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Dónde viajar barato en verano con bebés: Destinos tranquilos y seguros en 2026

Encuentra los rincones más seguros y económicos para disfrutar de tus primeras vacaciones en familia, desde playas mediterráneas de aguas mansas hasta refugios naturales en el norte libres de calor excesivo.

Dónde viajar barato en verano con bebés en 2026: Destinos seguros
  • Aguas tranquilas y cálidas: Destinos como Menorca, Alicante o Mallorca ofrecen playas poco profundas ideales para bañar al bebé con seguridad.
  • Naturaleza sin agobios: Asturias y Cantabria son el refugio perfecto para familias que buscan temperaturas suaves y entornos verdes relajantes.
  • Logística familiar sencilla: Lugares con excelente infraestructura sanitaria, paseos accesibles con carrito y alojamientos preparados para el descanso.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 31-12-2026👁️ 84 lecturas

¿Estás pensando en tus primeras vacaciones de verano con el nuevo miembro de la familia en 2026?

Todos sabemos que viajar con bebés cambia las reglas del juego: buscas tranquilidad, seguridad y, por supuesto, precios que no excedan tu presupuesto.

España y sus alrededores ofrecen rincones maravillosos donde el calor no es sofocante y las infraestructuras hacen que todo sea mucho más fácil.

Desde playas de aguas mansas hasta paseos por el norte donde se respira aire fresco, hay opciones para todos.

El clima es un factor clave: buscamos destinos donde el termómetro se mantenga entre 20 y 28 ºC, evitando las olas de calor extremo que agobian a los más pequeños.

Además, es un momento perfecto para aprovechar tarifas razonables si sabes dónde mirar.

Los vuelos internos o a islas cercanas pueden salir desde 40 euros si reservas con algo de antelación.

Si prefieres el coche, que te permite llevar el carrito y todos los «por si acaso», la gasolina para un viaje medio ronda los 60-80 euros.

En cuanto al alojamiento, la clave son los apartahoteles o apartamentos, que te dan la libertad de preparar papillas a tu ritmo.

Puedes encontrar opciones muy cómodas y cerca del mar desde 70-90 euros la noche.

Lo importante es elegir un sitio donde puedas pasear con el carrito sin obstáculos y tener servicios médicos cerca por si surge algún imprevisto.

Las actividades cambian de ritmo: paseos al atardecer, chapuzones en orillas poco profundas y siestas bajo la sombrilla.

El gasto en ocio es bajo, ya que el mejor plan es disfrutar del entorno con tu bebé.

Calcula unos 20 euros diarios en extras, como un helado o una terraza tranquila.

Si te interesan otras opciones dentro del país, puedes consultar nuestra selección de destinos baratos en España.

¡Prepara la bolsa de pañales, que nos vamos de viaje!

Consejos prácticos para viajar con bebés en verano sin agobios

Viajar con un bebé puede parecer una odisea logística, pero con un poco de organización se convierte en un placer.

La anticipación es tu mejor aliada para evitar el estrés.

Aquí tienes tres consejos de oro para que las vacaciones fluyan como la seda.

Horarios y protección solar estricta

El sol de verano no perdona, y la piel de los bebés es extremadamente sensible.

Evita bajar a la playa o pasear en las horas centrales del día, entre las 12:00 y las 17:00 h.

Aprovecha esas horas para la siesta en el alojamiento o para visitar lugares climatizados.

Usa siempre gorritos, ropa con protección UV y crema solar específica para bebés si tienen la edad adecuada.

El alojamiento: tu campamento base

Con un bebé, pasas más tiempo en el alojamiento que antes.

Elige un sitio que tenga cocina o kitchenette; calentar un biberón o preparar un puré a las 3 a.m. es vital.

Asegúrate también de que tenga ascensor si no es una planta baja; cargar con el carrito por las escaleras agota a cualquiera.

Si tiene cuna de viaje disponible, eso que te ahorras de llevar.

Equipaje inteligente: menos es más (a veces)

No intentes llevar la casa a cuestas.

Pañales y potitos se pueden comprar en el destino; ahorra espacio en la maleta para lo imprescindible.

Lo que sí es crucial es un botiquín básico con su termómetro y apiretal (o lo que use), y sus juguetes de apego para que extrañe menos su cama.

Un carrito ligero o una mochila de porteo ergonómica te salvarán la vida en terrenos irregulares.

