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Dónde viajar barato con niños en Portugal: Guía práctica 2026

¿Estás buscando el destino ideal para disfrutar en familia sin que el presupuesto se dispare en 2026? Portugal se ha consolidado como una de las mejores opciones para viajar con niños en Europa.

Dónde viajar barato con niños en Portugal: 7 Destinos Top 2026
  • Aventuras únicas: Desde ver delfines en libertad hasta entrar en volcanes y castillos.
  • Precios asequibles: Comidas deliciosas y alojamiento familiar más barato que la media europea.
  • Diversidad total: Opciones urbanas en Lisboa y Oporto o naturaleza salvaje en Azores y Madeira.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 19-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Estás buscando el destino ideal para disfrutar en familia sin que el presupuesto se dispare en 2026?

Portugal se ha consolidado como una de las mejores opciones para viajar con niños en Europa.

Es un país seguro, acogedor y, lo más importante, amable con el bolsillo si sabes dónde ir.

Desde ciudades llenas de historia donde los tranvías parecen juguetes, hasta islas que recuerdan a Parque Jurásico, nuestro vecino luso tiene de todo.

Aquí, comer bien y barato es la norma, y los más pequeños son bienvenidos en todas partes.

Olvídate de gastar una fortuna en parques temáticos artificiales; en Portugal la aventura es real y asequible.

Podréis explorar castillos medievales, ver delfines en libertad o adentraros en volcanes dormidos.

En este artículo he seleccionado siete destinos increíbles dentro de Portugal perfectos para familias.

Encontrarás opciones tanto en el continente como en sus maravillosas islas, siempre cuidando la relación calidad-precio.

El transporte es sencillo: hay vuelos «low cost» frecuentes y las carreteras son buenas si preferís alquilar coche.

El alojamiento familiar, desde apartamentos turísticos hasta hoteles con piscina, suele rondar los 60-80 euros la noche si reservas con algo de antelación.

Además, la gastronomía portuguesa ofrece platos contundentes y baratos que encantan a los niños, como el bacalao o las sopas de verduras.

Si te interesan más ideas, puedes consultar la guía sobre destinos baratos con niños en Europa.

Prepara la cámara y las mochilas, porque Portugal os va a enamorar a todos.

Consejos para viajar barato con niños a Portugal

Viajar con peques requiere logística, pero en Portugal todo es bastante fluido.

Aquí tienes tres claves para ahorrar y mejorar la experiencia.

Comed como los locales: El «Prato do Dia»

A la hora del almuerzo, buscad restaurantes que ofrezcan el «Prato do Dia».

Suele incluir sopa, plato principal (carne o pescado con arroz y patatas), bebida y café por entre 8 y 12 euros.

Las raciones suelen ser enormes, así que muchas veces dos niños pueden comer perfectamente de un solo plato o compartir el vuestro.

Aprovechad los descuentos familiares

Museos, trenes y atracciones turísticas suelen tener el «Bilhete Família».

Este ticket combinado para 2 adultos y 2 niños suele suponer un ahorro del 15 al 20 % respecto a las entradas individuales.

Llevad siempre los documentos de identidad de los niños a mano para acreditar las edades.

Alquiler de coche y peajes

Para moveros con libertad, sobre todo en las islas o el Alentejo, el coche es vital.

Reservad con antelación y revisad bien el sistema de peajes electrónicos en las autovías (vías verdes).

A veces compensa alquilar el dispositivo «Via Verde» con la agencia para evitar multas y líos posteriores.

  • Pedid siempre «meias doses» (medias raciones) para niños
  • Usad la tarjeta turística de cada ciudad para transporte
  • Buscad parques infantiles públicos, están muy bien cuidados
  • Comprad meriendas en supermercados locales como Pingo Doce
  • Evitad los restaurantes en plena zona turística

1. Lisboa: Tranvías amarillos y vida marina

La capital portuguesa es un destino vibrante que fascina a los niños por sus colores y su orografía divertida.

Subirse a los tranvías antiguos o a los elevadores es toda una aventura para ellos.

Aunque es una capital, sigue siendo más barata que Madrid o Barcelona.

Podéis encontrar vuelos directos muy económicos desde varias ciudades españolas.

El clima es suave todo el año, ideal para pasear.

Para alojaros, zonas como Avenidas Novas ofrecen hoteles familiares a mejor precio que el centro histórico (Baixa o Chiado).

Lisboa tiene uno de los mejores acuarios del mundo, visita obligada si viajas con peques.

Además, la ciudad está llena de quioscos en plazas y jardines donde podéis tomar algo barato mientras ellos juegan.

