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Dónde viajar barato en primavera: Guía de destinos económicos 2026

¿Buscas una escapada económica? Aquí tienes los mejores lugares para disfrutar del buen tiempo sin gastar una fortuna antes de que llegue el verano.

Dónde viajar barato en primavera: 7 Destinos Ideales 2026
  • Clima perfecto: Disfruta de temperaturas agradables sin el calor agobiante del verano.
  • Precios bajos: Aprovecha las tarifas de temporada media en vuelos y alojamiento.
  • Menos masificación: Visita lugares increíbles sin las aglomeraciones típicas de agosto.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 09-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Sientes que el invierno se ha hecho eterno y tu cuerpo te pide sol a gritos, pero tu cartera te pide prudencia?

Tranquilo, porque la primavera es la estación dorada para los viajeros astutos.

Viajar en la primavera de 2026 es la estrategia perfecta: el clima ya es lo suficientemente cálido para disfrutar de terrazas y paseos (con temperaturas medias de 20-25 ºC en muchos destinos), los días son largos y luminosos, y lo mejor de todo, los precios aún no han tocado el techo del verano.

Es el momento en el que la naturaleza explota de color, las ciudades se llenan de vida y puedes visitar lugares increíbles sin tener que pelearte por un hueco para tu toalla o hacer colas interminables en los museos.

Si estás buscando destinos baratos en Europa en primavera o quieres descubrir rincones sorprendentes sin salir de España, has llegado al lugar adecuado.

En este artículo he seleccionado siete lugares espectaculares donde tu dinero cundirá el doble.

Hablamos de vuelos que puedes encontrar desde 30 euros, alojamientos con encanto por menos de lo que cuesta una cena en tu ciudad, y experiencias que te recargarán las pilas sin vaciarte la cuenta.

Desde el aroma a azahar en el sur de España hasta las aguas cristalinas de islas mediterráneas o joyas ocultas del este de Europa.

Preparar una escapada ahora es mucho más fácil.

Alquilar un coche para perderte por carreteras secundarias suele rondar los 20-30 euros al día en estas fechas, dándote una libertad absoluta.

Además, comer productos de temporada en los mercados locales es una forma deliciosa y barata de conocer la cultura del lugar.

Saca la maleta del armario, porque nos vamos de viaje.

Consejos para exprimir tu presupuesto en primavera

La primavera es benévola, pero si quieres que tu viaje sea un verdadero chollo, hay ciertos trucos que marcan la diferencia.

No se trata de viajar mal, sino de viajar de forma inteligente.

Aquí te dejo tres claves para que tu escapada primaveral sea inolvidable y económica.

Vigila los puentes y festivos locales

Primavera es época de muchas festividades (Semana Santa, Feria de Abril, puentes de mayo).

Si puedes evitar viajar justo en los días festivos nacionales o locales del destino, ahorrarás una fortuna.

A veces, mover el vuelo un día antes o después del puente puede reducir el precio del billete en un 50 %.

Investiga cuándo caen las fiestas en el lugar al que vas para no encontrarte con todo lleno y caro.

El equipaje: viaja ligero

En primavera el clima puede ser variable, pero no necesitas llevar el armario entero.

Viajar solo con equipaje de mano te ahorrará las tasas de facturación de las aerolíneas «low cost», que a veces son más caras que el propio billete.

Opta por vestirte «a capas»: camisetas, una sudadera y una chaqueta ligera impermeable son suficientes.

Así te adaptas al sol del mediodía y al fresco de la noche sin cargar peso extra.

Aprovecha las actividades al aire libre

Lo mejor de esta estación es que la naturaleza es el mayor espectáculo y es gratis.

Senderismo, picnics en parques urbanos o paseos por la playa son actividades que no cuestan nada.

Muchas ciudades europeas empiezan a ofrecer festivales de música o mercados al aire libre gratuitos en cuanto sale el primer rayo de sol.

Infórmate en las oficinas de turismo sobre la agenda cultural, suelen tener muchas propuestas a coste cero.

  • Evita los días exactos de los puentes festivos
  • Viaja solo con equipaje de mano
  • Disfruta de parques y rutas de senderismo gratuitas
  • Busca eventos culturales al aire libre
  • Reserva con 3 o 4 semanas de antelación

1. Sevilla: La primavera en su máxima expresión

Dicen que Sevilla tiene un color especial, y en primavera ese color es más intenso que nunca.

Es sin duda la mejor época para visitar la capital andaluza: el aroma a azahar inunda las calles, los naranjos están en flor y la alegría se respira en cada esquina.

El clima es perfecto, con máximas de 24-26 ºC, lejos del calor sofocante del verano que hace imposible caminar a ciertas horas.

Si buscas viajar barato por España en mayo, Sevilla ofrece una relación calidad-precio fantástica si evitas la semana exacta de la Feria.

Llegar es muy sencillo y económico.

El AVE conecta con Madrid en 2,5 horas y hay vuelos directos desde muchas ciudades por unos 40-50 euros.

En cuanto al alojamiento, puedes encontrar hoteles con encanto en el casco antiguo o apartamentos en Triana por unos 60-70 euros la noche.

Comer en Sevilla es un arte y es barato.

El tapeo es la religión local: por 15-20 euros puedes ponerte las botas probando espinacas con garbanzos, salmorejo o cazón en adobo.