  • Evita el sol directo en las horas centrales
  • Busca alojamientos con cocina y cuna
  • Compra los consumibles (pañales) en el destino
  • Lleva un botiquín pediátrico básico
  • Usa porteo para zonas de difícil acceso

1. Menorca: La isla de la calma y el ritmo «slow»

Menorca es, sin duda, el destino estrella para familias con bebés por su tranquilidad y belleza accesible.

Conocida como la isla de la calma, aquí no encontrarás el bullicio de otras zonas turísticas, sino un ritmo pausado ideal para los más pequeños.

Sus playas de arena blanca y aguas turquesas parecen piscinas naturales, perfectas para que el bebé chapotee seguro.

El clima en verano es cálido pero con esa brisa mediterránea que alivia, rondando los 25-30 ºC.

Llegar es muy sencillo: hay vuelos directos desde las principales ciudades españolas.

Desde Madrid o Barcelona puedes encontrar billetes por unos 50-80 euros si reservas con tiempo.

Una vez allí, alquilar un coche es casi obligatorio para moverte con comodidad; calcula unos 40 euros al día.

Para alojarte, las zonas de Son Bou o Cala Galdana son muy prácticas porque tienen servicios a pie de playa.

Los apartahoteles familiares cuestan alrededor de 100-120 euros la noche y suelen incluir piscina infantil.

Comer fuera es un placer: muchos restaurantes tienen tronas y un ambiente muy «kid-friendly».

Un menú del día ronda los 15-20 euros.

Menorca ofrece esa mezcla perfecta de naturaleza virgen y comodidad que necesitas ahora mismo.

Es un lugar donde crearás los primeros recuerdos de verano con tu hijo en un entorno seguro y precioso.

Si buscas más inspiración sobre islas, echa un vistazo a otros destinos de playa.

Truco para ahorrar

Reserva el alquiler del coche con meses de antelación.

En verano la demanda en Menorca se dispara y los precios en el último minuto pueden duplicarse o triplicarse.

1.1. Playas accesibles como Cala Galdana

Aunque Menorca es famosa por sus calas vírgenes, con un bebé lo mejor es buscar accesibilidad.

Cala Galdana es preciosa y puedes llegar con el carrito hasta casi la orilla gracias a sus pasarelas.

Tiene sombra natural de los pinos, algo impagable para proteger al pequeño del sol.

El agua es tranquila y muy transparente.

El aparcamiento está cerca, aunque en verano conviene ir pronto, sobre las 9:30, para aparcar fácil y gratis.

Alquilar dos hamacas y sombrilla cuesta unos 18 euros, una inversión que merece la pena para estar cómodos dando el biberón o el pecho.

Hay baños y chiringuitos cerca para cualquier urgencia.

Es el equilibrio ideal entre paisaje de postal y logística familiar sin dramas.

Podréis bañaros por turnos o disfrutar juntos en la orilla sin preocuparos por caminatas largas bajo el sol.

  • Llega temprano para aparcar cerca
  • Aprovecha la sombra de los pinares
  • Usa las pasarelas para el carrito
  • Alquila sombrilla para máxima protección
  • Disfruta de aguas mansas y seguras

1.2. Paseos al atardecer por Binibeca

Cuando baja el sol y refresca, visitar Binibeca Vell es un planazo sensorial para el bebé.

Este pueblo de pescadores con casitas blancas y callejuelas estrechas es muy tranquilo y visualmente precioso.

Hay que respetar el silencio de los vecinos, lo que garantiza un ambiente relajado.

Pasear por aquí es gratis y muy agradable.

Ten en cuenta que hay algunos escalones, así que una mochila de porteo puede ser más útil que el carro en algunas zonas.

Después del paseo, puedes cenar en alguna terraza cercana.

Unas tapas o raciones para dos salen por unos 30 euros.

El ambiente es mágico y las fotos que sacarás aquí serán para enmarcar.

Es una forma suave de hacer turismo sin cansar al bebé.

  • Usa mochila de porteo por las escaleras
  • Visita al atardecer para evitar calor
  • Respeta el silencio de la zona
  • Saca fotos preciosas con las casas blancas
  • Cena tranquilo en una terraza cercana

1.3. Alojamiento en apartahoteles familiares

La oferta de Menorca está muy orientada a familias, con muchos apartahoteles que combinan servicios de hotel y libertad de apartamento.

Tener una pequeña cocina es vital para lavar biberones o preparar purés caseros sin depender de restaurantes.

Busca complejos en zonas como Son Bou.

Suelen tener piscinas infantiles con muy poca profundidad y zonas de césped.

El precio por semana en verano puede rondar los 800-1000 euros para una familia, pero ganas en calidad de vida.

