la zona.

7. Fuerteventura: La playa de Canarias

Si lo que buscas es playa, playa y más playa, Fuerteventura es tu destino.

Se dice que aquí están las mejores playas de todo el archipiélago y probablemente de España.

Desde Madrid tienes vuelos directos que suelen costar entre 50 y 80 euros.

Es una isla tranquila, árida y ventosa, perfecta para desconectar del estrés de la ciudad.

Alojarse en apartamentos en Corralejo o Morro Jable es bastante económico.

Alquilar un coche es esencial para llegar a las playas más salvajes y cuesta unos 20-25 euros al día.

Aquí el tiempo se detiene.

Kilómetros de arena blanca y aguas turquesas que te harán sentir en el Caribe, pero con gastronomía canaria y seguridad europea.

Es el paraíso para los amantes de los deportes acuáticos como el surf o el windsurf.

Si buscas viajes de verano baratos, Fuerteventura ofrece mucho espacio y precios contenidos.

Truco para ahorrar

Compra comida en los supermercados locales (como Hiperdino o Mercadona) y cocina en tu apartamento.

Los restaurantes en zonas turísticas pueden ser algo caros, y hacer picnics en playas vírgenes es un lujo que no cuesta dinero.

7.1. Dunas de Corralejo

El Parque Natural de las Dunas de Corralejo es un desierto de arena blanca frente al mar turquesa.

El contraste de colores es brutal y las vistas a la isla de Lobos e Lanzarote son preciosas.

Puedes caminar por las dunas, revolcarte en la arena y buscar tu propio rincón de playa «privada» entre los montículos.

Es un paisaje único en Europa.

La carretera que atraviesa las dunas es una de las más fotogénicas que verás.

El viento aquí suele soplar, así que busca los «corralitos» de piedras para protegerte.

  • Caminar por un desierto de arena blanca.
  • Bañarse en aguas de color esmeralda.
  • Sacar fotos espectaculares en las dunas.
  • Ver la isla de Lobos en el horizonte.
  • Disfrutar de la inmensidad del paisaje.

7.2. Playa de Cofete

Cofete es la playa salvaje por excelencia.

Situada en el sur, se llega por una pista de tierra de unos 40 minutos (se puede hacer con coche normal yendo despacio).

Al llegar al mirador y ver los 12 kilómetros de playa virgen bajo las montañas de Jandía, se te corta la respiración.

Es un lugar místico, solitario y grandioso.

No es recomendable bañarse por las fuertes corrientes, pero pasear por aquí te hace sentir pequeño ante la naturaleza.

También puedes visitar la misteriosa Casa Winter, envuelta en leyendas de espías.

Es una excursión imprescindible para aventureros.

  • Conducir por una pista de tierra con vistas.
  • Caminar por una playa virgen infinita.
  • Sentir la fuerza del Atlántico.
  • Visitar la enigmática Villa Winter.
  • Disfrutar de la soledad absoluta.

7.3. Popcorn Beach y Cotillo

En el norte, cerca de Corralejo, está la curiosa «Popcorn Beach» (Playa de las Palomitas).

En lugar de arena, está formada por rodolitos (algas calcáreas) que parecen palomitas de maíz.

Es muy curiosa para ver y hacer fotos (¡no te lleves ninguna, está prohibido!).

Cerca está El Cotillo, un pueblo encantador con playas de lagunas tranquilas ideales para el baño relajado.

Ver atardecer desde el faro del Tostón es el final perfecto para el día.

Es una zona más tranquila y bohemia que Corralejo.

  • Ver las curiosas «palomitas» de piedra.
  • Bañarse en las lagunas tranquilas del Cotillo.
  • Comer pescado fresco en el pueblo.
  • Ver el atardecer en el faro.
  • Respetar el entorno natural (no llevarse nada).

Preguntas frecuentes sobre viajes de playa desde Madrid

Aquí resuelvo las dudas más habituales que me plantean otros viajeros madrileños a la hora de buscar mar y buenos precios.

¿Cuál es la playa más cercana a Madrid en tiempo?

Sin duda, Valencia y Alicante.

Gracias al AVE, puedes estar pisando la arena en menos de 2 horas (Valencia) o 2 horas y media (Alicante).

Si hablamos de vuelo, Mallorca está a solo una hora de avión.

¿Cuándo es más barato viajar a estos destinos?

Los meses de mayo, junio y septiembre son los mejores.

El clima es de verano total, el agua está buena (especialmente en septiembre) y los precios de vuelos y hoteles son mucho más bajos que en julio y agosto.

¿Merece la pena el tren «low cost» frente al avión?

Para destinos de costa peninsular como Alicante, Valencia o Málaga, sí, totalmente.

Te ahorras el tiempo de ir a Barajas, pasar controles y esperas.

Llegas de centro a centro y, si reservas con antelación, los precios son imbatibles (a veces menos de 15 euros).

¿Qué destino es mejor para ir solo unos días?

Para una escapada corta (2-3 días), te recomiendo Málaga o Alicante por la facilidad del tren.

Si prefieres isla, Mallorca o Ibiza son ideales porque el vuelo es muy corto y aprovechas mucho el tiempo.

Conclusión: Tu escapada al mar está más cerca de lo que crees

Vivir en Madrid no significa renunciar al mar; de hecho, tienes la suerte de estar conectado con algunos de los mejores destinos de playa de Europa.

Ya sea que elijas la comodidad del tren a Alicante o Málaga, la aventura exótica de Tenerife o Fuerteventura, o el encanto internacional de Lisboa o Malta.

Lo importante es que no necesitas un presupuesto millonario para disfrutar de la brisa marina.

En este 2026, planifica con un poco de antelación, sé flexible con las fechas y aprovecha las conexiones «low cost».

El mar te está esperando para recargar las pilas.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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