Pasear por la orilla del Guadalquivir al atardecer no cuesta nada y es uno de los espectáculos más bonitos que verás.

La ciudad vibra, la gente vive en la calle y tú te sentirás parte de esa energía contagiosa.

Truco para ahorrar

Visita los monumentos principales el lunes.

La Real Maestranza, la Torre del Oro y el Alcázar tienen horarios de visita gratuita los lunes (generalmente a última hora de la tarde).

Reserva tu entrada gratuita online con antelación porque vuelan.

1.1. El Real Alcázar y sus jardines

El Real Alcázar es el palacio real en uso más antiguo de Europa y una visita obligada.

En primavera, sus jardines son un paraíso de flores, fuentes y pavos reales que te dejarán sin habla.

La arquitectura mezcla estilos islámicos, góticos y renacentistas de una forma única.

La entrada general ronda los 13,50 euros, pero cada céntimo merece la pena.

Perderse por sus patios, como el de las Doncellas, es sentirse en otra época, o en el reino de Dorne de «Juego de Tronos».

Te recomiendo ir a primera hora (9:30 h) para evitar las multitudes y disfrutar del frescor de la mañana.

Es un lugar perfecto para sacar fotos increíbles y relajarse con el sonido del agua.

Dedícale al menos 2 o 3 horas para verlo con calma.

No olvides llevar agua, ya que dentro los precios son más altos.

Es el corazón histórico de la ciudad y te enamorará.

La luz de la primavera entrando por sus arcos es mágica.

  • Pasear por los exuberantes jardines en flor
  • Admirar los detalles del Patio de las Doncellas
  • Buscar las localizaciones de cine y series
  • Disfrutar del frescor de las fuentes
  • Fotografiar los azulejos y yeserías

1.2. Plaza de España y Parque de María Luisa

La Plaza de España es, posiblemente, la plaza más espectacular del país.

Construida para la Exposición Iberoamericana de 1929, es enorme, colorida y totalmente gratuita.

Puedes alquilar una barquita de remos para navegar por su pequeño canal por unos 6 euros, una actividad divertida y romántica.

Busca el banco de tu provincia y hazte la foto de rigor.

Justo al lado está el Parque de María Luisa, el pulmón verde de la ciudad.

En primavera está frondoso y lleno de sombras agradables para descansar o hacer un picnic.

Es el lugar ideal para alquilar una bicicleta o un cuadriciclo y recorrerlo tranquilamente.

Verás glorietas escondidas dedicadas a poetas como Bécquer.

Es un remanso de paz en medio de la ciudad.

El contraste del ladrillo rojizo de la plaza con el cielo azul de mayo es inolvidable.

A menudo hay espectáculos de flamenco espontáneos en la plaza.

  • Remar en barca por el canal de la plaza
  • Hacer un picnic en el Parque de María Luisa
  • Buscar el banco de azulejos de tu ciudad
  • Ver un espectáculo de flamenco callejero
  • Recorrer el parque en bicicleta

1.3. Tapeo en el barrio de Triana

Cruzar el puente de Triana es entrar en la esencia más pura de Sevilla.

Este barrio al otro lado del río tiene identidad propia, cuna de toreros y flamencos.

La calle Betis, paralela al río, ofrece unas vistas de la Torre del Oro preciosas, perfectas para tomar una copa.

Pero para comer barato y auténtico, adéntrate en sus calles interiores o visita el Mercado de Triana.

Allí puedes probar tapas caseras por precios muy ajustados (2,50 - 3,50 euros la tapa).

No te vayas sin probar una «puntillita» frita o unos huevos a la flamenca.

El ambiente es bullicioso y auténtico, lejos de las trampas para turistas del centro.

Visitar el Centro de Cerámica de Triana (2 euros) es un plan cultural interesante y barato.

Triana se vive en la calle y en las barras de los bares.

Es el lugar donde mejor se come y donde más se siente el carácter sevillano.

Termina la noche paseando por el puente iluminado.

  • Cruzar el icónico Puente de Triana
  • Comer en el Mercado de Triana
  • Disfrutar de las vistas desde la calle Betis
  • Visitar talleres de cerámica tradicional
  • Sentir el ambiente flamenco del barrio

2. Lisboa: Luz, tranvías y pasteles

Lisboa es la escapada perfecta para primavera: está cerca, es barata y tiene una luz atlántica que enamora.

La capital portuguesa brilla especialmente en esta estación, cuando las jacarandas florecen y tiñen la ciudad de lila.

Las temperaturas son muy agradables, rondando los 20-22 ºC, ideales para subir y bajar sus famosas siete colinas sin sudar demasiado.

Es uno de los mejores destinos para un fin de semana.

Encontrarás vuelos muy económicos desde casi toda España, a menudo por debajo de los 40 euros.

Alojarse en Lisboa sigue siendo asequible comparado con otras capitales; puedes dormir en hostales modernos o apartamentos céntricos desde 50-60 euros.

La comida es otro de sus grandes atractivos y muy amable con el bolsillo.

Un plato del día («prato do dia») con bebida y café suele costar entre 8 y 12 euros.

No dejes de probar el bacalao en cualquiera de sus formas y, por supuesto, los dulces.

Lisboa combina un aire decadente y nostálgico con una vibrante modernidad.

Pasear por sus calles empedradas (la «calçada portuguesa») es un placer gratuito.