Muchos ofrecen cuna gratis si la solicitas al reservar.

Además, su ubicación suele permitir ir andando a la playa, ahorrándote el montar y desmontar el coche cada vez.

Es la opción que eligen la mayoría de padres primerizos.

  • Busca cocina para gestionar comidas
  • Pide la cuna con antelación
  • Prioriza piscinas infantiles o «splash»
  • Elige ubicación cerca de la playa
  • Disfruta de la libertad de horarios

2. Asturias: Naturaleza, frescor y buena comida

Si te aterra el calor extremo con un recién nacido, Asturias es tu refugio ideal en el norte.

Aquí las temperaturas son mucho más amables, rondando los 20-25 ºC, lo que permite pasear a cualquier hora sin riesgo de golpe de calor.

El paisaje verde relaja la mente y ofrece un entorno puro para los pulmones de tu bebé.

Es un destino barato y con una calidad increíble.

Llegar en coche es cómodo desde la mitad norte de España, o puedes volar a Oviedo desde unos 60 euros.

El alojamiento rural es la joya de la corona: casas de piedra con jardín desde 60-80 euros la noche.

Comer en Asturias es sagrado y abundante; un menú del día por 12-15 euros te deja nuevo.

Además, la gente es hospitalaria y siempre tienen una palabra amable para los niños.

Las playas, aunque el agua esté fresca, son espectaculares para jugar en la arena.

Y si llueve un día, el plan de sofá y manta en una casa rural es igual de apetecible.

Para más ideas frescas, revisa nuestra guía de destinos en Europa en verano donde el norte de España destaca.

Truco para ahorrar

Alójate en pueblos del interior a 15-20 minutos de la costa.

Los precios bajan considerablemente comparado con estar en primera línea de mar, y en Asturias las distancias son cortas.

2.1. Senda del Oso con carrito

El senderismo no se acaba al tener hijos; en Asturias tienes la Senda del Oso, una vía verde espectacular.

Es un antiguo trazado de tren minero, por lo que es totalmente llano y está asfaltado: perfecto para el carrito.

Atraviesa túneles y desfiladeros con seguridad total.

Puedes hacer un tramo corto, por ejemplo desde Proaza, y ver a las osas Paca y Tola en el recinto cercano.

Es una actividad gratuita y en plena naturaleza.

Hay áreas recreativas con mesas para dar la comida al bebé cómodamente bajo la sombra de los árboles.

Alquilar una bici con remolque para niños (si el bebé ya se sienta) cuesta unos 15 euros, pero caminando se disfruta igual.

El frescor de los valles es un alivio en pleno agosto.

Es un paseo sensorial con sonidos de río y pájaros que suele dormir a los bebés al instante.

  • Camino asfaltado ideal para carritos
  • Visita el recinto de los osos
  • Haz picnic en áreas habilitadas
  • Disfruta de la sombra y el fresco
  • Lleva una chaqueta fina por si acaso

2.2. Playas de Llanes y Ribadesella

La costa asturiana tiene playas increíbles como Torimbia o la de Santa Marina en Ribadesella.

Aunque el agua del Cantábrico está fría (unos 19-20 ºC), el entorno es perfecto para que el bebé sienta la arena y la brisa.

Son playas amplias donde no estarás pegado a la toalla del vecino.

En marea baja se forman pequeñas pozas donde el agua se calienta y es seguro para que chapoteen.

El aparcamiento suele ser barato o gratuito en muchas zonas.

Lleva un paravientos tipo tienda pop-up; en el norte a veces sopla brisa y así el bebé estará protegido y podrá dormir la siesta.

Comer luego unas sardinas en el puerto por 10 euros es el broche perfecto.

Son días de playa diferentes, menos agobiantes que en el Mediterráneo.

  • Busca pozas en marea baja
  • Lleva un paravientos para el bebé
  • Disfruta del espacio sin aglomeraciones
  • Pasea por la orilla kilométrica
  • Prueba la gastronomía marinera cerca

2.3. Turismo rural en Cangas de Onís

Alojarse en una casa rural cerca de Cangas de Onís es una experiencia relajante.

Estás a un paso de los Lagos de Covadonga (accesibles en bus) y rodeado de prados verdes.

Muchas casas tienen jardín privado donde el bebé puede gatear sobre la hierba.

Es un entorno silencioso que favorece el descanso de toda la familia.

Los precios por apartamento rural completo rondan los 70-90 euros noche.