No olvidéis probar los famosos pasteles de Belém; a los niños les encantarán por su crema dulce y crujiente.

Es una ciudad que mezcla historia y diversión a partes iguales.

Truco para ahorrar

El billete de transporte 24 horas (unos 6,80 euros) incluye metro, autobuses y, lo más importante, todos los tranvías históricos y elevadores.

Usadlo para subir al Elevador de Santa Justa y montar en el tranvía 28 sin pagar los precios de turista individuales.

1.1. Oceanário de Lisboa

Situado en el moderno Parque de las Naciones, el Oceanário es simplemente espectacular.

El tanque central gigante, visible desde dos plantas, alberga tiburones, rayas y un pez luna enorme que deja boquiabiertos a los niños.

El diseño simula los diferentes océanos del mundo y también hay nutrias marinas muy graciosas.

La entrada familiar (2 adultos + 2 niños) cuesta unos 60 euros, pero merece cada céntimo.

Es una visita educativa y visualmente preciosa que puede durar unas 3 horas.

Al salir, podéis pasear por la zona de la Expo, que es peatonal, amplia y tiene teleférico.

Hay muchos restaurantes de comida rápida y familiar en el centro comercial Vasco da Gama, justo al lado.

Es el plan perfecto para una mañana o tarde, especialmente si hace mucho calor o llueve.

Los niños aprenderán sobre conservación marina casi sin darse cuenta.

  • Ver el impresionante pez luna
  • Observar a las nutrias marinas jugar
  • Recorrer los hábitats antártico y tropical
  • Disfrutar del teleférico cercano (coste extra)
  • Aprender sobre sostenibilidad oceánica

1.2. Tranvía 28 y Castillo de San Jorge

Montar en el tranvía 28 es como subir a una atracción de feria, pero con historia.

Recorre las calles estrechas y empinadas de Alfama chirriando y tumbándose en las curvas.

A los niños les hace mucha gracia ir en un transporte tan antiguo de madera.

Intentad cogerlo temprano o en la parada inicial (Martim Moniz) para ir sentados.

Podéis bajaros cerca del Castillo de San Jorge.

Entrar al castillo cuesta unos 15 euros los adultos (niños menores de 12 gratis o muy barato).

Las murallas son seguras y perfectas para que los niños corran y se sientan caballeros o princesas.

Además, hay pavos reales sueltos por los jardines que siempre son un éxito.

Las vistas de la ciudad y el río Tajo desde allí arriba son las mejores.

Al bajar, perdeos un poco por las callejuelas de Alfama.

  • Vivir la experiencia del tranvía vintage
  • Caminar por las murallas del castillo
  • Ver los pavos reales en libertad
  • Disfrutar de las vistas panorámicas
  • Explorar el barrio antiguo de Alfama

1.3. Belém y sus pasteles

Coger el tren o tranvía hasta el barrio de Belém es obligatorio.

Aquí todo es monumental y amplio, perfecto para carritos y niños que necesitan espacio.

La Torre de Belém parece un castillo de cuento en el agua; podéis verla por fuera o entrar (aforo limitado).

Cerca está el Monumento a los Descubrimientos, imponente con sus figuras gigantes.

Pero lo mejor es ir a la «Antiga Confeitaria de Belém» a comprar los auténticos pasteles.

El pack de 6 cuesta unos 7-8 euros y se comen templados con canela y azúcar glas.

Hay un parque grande enfrente con columpios donde podéis hacer un picnic con los pasteles.

También está el Museo de la Marina y el Planetario si os sobra tiempo.

Es una zona relajada junto al río para pasar el día.

  • Comer los pasteles de nata originales
  • Ver la Torre de Belém por fuera o dentro
  • Correr por los jardines frente al monasterio
  • Admirar el Monasterio de los Jerónimos
  • Hacer fotos junto al río Tajo

2. Oporto: Magia y descubrimientos

Oporto tiene un aire misterioso que encanta a los niños más imaginativos.

Se dice que J.K. Rowling se inspiró aquí para Harry Potter, y eso se nota en el ambiente.

Es una ciudad más pequeña que Lisboa, muy abarcable a pie (aunque con cuestas).

Llegar es muy fácil con vuelos baratos al aeropuerto Sa Carneiro, que está conectado por metro con el centro.

El alojamiento en Oporto es económico; buscad apartamentos cerca de Trindade o Bolhão para estar cómodos.

Cruzar el puente Luis I por arriba andando es una experiencia vertiginosa y chula.

La comida aquí es contundente; la «francesinha» es un sándwich gigante que quizás los niños quieran compartir.

Si buscas destinos de playa en Portugal, Oporto también tiene costa accesible en metro (Matosinhos).