Además, el idioma no suele ser una barrera, ya que el «portuñol» funciona de maravilla.

Truco para ahorrar

Si vas a usar mucho el transporte público y visitar museos, compra la «Lisboa Card».

Pero si solo quieres moverte, la tarjeta recargable «Viva Viagem» (modalidad Zapping) te permite viajar en metro, bus, tranvía y tren a precios reducidos (1,47 euros el viaje).

2.1. Alfama y el Tranvía 28

Alfama es el barrio más antiguo y auténtico de Lisboa, el único que sobrevivió al gran terremoto.

Es un laberinto de callejuelas estrechas, ropa tendida y olor a sardinas asadas.

Recorrerlo en el mítico Tranvía 28 es una experiencia turística pero imprescindible.

El billete sencillo comprado a bordo cuesta 3 euros, así que mejor usa la tarjeta de transporte.

Lo ideal es cogerlo temprano en la plaza Martim Moniz para conseguir asiento.

Bájate en el Mirador de Santa Lucía o en el de Portas do Sol para disfrutar de unas vistas increíbles del río Tajo.

Perderse a pie por Alfama es gratis y delicioso.

Encontrarás rincones con mucho encanto y pequeñas tascas donde escuchar Fado.

El Castillo de San Jorge corona la colina; la entrada cuesta 10 euros y ofrece la mejor panorámica de la ciudad.

Es el alma de Lisboa, donde el tiempo parece haberse detenido.

Un paseo al atardecer por aquí es pura magia.

  • Subir en el histórico Tranvía 28
  • Ver el Tajo desde el mirador de Santa Lucía
  • Perderse por las callejuelas de Alfama
  • Visitar el Castillo de San Jorge (opcional)
  • Escuchar Fado en una taberna local

2.2. Belém y sus pasteles

El barrio de Belém es monumental y respira historia de exploradores.

Aquí se encuentran el Monasterio de los Jerónimos y la Torre de Belém, ambos Patrimonio de la Humanidad.

La entrada al Monasterio cuesta 10 euros (la iglesia es gratis) y a la Torre unos 6 euros.

Pero lo que no puedes perdonar es visitar la Antigua Confitería de Belém.

Aquí nacieron los famosos pasteles de nata.

Suele haber cola, pero va rápido; compra una caja (unos 1,30 euros por pastel) y cómetelos templados en el parque de enfrente.

El Monumento a los Descubrimientos es imponente y subir a su mirador ofrece vistas geniales del puente 25 de Abril.

Pasear por la orilla del río en esta zona es muy relajante.

Es una visita obligada para entender la historia de Portugal.

Y sí, los pasteles de aquí saben mejor que en ningún otro sitio.

La arquitectura manuelina de piedra blanca brilla con el sol de primavera.

  • Probar los auténticos Pastéis de Belém
  • Visitar el Monasterio de los Jerónimos
  • Fotografiar la Torre de Belém
  • Pasear junto al río Tajo
  • Admirar el Monumento a los Descubrimientos

2.3. Excursión a Sintra

A solo 40 minutos en tren (2,30 euros el trayecto) desde la estación de Rossio, está Sintra.

Es un lugar de cuento de hadas, lleno de palacios coloridos y bosques misteriosos.

El Palacio da Pena es el más famoso, con sus colores amarillo y rojo chillones.

La entrada es algo cara (unos 14 euros), pero el parque y el exterior son únicos.

Si quieres algo más místico y un poco más barato, visita la Quinta da Regaleira (11 euros).

Sus jardines llenos de túneles secretos, grutas y el famoso Pozo Iniciático son una aventura increíble.

Sintra suele estar más fresca que Lisboa, así que lleva una chaqueta.

No intentes verlo todo en un día; elige uno o dos palacios y disfrútalos con calma.

Es Patrimonio de la Humanidad y uno de los lugares más románticos de Europa.

El tren es cómodo y barato, la mejor opción para ir.

Probar las «queijadas» de Sintra es el complemento dulce perfecto.

  • Viajar en tren barato desde Lisboa
  • Explorar el colorido Palacio da Pena
  • Bajar al Pozo Iniciático de la Quinta da Regaleira
  • Pasear por el centro histórico de Sintra
  • Probar los dulces locales: queijadas y travesseiros

3. Malta: Historia milenaria y chapuzones tempranos

Malta es una pequeña joya en el corazón del Mediterráneo que en primavera brilla con luz propia.

Mientras en el resto de Europa aún llevan abrigo, aquí en mayo las temperaturas ya rozan los 25 ºC y es posible darse los primeros baños del año.

Es un museo al aire libre: templos prehistóricos, ciudades medievales y fortalezas, todo rodeado de un mar azul intenso.

Es un destino muy barato fuera de la temporada alta de verano.

Los vuelos a Malta suelen rondar los 40-60 euros ida y vuelta.

Moverse en autobús es muy económico (2 euros el billete, o tarjeta de 12 viajes por 15 euros), aunque a veces un poco lento.

El alojamiento es variado; puedes encontrar hoteles modernos en Sliema o Bugibba por 40-50 euros la noche.

La gastronomía maltesa es una mezcla deliciosa de italiana y árabe.

Los «pastizzi» (hojaldres rellenos de guisantes o queso) cuestan menos de 1 euro y son el tentempié perfecto.