Visitar el Puente Romano o el Santuario de Covadonga es fácil con carrito y muy visual.

Los dueños de las casas suelen ser muy atentos y te facilitan tronas o bañeras para bebés.

Es el lugar perfecto para desconectar del estrés de la ciudad y reconectar.

  • Elige casa con jardín privado
  • Visita Covadonga con calma
  • Disfruta del silencio nocturno
  • Aprovecha la hospitalidad local
  • Respira aire puro de montaña

3. Lanzarote: Paisajes únicos y logística sencilla

Lanzarote es una isla fantástica para ir con bebés: carreteras fáciles, distancias cortas y un clima privilegiado.

Olvídate del bochorno; aquí los vientos alisios mantienen el termómetro agradable, sobre los 24-28 ºC.

Sus paisajes volcánicos contrastan con casas blancas y el mar azul, algo que estimulará visualmente a tu pequeño.

Volar a Lanzarote es económico, con conexiones frecuentes desde la península por unos 60-90 euros.

Alquilar coche es barato y esencial, por unos 25-30 euros al día tienes libertad total.

Para alojarte, Playa Blanca es la zona más recomendada para familias.

Hay hoteles con régimen de todo incluido o media pensión que te facilitan la vida: no tienes que cocinar ni pensar dónde cenar.

Los precios de una semana en hotel 4 estrellas pueden salir por unos 900 euros la familia.

Las atracciones turísticas, como los Jameos del Agua, están muy bien adaptadas o son fáciles de visitar.

Es un destino seguro, limpio y con una energía muy especial.

Para más ideas de viajes en pareja que ahora se convierten en familia, mira destinos para parejas.

Truco para ahorrar

Compra el bono turístico de los CACT (Centros de Arte, Cultura y Turismo).

Si planeas ver Timanfaya, Jameos y la Cueva de los Verdes, ahorrarás más de 10 euros por adulto.

3.1. Playas del Papagayo: piscinas naturales

Las playas de la Costa del Papagayo son famosas por sus aguas cristalinas y casi sin oleaje.

Están dentro de un paraje natural protegido, así que el acceso en coche cuesta unos 3 euros, pero vale la pena.

Son bahías resguardadas del viento, ideales para que el bebé se bañe sin miedo.

No hay chiringuitos en la arena (solo arriba en el parking), así que lleva agua y comida.

El acceso a pie desde el parking tiene algo de pendiente, mejor usar mochila de porteo aquí que carrito.

La arena es dorada y fina, perfecta para jugar.

Es un lugar de paz absoluta, sobre todo si vas temprano por la mañana.

El contraste del agua turquesa con la tierra volcánica es espectacular.

Un día aquí es un bálsamo para el estrés.

  • Usa mochila de porteo para bajar
  • Lleva agua y sombrilla propia
  • Disfruta de aguas sin olas
  • Ve temprano para aparcar bien
  • Protege al bebé del viento

3.2. Paseo marítimo de Playa Blanca

Playa Blanca tiene un paseo marítimo kilométrico, llano y asfaltado, el sueño de cualquier padre con carrito.

Puedes caminar kilómetros bordeando el mar, viendo Lanzarote y Fuerteventura al fondo.

Está lleno de restaurantes y cafeterías donde parar a tomar algo.

Es perfecto para el paseo de la tarde cuando el bebé necesita dormirse con el movimiento.

Un café o helado cuesta unos 3-4 euros.

Hay parques infantiles en el camino para cuando sean un poco más mayores, pero ahora disfrutarás de las vistas.

El ambiente es muy familiar y seguro.

Cenar temprano en una terraza viendo el atardecer es un lujo sencillo.

  • Recorre el paseo con el carrito
  • Para en terrazas con vistas
  • Disfruta del ambiente tranquilo
  • Ideal para dormir al bebé
  • Cena viendo Fuerteventura a lo lejos

3.3. Jameos del Agua: estímulo visual

Visitar los Jameos del Agua es una experiencia única.

Es una cueva volcánica transformada por César Manrique, con un lago interior donde viven unos cangrejos blancos diminutos y ciegos.

A los bebés les llama la atención el contraste de luz y oscuridad y el color azul de la piscina.

La entrada cuesta unos 10-12 euros, los bebés entran gratis.

Hay escaleras, así que aquí la mochila de porteo es obligatoria; deja el carro en el coche.

Hay una cafetería dentro de la cueva donde puedes tomar un refresco en un entorno fresco y mágico.

Es una visita corta, de una hora, que no cansa y aporta algo cultural al viaje.