Es un destino urbano perfecto para una escapada de 3 o 4 días.

Truco para ahorrar

Si queréis hacer el crucero de los 6 puentes, comprad el pack que incluye visita a una bodega o bus turístico.

Suele salir más barato que comprarlo todo por separado.

2.1. Librería Lello y ambiente mágico

La Librería Lello es famosa mundialmente y se asocia al mundo de Harry Potter.

Su escalera roja y sus estanterías de madera son impresionantes.

Eso sí, hay que pagar entrada (unos 8 euros, deducibles en libros) y reservar online con antelación.

A los niños fans de la saga les alucinará, aunque suele haber mucha gente.

Si os agobia la cola, cerca está la tienda «Majestic», un café histórico precioso (aunque caro para consumir).

En la misma zona, la Torre de los Clérigos ofrece vistas increíbles si os animáis a subir los escalones.

En la plaza de los Leones (justo al lado) suele haber estudiantes con capas negras que parecen magos de verdad.

Es el centro de la magia de Oporto.

Recordad que con carritos de bebé la librería es complicada por el espacio.

  • Admirar la escalera que inspiró a Hogwarts
  • Ver a los estudiantes con capas negras
  • Comprar un libro infantil de recuerdo
  • Subir a la Torre de los Clérigos (opcional)
  • Pasear por el jardín de las Oliveras

2.2. World of Discoveries

Este es, sin duda, el mejor museo para niños en Oporto.

Es un parque temático interactivo sobre la Era de los Descubrimientos portugueses.

Lo mejor es la parte final: un paseo en barca por un canal interior recorriendo los diferentes continentes que exploraron.

Hay selvas, animales animatrónicos y decorados muy logrados.

La entrada familiar cuesta unos 40-50 euros.

Los niños pueden tocar pantallas, probarse trajes y aprender historia de forma muy divertida.

Está situado en la zona de Miragaia, cerca del río.

Es una actividad perfecta para pasar unas 2 horas entretenidos.

El personal suele ser muy amable con los pequeños exploradores.

Al salir, podéis comer en los restaurantes cercanos junto al Duero.

  • Navegar en barca por el mundo
  • Interactuar con las pantallas táctiles
  • Aprender sobre los grandes exploradores
  • Ver animales y selvas recreadas
  • Probarse cascos y armaduras antiguas

2.3. Teleférico de Gaia y Jardín del Morro

Cruzando el puente hacia Vila Nova de Gaia, encontraréis el Teleférico.

El trayecto es corto pero ofrece unas vistas espectaculares del río y la ciudad.

Cuesta unos 7 euros el viaje de ida (niños mitad de precio).

Te deja cerca del Jardín del Morro, un parque en la parte alta perfecto para ver el atardecer.

Suele haber música en directo y ambiente muy relajado.

Desde allí podéis coger el metro de vuelta cruzando el puente por arriba, lo cual es otra aventura.

En Gaia también están las bodegas, y muchas tienen espacios para niños o zumos de uva.

El paseo por la orilla del río en Gaia es peatonal y seguro para que corran.

Es una zona muy agradable para terminar el día.

  • Volar sobre las bodegas en teleférico
  • Jugar en el Jardín del Morro
  • Cruzar el puente Luis I en metro
  • Ver los barcos rabelos desde arriba
  • Hacer un picnic al atardecer

3. Funchal: Aventura en el Atlántico

Madeira es un destino de naturaleza brutal y Funchal, su capital, la base perfecta.

Es una isla segura, limpia y con un clima de eterna primavera.

Para los niños, Madeira es como una película de aventuras: teleféricos, trineos sin nieve y barcos pirata.

Los vuelos a Madeira no son tan baratos como a Oporto, pero buscando con tiempo hay ofertas buenas.

Alquilar un coche es recomendable para explorar la isla, pero en Funchal os podéis mover en transporte público o taxi (son baratos).

El alojamiento en Funchal es variado; los hoteles en la zona de Lido suelen tener piscinas estupendas.

La fruta aquí sabe a gloria: plátanos pequeños, maracuyá, mango... a los niños les encantará probarlas en el mercado.

Es un destino ideal para familias activas que disfrutan al aire libre.

Truco para ahorrar

Comed en los bares de «snack» o panaderías.

El «Bolo do caco» (pan de ajo y mantequilla) es barato y delicioso, sirve de almuerzo ligero o merienda contundente por unos 3-4 euros.

3.1. Carros de Cesto de Monte

Esta es la actividad estrella y única en el mundo.

Consiste en bajar cuestas empinadas de asfalto montados en unos cestos de mimbre grandes, guiados por dos «carreiros».