Si buscas playa en mayo sin gastar mucho, Malta es tu sitio.

Además, el inglés es idioma oficial, lo que facilita mucho la comunicación.

Truco para ahorrar

Beber agua del grifo en Malta es seguro pero tiene un sabor muy fuerte debido a la desalinización.

Para ahorrar en agua embotellada, busca las máquinas expendedoras de agua en la calle donde rellenar tu botella por céntimos.

Es más ecológico y barato que comprar botellas nuevas constantemente.

3.1. La Valeta y las Tres Ciudades

La Valeta es una de las capitales más pequeñas y bonitas del mundo.

Sus calles empinadas, balcones de colores y murallas doradas son impresionantes.

Visitar la Concatedral de San Juan (15 euros) te dejará boquiabierto con su interior barroco y cuadros de Caravaggio.

Desde los Jardines Upper Barrakka tendrás las mejores vistas al Gran Puerto y a las Tres Ciudades.

Cruzar a las Tres Ciudades (Senglea, Vittoriosa y Cospicua) en una barquita tradicional «dgħajsa» cuesta solo 2 euros y es una experiencia preciosa.

Pasear por las callejuelas silenciosas de Vittoriosa es como viajar en el tiempo.

La Valeta está llena de historia de los Caballeros de la Orden de Malta.

Es una ciudad para caminar, llena de cuestas pero muy gratificante.

Parar a tomar un café en la calle República es un clásico.

La piedra caliza color miel de los edificios brilla especialmente al atardecer.

Es Patrimonio de la Humanidad y se nota en cada piedra.

  • Ver las vistas desde los Jardines Upper Barrakka
  • Cruzar el puerto en barca tradicional «dgħajsa»
  • Admirar el interior de la Concatedral de San Juan
  • Perderse por las calles de Vittoriosa
  • Fotografiar los balcones típicos malteses

3.2. Mdina, la ciudad del silencio

En el centro de la isla se encuentra Mdina, la antigua capital.

Es una ciudad amurallada medieval perfectamente conservada y peatonal.

Pasear por sus calles estrechas y silenciosas es una experiencia casi mística.

Las vistas de toda la isla desde sus murallas son espectaculares.

Es totalmente gratuito entrar y pasear (salvo museos específicos).

Los edificios son palacios nobles mezclados con conventos.

Si eres fan de «Juego de Tronos», reconocerás la puerta de entrada como la de Desembarco del Rey en la primera temporada.

Te recomiendo ir al atardecer, cuando los turistas se van y la ciudad se queda vacía y misteriosa.

Probar la tarta de chocolate en Fontanella Tea Garden, con vistas panorámicas, es un capricho barato y delicioso.

Justo al lado está Rabat, donde puedes visitar las Catacumbas de San Pablo.

Mdina es pequeña pero intensa en atmósfera.

Es uno de los lugares más fotogénicos de todo el país.

  • Caminar por las calles medievales silenciosas
  • Ver la panorámica de la isla desde la muralla
  • Reconocer escenarios de «Juego de Tronos»
  • Comer tarta con vistas en Fontanella
  • Visitar la vecina Rabat a pie

3.3. Gruta Azul y templos megalíticos

La naturaleza en Malta es caprichosa y hermosa.

La Gruta Azul (Blue Grotto) es un arco de roca natural sobre un mar de un azul eléctrico increíble.

Verlo desde el mirador superior es gratis.

Si quieres entrar en las cuevas, hay barquitas por unos 8 euros que hacen un recorrido de 20 minutos.

Cerca están los templos megalíticos de ĦaĠar Qim y Mnajdra.

Son más antiguos que las pirámides de Egipto y Stonehege.

La entrada conjunta cuesta 10 euros y la ubicación frente al mar es imponente.

Es fascinante pensar cómo movieron esas piedras gigantes hace 5000 años.

En primavera, los alrededores están verdes y llenos de flores silvestres.

Es una combinación perfecta de paisaje y prehistoria.

Lleva sombrero y agua, porque en esta zona el sol pega fuerte incluso en mayo.

Es una excursión perfecta para una mañana.

  • Asomarse al mirador de la Gruta Azul
  • Navegar en barca por las cuevas marinas
  • Visitar los templos prehistóricos de ĦaĠar Qim
  • Disfrutar del paisaje costero acantilado
  • Sentir la energía de piedras milenarias

4. Estambul: Donde Oriente encuentra a Occidente

Estambul es una ciudad que hay que ver al menos una vez en la vida, y la primavera es su mejor momento.

En abril y mayo se celebra el Festival de los Tulipanes y la ciudad se llena de millones de flores de colores.

El clima es suave (15-20 ºC), perfecto para caminar sin el frío del invierno ni el calor pegajoso del verano.

Además, la lira turca está muy devaluada, lo que convierte a Turquía en un destino extremadamente barato para los europeos.

Los vuelos directos suelen costar entre 100 y 150 euros, un poco más que otros destinos, pero se compensa con los precios allí.

Puedes comer un kebab auténtico o un «pide» por 2-3 euros y cenar en restaurante por 10 euros.

El alojamiento es de gran calidad y barato; hoteles boutique en Sultanahmet cuestan 40-50 euros la noche.

Estambul es caótica, ruidosa, bella y fascinante.

Cruzar de Europa a Asia en ferry por menos de 1 euro es una experiencia única.