La acústica y la tranquilidad del lugar suelen relajar mucho a los pequeños.

  • Imprescindible mochila de porteo
  • Busca los cangrejos ciegos
  • Disfruta del frescor de la cueva
  • Toma algo en la cafetería interior
  • Visita cultural corta y amena

4. Almería: El Mediterráneo virgen y económico

Si buscas sol y playa pero tu presupuesto es ajustado, Almería es la mejor opción del sur.

Es considerablemente más barata que la Costa del Sol o Cádiz.

Tienes dos zonas claras: Roquetas de Mar (hoteles familiares) o Cabo de Gata (naturaleza).

El clima es caluroso y seco, así que aquí la regla de evitar el mediodía es sagrada.

Un apartamento en primera línea puede costarte 60-70 euros la noche en temporada alta.

Llegar a Almería en avión es posible, pero mucha gente va en coche para tener movilidad.

Las tapas en Almería son famosas: con la bebida (2-3 euros) te ponen una tapa gratis generosa.

¡Cenar puede salirte muy barato!

Las playas de Cabo de Gata son salvajes y preciosas, aunque requieren algo de logística con bebés.

Si prefieres comodidad, las urbanizaciones de Roquetas o Vera tienen todos los servicios.

Es un destino auténtico, con menos masificación y precios de antes.

Ideal para familias que quieren playa buena sin gastar una fortuna.

Truco para ahorrar

Aprovecha el sistema de tapas de Almería.

Pidiendo 2 o 3 consumiciones por persona, prácticamente has cenado gratis con las tapas que incluyen.

4.1. Playas de Cabo de Gata (accesibles)

Cabo de Gata es una joya, pero con bebé hay que elegir bien la playa.

La playa de San José o la de Las Negras son urbanas y accesibles con carrito, perfectas para no complicarse.

Si quieres ir a playas míticas como Mónsul o Genoveses, tendrás que tomar un bus lanzadera en verano o ir muy pronto.

Allí no hay sombras ni chiringuitos, así que lleva sombrilla buena y nevera.

El agua es cristalina y limpia.

Es naturaleza en estado puro.

Si el bebé es muy pequeño, quizás sea mejor quedarse en las playas del pueblo de San José, que son estupendas y tienes bares al lado.

El paisaje desértico es único en Europa.

  • Elige San José para comodidad total
  • Lleva todo lo necesario a playas vírgenes
  • Protección solar máxima (zona desértica)
  • Usa el bus lanzadera si es necesario
  • Disfruta del paisaje volcánico

4.2. Hoteles familiares en Roquetas de Mar

Si prefieres que te lo den todo hecho, Roquetas de Mar es tu sitio.

Está lleno de grandes hoteles enfocados a familias con precios muy competitivos.

Suelen tener piscinas enormes, animación y buffet libre.

Una semana en media pensión puede salir por 600-800 euros.

Las playas allí son anchas y de grava fina (no se pega tanto como la arena), y el paseo marítimo es interminable.

Tienes supermercados y farmacias a cada paso.

Es la opción «cero estrés»: del hotel a la playa y de la playa al hotel.

Perfecto si tu bebé demanda mucha atención y tú necesitas descansar de las tareas domésticas.

  • Busca ofertas de media pensión
  • Disfruta de piscinas adaptadas
  • Paseo marítimo cómodo para carrito
  • Todo tipo de servicios cerca
  • Playa de grava limpia y ancha

4.3. Paseo por el Cable Inglés

En la ciudad de Almería, no te pierdas el Cable Inglés al atardecer.

Es una antigua estructura minera que se adentra en el mar y ahora es paseable.

Las vistas son geniales y es un sitio amplio para caminar.

Está en el parque de las Almadrabillas, un lugar agradable para sentarse.

Es gratis y una visita curiosa.

Cerca tienes el centro de la ciudad para ir de tapas.

Con el bebé en el carro, es un paseo urbano muy agradable cuando cae el sol y corre la brisa.

Combina historia y relax.

  • Visita gratuita al atardecer
  • Vistas geniales sobre el mar
  • Paseo amplio y seguro
  • Cerca de zonas de tapeo
  • Historia industrial curiosa

5. Mallorca: Conexiones fáciles y servicios top

Mallorca repite en las listas porque lo vale, especialmente con bebés.

La conectividad es total: cientos de vuelos diarios y barcos desde la península.

Si vives en Valencia o Barcelona, el ferry es genial porque llevas tu propio coche cargado con todo lo del bebé (cuna, bañera, juguetes) sin límite de peso.

El billete de barco con coche ronda los 150-200 euros ida y vuelta.

La isla tiene zonas muy diferenciadas; huye de Magaluf y vete al norte (Alcúdia/Pollensa) o al sureste.

Allí el ambiente es familiar y tranquilo.

Las playas del norte son famosas por cubrir muy poco, ideal para sentarte con el bebé en la orilla.

El alojamiento es variado: desde agroturismos de lujo hasta apartamentos de playa asequibles por 90 euros/noche.

Los supermercados tienen de todo (marcas internacionales de pañales y leche), así que no extrañarás nada de casa.

Es un destino seguro, con buenos hospitales y una infraestructura turística de diez.

Viajar barato en verano aquí es posible si evitas agosto o reservas con mucha antelación.

Para más detalles sobre la isla, revisa el artículo principal de verano.

Truco para ahorrar

Compra en cadenas de supermercados locales grandes (tipo Mercadona o Eroski) en lugar de los «minimarkets» turísticos.

La diferencia de precio en agua y comida puede ser del doble.

5.1. Playa de Alcúdia y Muro

Estas playas son, posiblemente, las mejores de España para ir con bebés.

Tienes que adentrarte decenas de metros para que el agua te cubra las rodillas.

Esto da una seguridad increíble; puedes sentarte con el bebé en el agua templada sin riesgo de olas.

La arena es blanca y fina.

Detrás de la playa hay pinares que dan sombra natural, perfecto para el picnic.

Hay pasarelas de madera, baños adaptados y mucha limpieza.

Es el paraíso de las familias europeas.

El agua en verano alcanza los 26-27 ºC, un caldo.

Alquilar hamacas es caro (15-20 euros), mejor compra una sombrilla el primer día.

  • Agua muy poco profunda y cálida
  • Sombra natural en la zona de pinos
  • Pasarelas y servicios accesibles
  • Ideal para juegos en la orilla
  • Ambiente 100% familiar

5.2. Palma Aquarium: sensorial y fresco

Si buscas un plan a cubierto para evitar el calor, el Palma Aquarium es espectacular.

A los bebés les fascinan las luces de las peceras y el movimiento de los peces.

Tienen cojines gigantes frente al tanque de tiburones (el más profundo de Europa) donde puedes tumbarte con el bebé a relajarte viendo el fondo marino.

Es aire acondicionado y tranquilidad.

La entrada cuesta unos 28 euros adultos, bebés gratis.

Hay zonas de juego para niños más grandes también.

Es un refugio perfecto para una mañana o tarde calurosa.

Está cerca del aeropuerto y de la Playa de Palma.

  • Refugio ideal con aire acondicionado
  • Estimulación visual para el bebé
  • Túmbate en los cojines del Gran Azul
  • Bebés entran gratis
  • Fácil acceso y parking

5.3. Paseo por Pollença pueblo

Pollença, en el interior (norte), es un pueblo precioso de piedra.

Su plaza mayor es peatonal y está llena de terrazas donde tomar un café tranquilamente mientras el bebé duerme en el carro.

Los domingos hay un mercado muy chulo.

Subir al Calvari son 365 escalones (¡ojo, porteo necesario!), pero las vistas desde arriba merecen la pena.

Si no quieres subir, pasear por abajo es igual de bonito.

Se respira un aire más auténtico y menos turístico que en la costa.

Cenar aquí es romántico y tranquilo, por unos 20-25 euros por persona.

  • Plaza Mayor peatonal y segura
  • Mercado dominical con encanto
  • Usa porteo si subes al Calvari
  • Ambiente relajado y tradicional
  • Disfruta de una cena tranquila

6. Cantabria: El plan perfecto para huir del calor

Cantabria es sinónimo de calidad de vida en verano.

Temperaturas suaves, todo verde y una oferta de ocio natural impresionante.

Para un bebé, el clima de Cantabria (22-25 ºC) es mucho más saludable que los 40 grados del sur.

Santander es una ciudad señorial y comodísima para pasear, con una bahía preciosa.

El alojamiento en posadas rurales es económico y encantador, desde 50-70 euros noche.

Llegar a Santander es fácil en coche o avión.

La gastronomía es contundente y deliciosa.

Aquí puedes combinar días de playa tranquila (como Somo o Loredo) con visitas a parques naturales.

Es un destino muy preparado para el turismo familiar nacional.

La gente es amable y el ritmo es pausado.

Si te gusta la naturaleza pero quieres servicios de ciudad, Cantabria lo tiene todo.