Los olores a especias y té te acompañarán todo el viaje.

Es una inmersión cultural total a pocas horas de vuelo.

Truco para ahorrar

No compres en las calles principales del Gran Bazar, es más caro.

Adéntrate en los callejones laterales o ve al Bazar de las Especias para mejores precios.

Y recuerda: el regateo es obligatorio.

Nunca aceptes el primer precio; empieza ofreciendo la mitad y diviértete negociando.

4.1. Santa Sofía y la Mezquita Azul

En el barrio de Sultanahmet se encuentran dos de los edificios más impresionantes del planeta, frente a frente.

Santa Sofía (Hagia Sophia) ha sido iglesia, mezquita, museo y ahora mezquita de nuevo.

Su inmensa cúpula y su historia te dejarán pequeño.

La entrada para turistas extranjeros ahora es de pago (unos 25 euros), pero es imprescindible.

Justo enfrente está la Mezquita Azul, famosa por sus seis minaretes y sus azulejos interiores.

La entrada a la Mezquita Azul es gratuita, pero hay que evitar las horas de oración.

Recuerda vestir respetuosamente (hombros y rodillas cubiertos) y las mujeres deben cubrirse la cabeza con un pañuelo.

El parque entre ambas mezquitas se llena de tulipanes en primavera, creando una postal insuperable.

Escuchar la llamada a la oración resonando entre los dos colosos es estremecedor.

Dedica una mañana entera a esta zona.

Bajar a la Cisterna Basílica (cerca de allí) es otro viaje a las profundidades de la historia.

  • Admirar la inmensidad de Santa Sofía
  • Ver los azulejos de Iznik de la Mezquita Azul
  • Pasear entre tulipanes en la plaza Sultanahmet
  • Escuchar la llamada a la oración
  • Visitar la misteriosa Cisterna Basílica

4.2. Crucero por el Bósforo

Navegar por el estrecho que separa Europa de Asia es obligatorio.

No hace falta contratar un crucero turístico caro.

Los ferris públicos que usan los locales (Turyol o Şehir Hatları) cuestan muy poco (menos de 1 euro) y te ofrecen las mismas vistas.

Puedes ir desde el muelle de Eminönü hasta el lado asiático (Kadiköy o Üsküdar).

Ver los palacios, mezquitas y puentes desde el agua es precioso.

Si vas al atardecer, verás la silueta de la ciudad recortada contra el sol poniente.

Acompáñalo de un té («çay») que venden a bordo por céntimos y un «simit» (rosquilla de sésamo).

En el lado asiático, el ambiente es más relajado y moderno.

Pasear por Üsküdar frente a la Torre de la Doncella es muy romántico.

Es la forma más barata y bonita de entender la geografía de la ciudad.

Las gaviotas siguiendo al barco son parte del paisaje.

  • Navegar entre dos continentes
  • Usar el ferry público barato
  • Tomar té turco a bordo
  • Ver el Palacio de Dolmabahçe desde el mar
  • Visitar el barrio asiático de Kadiköy

4.3. El Gran Bazar y las Especias

El Gran Bazar es uno de los mercados cubiertos más grandes y antiguos del mundo.

Es un laberinto de 4000 tiendas lleno de lámparas, alfombras, cerámica y joyas.

Aunque no compres nada, pasear por sus calles abovedadas es una experiencia visual.

Cerca está el Bazar de las Especias (Bazar Egipcio), más pequeño y centrado en comida.

Aquí los olores a comino, azafrán y café te envolverán.

Es el sitio perfecto para comprar delicias turcas («lokum») y frutos secos para llevar a casa.

Los vendedores son muy hábiles, así que prepárate para charlar y negociar.

Prueba antes de comprar, suelen ofrecer muestras gratis.

El bullicio es parte del encanto.

Sal del bazar y piérdete por las calles comerciales de los alrededores, donde compran los locales a precios de risa.

Es el lugar ideal para comprar souvenirs auténticos.

  • Perderse en el laberinto del Gran Bazar
  • Oler las montañas de especias en el Bazar Egipcio
  • Probar y comprar delicias turcas
  • Practicar el arte del regateo
  • Admirar las lámparas de mosaico encendidas

5. Tenerife: Aventura volcánica y diversión sin límites

Tenerife es una apuesta segura en cualquier época, pero en primavera es espectacular.

Los tajinastes rojos florecen en las faldas del Teide creando un paisaje único en el mundo.

El clima es de eterna primavera, con 22-25 ºC garantizados, perfecto tanto para playa como para montaña.

Es uno de los destinos nacionales más completos y económicos.

Los vuelos desde la península son frecuentes y baratos (30-50 euros si reservas con tiempo).

Alquilar un coche es vital y muy barato en Canarias (desde 15-20 euros al día).

El alojamiento es para todos los gustos: desde apartamentos en el sur hasta casas rurales en el norte.

Comer en un «guachinche» (casas de comida tradicionales) es una experiencia obligatoria y baratísima.

Por 10-12 euros comes carne fiesta, papas con mojo, queso asado y vino de la casa hasta reventar.

Tenerife lo tiene todo: playas de arena negra, bosques de laurisilva que parecen jurásicos y el pico más alto de España.

Si buscas playas paradisíacas baratas y naturaleza salvaje, este es tu destino.

Truco para ahorrar

Compra en los supermercados locales, el IGIC (impuesto canario) es más bajo que el IVA peninsular, por lo que productos como alcohol, tabaco, perfumería y gasolina son mucho más baratos.

Llena el depósito del coche de alquiler, te saldrá muy a cuenta.

5.1. Parque Nacional del Teide

Subir al Teide es imprescindible.

El paisaje lunar de las Cañadas del Teide es sobrecogedor.

Recorrer los miradores con el coche es gratis y las vistas son de otro planeta.

En primavera, verás los famosos tajinastes rojos en flor, unas plantas endémicas que pueden medir 3 metros.

Si quieres subir a la cima en teleférico, cuesta unos 40 euros (ida y vuelta) y hay que reservar.

Para llegar al pico más alto necesitas un permiso especial gratuito que se pide con meses de antelación.

Pero solo pasear por la base, por los Roques de García, ya merece la pena.

Lleva ropa de abrigo, arriba hace frío incluso en mayo.

Es el parque nacional más visitado de Europa y entenderás por qué.

Ver el atardecer desde aquí arriba, con el mar de nubes bajo tus pies, es mágico.

Por la noche es uno de los mejores lugares del mundo para ver estrellas.

  • Ver los tajinastes rojos en floración
  • Hacer la ruta de los Roques de García
  • Conducir a través del paisaje volcánico
  • Subir en teleférico (opcional y de pago)
  • Observar las estrellas por la noche

5.2. Parque Rural de Anaga

En el extremo norte de la isla está Anaga, un contraste total con el sur árido.

Es un bosque de laurisilva húmedo y verde, lleno de musgo y niebla, que parece un bosque de hadas.

Hay muchas rutas de senderismo gratuitas, como el «Sendero de los Sentidos», que es muy fácil y bonito.

La carretera que atraviesa el parque ofrece miradores espectaculares hacia los acantilados y el mar.

Baja hasta la playa de Benijo para ver una de las playas salvajes más fotogénicas de la isla.

Comer un puchero canario en algún restaurante de la zona es el plan perfecto para recuperar fuerzas.

Es una zona Reserva de la Biosfera.

La sensación de estar en una selva prehistórica es increíble.

Las curvas de la carretera marean un poco, pero el paisaje lo compensa.

Es el rincón más auténtico y verde de Tenerife.

  • Caminar por el bosque encantado de laurisilva
  • Hacer el Sendero de los Sentidos
  • Bajar a la playa salvaje de Benijo
  • Disfrutar de los miradores de montaña
  • Respirar el aire puro y húmedo

5.3. Piscinas naturales de Garachico

Tenerife tiene playas geniales, pero sus piscinas naturales son especiales.

En Garachico, la lava de una antigua erupción creó formas en el mar que hoy son zonas de baño seguras y preciosas: El Caletón.

Bañarse aquí es gratis y muy divertido.

El agua entra y sale con las olas, renovándose constantemente.

El pueblo de Garachico es uno de los más bonitos, con calles empedradas y arquitectura colonial blanca.

Pasear por sus plazas y tomar un helado es muy relajante.

Otra opción es el Charco de la Laja o el Charco del Viento en el norte.

Lleva escarpines (zapatos de agua) para no hacerte daño con las rocas volcánicas.

El contraste del agua azul con la roca negra es precioso.

Es una forma diferente de disfrutar del mar, muy típica de Canarias.

Ojo con el oleaje, báñate solo si el mar está tranquilo.

  • Bañarse en las piscinas de lava El Caletón
  • Visitar el precioso pueblo de Garachico
  • Pasear por el castillo de San Miguel
  • Comer pescado fresco en la zona
  • Disfrutar del mar sin arena

6. Albania: El secreto mejor guardado (y más barato)

Albania se ha puesto de moda, y con razón: es el destino de playa más barato de Europa ahora mismo.

Conocida como las «Maldivas de Europa» por el color de su agua, ofrece paisajes increíbles a precios de hace 20 años.

En primavera (mayo/junio) es el momento ideal: todo está verde, el agua empieza a ser apetecible y no hay masificación.

Volar a Tirana desde España es cada vez más fácil y barato (50-70 euros).

Alquilar un coche es necesario para recorrer la Riviera Albanesa y cuesta unos 20-25 euros al día.

Lo mejor son los precios en destino: puedes dormir en hoteles frente al mar por 30-40 euros y comer pescado fresco y marisco por 10 euros.

Una cerveza cuesta 1,50 euros y el café menos de 1 euro.

La gente es extremadamente hospitalaria.

Combina playas de guijarros blancos y agua turquesa con montañas imponentes y ciudades patrimonio de la UNESCO.

Es un país seguro, vibrante y en pleno desarrollo turístico.

Aprovecha para ir ahora antes de que se vuelva caro y masificado como Croacia.

Truco para ahorrar

Lleva dinero en efectivo (euros o leks).

Aunque cada vez aceptan más tarjeta, en muchos restaurantes pequeños, gasolineras y alojamientos familiares solo aceptan efectivo.

El cambio suele ser mejor en las casas de cambio de las ciudades que en el aeropuerto.

6.1. Playas de Ksamil y la Riviera

El sur de Albania, la Riviera, es espectacular.

Ksamil es el punto más famoso, con islas pequeñas a las que puedes llegar nadando o en pedaleta.