Un destino barato y seguro que nunca defrauda.

Truco para ahorrar

Visita el Palacio de la Magdalena por fuera.

El entorno es un parque público gratuito precioso con mini-zoo (pingüinos y focas) que puedes ver sin pagar entrada.

6.1. Parque de la Naturaleza de Cabárceno

Cabárceno no es un zoo, es un parque natural enorme donde los animales están en semilibertad.

Lo mejor: se recorre en tu propio coche.

Esto es comodísimo con un bebé; si se duerme, sigues conduciendo; si tiene hambre, paras donde quieras.

Ves osos, elefantes y jirafas en un paisaje kárstico espectacular.

La entrada cuesta 39 euros adultos en temporada alta (bebés gratis), pero echas el día entero.

Hay telecabina incluido en el precio, y sí, puedes subir el carrito plegado.

Las vistas desde el aire son alucinantes.

Lleva picnic, hay muchas zonas verdes para comer bajo los árboles.

Es una visita obligada que gusta a niños de 0 a 99 años.

  • Recorrido cómodo en tu propio coche
  • Sube al telecabina con el bebé
  • Lleva comida y haz picnic dentro
  • Dedica el día completo
  • Observa animales en espacios enormes

6.2. Paseo por la Bahía de Santander

Santander tiene uno de los paseos marítimos más bonitos de España.

Desde el Centro Botín hasta el Sardinero, todo es acera ancha y llana.

Puedes ir parando en los Jardines de Pereda.

El aire del mar es purificador.

Verás barcos, playas y palacios.

Si te cansas, el autobús municipal es accesible.

Tomar un helado en el Sardinero es tradición, por 3-4 euros.

Es un paseo elegante y relajado.

La zona de la Magdalena (con los pingüinos) queda de camino y es genial para una parada técnica.

  • Ruta totalmente accesible y llana
  • Vistas preciosas de la bahía
  • Parada en el parque de la Magdalena
  • Ambiente tranquilo y seguro
  • Helado obligatorio en el Sardinero

6.3. Playas de Noja e Isla

A media hora de Santander, localidades como Noja o Isla tienen playas espectaculares.

La playa de Trengandín en Noja es famosa por sus rocas lunares que aparecen en marea baja, creando pocitas.

Es muy curioso de ver y seguro para el baño.

Son pueblos muy familiares con todos los servicios.

Comer un menú del día aquí es barato y de calidad.

El agua es limpia y el entorno verde llega hasta la arena.

Perfecto para días de playa tranquilos sin el agobio de la ciudad.

  • Busca las pozas en marea baja
  • Pueblos tranquilos y familiares
  • Entorno natural verde y azul
  • Aparcamiento relativamente fácil
  • Gastronomía local a buen precio

7. Alicante: El agua más cálida y tranquila

La Costa Blanca es un clásico por una razón: sus playas son infinitas y el agua está caliente.

Para un bebé que quizás extraña el agua fría, Alicante es la bañera ideal.

En verano el mar supera los 27-28 ºC.

Localidades como Santa Pola, Denia o Calpe están preparadísimas para el turismo familiar.

Hay mucha oferta de apartamentos en alquiler, lo que baja los precios; puedes encontrar cosas majas por 500-600 euros la semana.

Llegar a Alicante es rápido en AVE desde Madrid o en coche por autovía.

El clima es caluroso, sí, pero las brisas marinas ayudan.

Hay parques de palmeras que dan sombras estupendas, como el Palmeral de Elche (cerca).

Es un destino fácil, donde no te faltará de nada: farmacias 24h, supermercados y paseos marítimos llanos.

Ideal si buscas sol garantizado y comodidad absoluta a buen precio.

Si quieres comparar, mira estos destinos con niños, donde Alicante siempre destaca.

Truco para ahorrar

Busca alojamiento en Santa Pola o Guardamar en segunda línea.

Los precios caen en picado comparado con primera línea y solo tendrás que caminar 5 minutos más (con el paseo llano, no cuesta nada).

7.1. Playas de Santa Pola (poca profundidad)

Santa Pola es conocida porque el agua «no cubre nunca».

Puedes caminar metros y metros con el agua por los tobillos o rodillas.

Para un bebé que empieza a gatear o andar, es el lugar más seguro del mundo.

El agua es tranquila y muy cálida.

La arena es oscura y compacta, buena para hacer castillos.

Tienes chiringuitos y lavapiés en la misma arena.

Es un turismo muy de familias españolas, ambiente cercano.

Perfecto para pasar horas en remojo sin pasar frío.

  • Agua extremadamente poco profunda
  • Temperatura del mar muy agradable
  • Ideal para primeros pasos en el agua
  • Todos los servicios a mano
  • Ambiente familiar y seguro

7.2. El Palmeral de Elche: un oasis de sombra

A 20 minutos de Alicante está Elche y su Palmeral, Patrimonio de la Humanidad.

Es un bosque inmenso de palmeras en medio de la ciudad.

Pasear por el Parque Municipal es gratis y, lo más importante, hay muchísima sombra.

Es un respiro genial para los días de mucho calor.

Hay patos, zonas de juegos y kioscos.

El paseo es llano y relajante.

Puedes coger el tren turístico si quieres verlo todo sin andar, cuesta unos 5 euros.

Es un plan diferente a la playa que aporta frescor y naturaleza.

  • Sombra garantizada bajo las palmeras
  • Paseo gratuito por el Parque Municipal
  • Ver patos y cisnes gusta a los bebés
  • Opción de tren turístico cómodo
  • Patrimonio de la Humanidad

7.3. Isla de Tabarca: excursión en barco

Desde Santa Pola o Alicante salen barcos a la isla de Tabarca.

El trayecto es corto (unos 20 min desde Santa Pola) y el barco tiene visión submarina, algo que puede entretener al bebé.

El billete cuesta unos 10-15 euros ida y vuelta.

La isla es pequeña y peatonal, se recorre rápido.

Puedes comer un caldero (arroz típico) allí, aunque es algo más caro que en la península.

Las aguas son Reserva Marina, llenas de peces.

Es una mini-aventura para salir de la rutina de playa urbana.

Lleva gorra y agua, en la isla hay poca sombra.

  • Barco con visión submarina
  • Isla peatonal sin coches
  • Reserva Marina con aguas claras
  • Prueba el caldero tabarquino
  • Excursión de medio día perfecta

Preguntas frecuentes sobre viajar con bebés

Es normal tener dudas antes de lanzarse a la carretera con un bebé. Aquí están resueltas las más comunes.

¿Puedo llevar líquidos para el bebé en el avión?

Sí, la normativa de líquidos (máximo 100ml) no se aplica a la comida y bebida de los bebés.

Puedes pasar por el control de seguridad agua, leche (materna o fórmula) y potitos en la cantidad que necesites para el viaje.

Eso sí, es probable que te pidan que los enseñes o los analicen aparte, así que llévalos a mano.

¿Qué documentación necesita un bebé para viajar?

Para viajar por España, el Libro de Familia suele ser suficiente, pero lo ideal y recomendable es hacerle el DNI.

Si sales de España (incluso a la UE), el DNI o Pasaporte es obligatorio.

No olvides su Tarjeta Sanitaria para cualquier consulta médica en otra comunidad autónoma.

¿Es mejor hotel o apartamento?

Depende de tu estilo, pero la mayoría de familias prefieren apartamento.

La razón es la cocina (para biberones/papillas 24h) y tener un espacio separado (salón) para que los padres puedan estar despiertos cuando el bebé se duerme a las 20:00 h.

Los hoteles son cómodos si no quieres limpiar ni cocinar.

¿Cómo protejo al bebé del calor?

Evita la exposición directa al sol si es menor de 6 meses.

Usa sombrilla, gorro y ropa ligera de algodón.

Ofrécele agua o pecho con mucha frecuencia para mantenerlo hidratado.

Y respeta las horas centrales del día a cubierto o en lugares climatizados.

Conclusión: Tu primer verano en familia en 2026 será inolvidable

Viajar barato en verano con bebés no solo es posible, sino que es una experiencia maravillosa si eliges bien el destino.

España está llena de rincones seguros, con buena sanidad y comodidades, donde el presupuesto no se dispara.

Ya sea la calma de Menorca, el frescor verde de Asturias o Cantabria, o las aguas cálidas de Alicante y Mallorca, tienes opciones para todos los gustos.

Lo más importante es adaptar el ritmo: menos prisas, más siestas y disfrutar de los pequeños momentos.

Con vuelos o transportes asequibles y alojamientos pensados para familias, el tema económico está controlado.

Un viaje con tu bebé refuerza el vínculo familiar y os saca de la rutina de pañales en casa.

No tengas miedo a salir; ver a tu hijo descubrir la arena o el mar por primera vez no tiene precio.

Planifica con tiempo, busca esas ofertas de vuelos baratos y lánzate a la aventura.

¡Felices primeras vacaciones en familia!

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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