El agua es de un turquesa irreal y la arena blanca (en playas artificiales).

En mayo disfrutarás de este paraíso sin las hordas de agosto.

Otras playas como Gjipe (accesible tras una caminata) o Himare son más salvajes y naturales.

Alquilar dos tumbonas y sombrilla cuesta unos 5-10 euros el día (en verano sube mucho más).

Conducir por la carretera costera Llogara Pass es una experiencia en sí misma, con vistas de vértigo.

Es el lugar perfecto para desconectar y disfrutar del Mediterráneo en estado puro.

Los chiringuitos ofrecen comida italiana y griega deliciosa y barata.

Verás búnkeres antiguos en la playa, vestigios de su pasado comunista.

Es un destino de playa de clase mundial a precio de ganga.

  • Nadar en las aguas turquesas de Ksamil
  • Explorar la playa salvaje del cañón de Gjipe
  • Conducir por el paso de montaña de Llogara
  • Comer marisco barato frente al mar
  • Ver el atardecer sobre el mar Jónico

6.2. Gjirokastër y Berat

No todo es playa; Albania tiene ciudades otomanas preciosas.

Gjirokastër («Ciudad de Piedra») y Berat («Ciudad de las Mil Ventanas») son Patrimonio de la Humanidad.

Sus casas blancas colgadas de la ladera, sus castillos y sus bazares son fascinantes.

Entrar a los castillos cuesta muy poco (2-4 euros).

Pasear por sus calles empedradas es gratis y muy fotogénico.

En Gjirokastër puedes visitar casas tradicionales otomanas por dentro.

Berat es famosa por su barrio Mangalem y el castillo que aún está habitado.

La comida tradicional en estas zonas es exquisita (prueba el «musaka» o pimientos rellenos).

Son paradas obligatorias si recorres el país en coche.

La hospitalidad local aquí se siente aún más fuerte.

Es un viaje cultural profundo y estéticamente hermoso.

  • Subir al castillo de Gjirokastër
  • Contar las ventanas de Berat desde el puente
  • Pasear por los antiguos bazares otomanos
  • Visitar una casa tradicional (Casa Skenduli)
  • Disfrutar de la gastronomía de montaña

6.3. Blue Eye (Syri i Kaltër)

Cerca de Saranda se encuentra el Blue Eye, un manantial natural hipnótico.

El agua brota de una profundidad desconocida (más de 50 metros) con un color azul profundo en el centro y turquesa en los bordes, pareciendo un ojo humano.

El entorno es boscoso y fresco, lleno de libélulas azules.

La entrada al parque cuesta apenas 1-2 euros.

El agua está helada (10 ºC todo el año), pero los valientes se atreven a saltar.

Es un lugar pequeño pero mágico para una parada rápida.

Hay que caminar un poco desde el parking, un paseo agradable entre naturaleza.

Es una maravilla natural que te dejará impresionado por la claridad del agua.

Intenta ir temprano para evitar los autobuses de turistas.

Ver cómo el agua burbujea desde el fondo es fascinante.

Es una de las atracciones naturales más famosas del país.

  • Admirar el color hipnótico del manantial
  • Caminar por el bosque circundante
  • Atreverse a meter los pies en agua helada
  • Sacar fotos del «ojo» azul
  • Disfrutar de la naturaleza virgen

7. Cracovia: Leyendas y ambiente universitario

Cracovia es una de las ciudades más bonitas de Europa y sorprendentemente barata.

En primavera, los parques que rodean el casco antiguo (Planty) están verdes y llenos de vida.

El clima es fresco pero agradable, perfecto para pasear con una chaqueta ligera.

Polonia no usa el euro (usa el Zloty), lo que hace que los precios sean muy ventajosos para nosotros.

Puedes encontrar vuelos baratos por unos 50-60 euros.

Alojarse en el centro es muy económico; apartamentos de lujo cuestan 40 euros la noche.

Comer es una fiesta: un plato de «pierogi» (empanadillas polacas) cuesta 4-5 euros y una cerveza de medio litro en un bar, 2-3 euros.

Es una ciudad universitaria, joven y con mucha historia.

El casco antiguo sobrevivió a la guerra y es Patrimonio de la Humanidad.

Puedes hacer excursiones cercanas a las Minas de Sal de Wieliczka o al campo de Auschwitz.

Es un destino cultural, divertido y muy asequible.

Si te gustan las ciudades con alma y leyenda, Cracovia te encantará.

Truco para ahorrar

Come en los «Bar Mleczny» (Bares de Leche).

Son comedores de época comunista subvencionados por el estado.

No son lujosos, pero puedes comer comida casera, abundante y deliciosa por 3 o 4 euros el menú completo.

Es una experiencia auténtica y súper barata.

7.1. La Plaza del Mercado y la Lonja

La Rynek Glówny es la plaza medieval más grande de Europa y el corazón de la ciudad.

En el centro está la Lonja de los Paños, un mercado renacentista precioso donde comprar artesanía y ámbar.

Cada hora suena una trompeta desde la torre de la Basílica de Santa María; la melodía se corta bruscamente en honor a un trompetista flechado en la Edad Media.

Entrar a la Basílica para ver su retablo de madera es imprescindible (unos 3 euros).

Pasear por la plaza, ver los carruajes de caballos y escuchar a los músicos callejeros es gratis.

Debajo de la plaza hay un museo interactivo genial sobre la historia de la ciudad.

Las terrazas de la plaza son un poco más caras, pero las vistas lo valen.

Es el lugar perfecto para empezar a explorar.

La arquitectura de los edificios que la rodean es colorida y elegante.

De noche, iluminada, es aún más espectacular.

  • Escuchar el «Hejnał» (trompeta) cada hora
  • Comprar souvenirs en la Lonja de los Paños
  • Admirar el altar de la Basílica de Santa María
  • Visitar el museo subterráneo (Rynek Underground)
  • Ver la estatua del poeta Adam Mickiewicz

7.2. Castillo de Wawel y el Dragón

Sobre una colina junto al río Vístula se alza el complejo del Castillo de Wawel.

Es el símbolo nacional de Polonia.

Pasear por los patios y jardines del castillo es gratuito.

Si quieres entrar a las estancias reales o la catedral, hay que pagar entrada, pero el exterior ya impresiona.

A los pies de la colina está la cueva del Dragón de Wawel.

Hay una estatua de metal que escupe fuego real cada 5 minutos (puedes activar el fuego por SMS, aunque suele funcionar automático).

Es una atracción divertida y gratuita.

Pasear por la orilla del río Vístula en primavera, con la gente haciendo picnic y deporte, es muy agradable.

El castillo es una mezcla de estilos arquitectónicos fascinante.

Las vistas del río desde las murallas son preciosas al atardecer.

Es un lugar cargado de leyendas y poder real.

  • Pasear por el patio renacentista del castillo
  • Ver a la estatua del dragón escupir fuego
  • Visitar la Catedral de Wawel (panteón nacional)
  • Caminar junto al río Vístula
  • Descubrir la leyenda del dragón y el zapatero

7.3. Kazimierz, el barrio judío

Kazimierz es el barrio más «cool» y bohemio de Cracovia, con un pasado histórico profundo.

Fue el centro de la vida judía hasta la II Guerra Mundial y escenario de la película «La Lista de Schindler».

Hoy está lleno de sinagogas históricas, museos, grafitis artísticos y los mejores bares y restaurantes de la ciudad.

La Plaza Nueva (Plac Nowy) es el epicentro.

Aquí tienes que comer un «zapiekanka», una especie de pan-pizza enorme y barato (2-3 euros) que es la comida callejera por excelencia.

Por la noche, el barrio se llena de vida en locales como Alchemia o Singer (con máquinas de coser como mesas).

Visitar la Sinagoga Vieja o el cementerio judío es un plan cultural interesante.

El ambiente es único: una mezcla de respeto histórico y modernidad hipster.

Es el mejor sitio para cenar y salir de copas.

No te pierdas los murales de arte urbano que decoran muchas fachadas.

  • Comer un «zapiekanka» en Plac Nowy
  • Visitar las sinagogas históricas
  • Tomar algo en el bar Alchemia
  • Ver las localizaciones de «La Lista de Schindler»
  • Disfrutar del ambiente nocturno y bohemio

Preguntas frecuentes sobre viajar barato en primavera

Aquí te resuelvo las dudas más habituales para que organices tu viaje primaveral sin sobresaltos.

¿Cuál es el destino más barato de la lista?

Probablemente Albania y Cracovia.

En ambos destinos, el alojamiento y la comida son extremadamente económicos, permitiéndote darte lujos que en otros sitios serían impensables.

Estambul también es muy barato una vez allí, aunque el vuelo puede costar un poco más.

¿Qué ropa debo llevar en esta época?

La clave es vestir a capas («estilo cebolla»).

En destinos como Cracovia o Estambul, las mañanas y noches pueden ser frescas (10-12 ºC), pero al mediodía hace calor.

Lleva siempre una chaqueta ligera o chubasquero, calzado cómodo y gafas de sol.

Para Tenerife, Malta o Albania, no olvides el bañador.

¿Es necesario pasaporte para estos destinos?

Para Sevilla, Lisboa, Malta, Tenerife y Cracovia (Unión Europea/Schengen), el DNI español en vigor es suficiente.

Para Albania y Estambul (Turquía), aunque permiten la entrada con DNI a ciudadanos españoles, se recomienda llevar el pasaporte con 6 meses de validez para evitar problemas burocráticos.

¿Es seguro viajar a estos lugares?

Sí, todos son destinos turísticos seguros.

Solo debes tener las precauciones habituales de sentido común (cuidar la cartera en aglomeraciones, evitar zonas solitarias de noche, etc.), especialmente en lugares concurridos como el Gran Bazar de Estambul o el transporte público.

Conclusión: Tu escapada de primavera te espera

La primavera es esa ventana mágica del año donde viajar es un placer doble: por el clima y por el ahorro.

No necesitas un presupuesto millonario para vivir experiencias increíbles este 2026.

Ya sea perdiéndote por los zocos de Estambul, disfrutando del color de Sevilla, descubriendo las playas vírgenes de Albania o brindando con cerveza barata en Cracovia.

Lo importante es dar el paso y reservar.

Estos destinos te ofrecen cultura, gastronomía, naturaleza y relax sin arruinarte.

Aprovecha que los días son largos y la energía del sol empieza a notarse.

Elige el que más te vibre, prepara la maleta ligera y sal a disfrutar del mundo antes de que llegue la masa de verano.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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