Primero subís en teleférico hasta Monte (vistas preciosas) y luego bajáis en el cesto.

La bajada cuesta unos 30 euros por cesto (caben 2 personas o 3 si hay niños pequeños).

Es pura adrenalina controlada y muy divertido.

Los «carreiros» frenan con sus botas de suela de neumático, algo que fascina a los peques.

El trayecto dura unos 10 minutos y termina a mitad de camino del centro (tendréis que coger taxi o bus para bajar del todo).

Es una «turistada», sí, pero imprescindible y divertidísima.

Una experiencia que recordarán toda la vida.

  • Subir en teleférico con vistas al mar
  • Deslizarse cuesta abajo en cestos de mimbre
  • Ver la destreza de los «carreiros»
  • Reírse y gritar en las curvas
  • Visitar la iglesia de Monte antes de bajar

3.2. Avistamiento de cetáceos

Madeira es uno de los mejores lugares del mundo para ver delfines y ballenas.

Salen barcos desde el puerto de Funchal a diario.

Hay opciones en catamarán estable (mejor para niños pequeños) o en lanchas rápidas.

El precio ronda los 30-40 euros por persona y el avistamiento de delfines está casi garantizado.

Ver a estos animales saltando junto al barco en libertad es mágico.

En verano, algunos tours incluyen una parada para bañarse en el mar bajo el acantilado de Cabo Girão.

Llevad crema solar y algo de abrigo, porque en el mar puede refrescar.

Si tenéis suerte, también veréis tortugas o ballenas piloto.

Es una lección de biología en vivo y en directo.

  • Ver delfines saltando en libertad
  • Navegar en catamarán por el Atlántico
  • Bañarse en alta mar (en verano)
  • Avistar ballenas o tortugas
  • Disfrutar de las vistas de la isla desde el mar

3.3. Jardín Tropical Monte Palace

Situado en la parada superior del teleférico, este jardín es un laberinto exótico.

Tiene temática oriental, con puentes rojos, pagodas y carpas koi en los lagos.

A los niños les encanta recorrer los caminos secretos, ver las cascadas y los cisnes.

También hay una exposición de minerales que suele gustarles mucho.

La entrada cuesta 12,50 euros (niños gratis hasta 15 años).

Es un lugar enorme donde pueden correr y explorar sin peligro.

La vegetación es exuberante y parece una jungla.

Podéis pasar un par de horas tranquilamente aquí antes de coger los cestos de mimbre.

Es un remanso de paz y belleza natural.

  • Dar de comer a los peces (si está permitido)
  • Cruzar puentes de estilo japonés
  • Ver la colección de minerales brillantes
  • Explorar cuevas y cascadas artificiales
  • Disfrutar del frescor y la sombra

4. Ponta Delgada: La isla verde de las vacas

Ponta Delgada es la capital de São Miguel, en las Azores.

Es el destino ideal para familias amantes de la naturaleza pura.

Aquí todo es verde, hay vacas felices por todas partes y lagos dentro de volcanes.

Llegar requiere vuelo (a veces con escala en Lisboa), pero hay compañías low cost como Ryanair que vuelan allí.

Es un destino muy barato para comer y alojarse.

Alquilar coche es obligatorio aquí.

El clima es variable (puedes tener las 4 estaciones en un día), así que llevad chubasqueros.

Es un lugar tranquilo, sin aglomeraciones, donde los niños conectan con la tierra.

Si buscas viajes baratos con niños diferentes a lo habitual, Azores es la respuesta.

Truco para ahorrar

Muchos de los mejores miradores y parques naturales son gratuitos.

Aprovechad para hacer picnics en las zonas habilitadas, que suelen tener barbacoas y mesas en entornos idílicos.

4.1. Lagoa das Sete Cidades

Es la imagen más famosa de Azores: un lago verde y otro azul separados por un puente dentro de un cráter gigante.

Las vistas desde el mirador «Vista do Rei» son de postal.

Podéis bajar al pueblo y alquilar kayaks por unos 10-15 euros la hora.

Remar en el lago es muy seguro y relajante para hacer en familia.

También hay rutas fáciles para caminar o ir en bici por la orilla.

El entorno es tan grandioso que los niños se sienten pequeños exploradores.

Hay un túnel que conecta el lago con el mar que les parecerá misterioso.

Es naturaleza en estado puro y accesible.

Llevad comida para hacer un picnic junto al lago.

  • Admirar los lagos de dos colores
  • Alquilar un kayak para navegar
  • Cruzar el puente que separa las aguas
  • Hacer fotos en el mirador Vista do Rei
  • Disfrutar de la tranquilidad del cráter

4.2. Parque Terra Nostra y Furnas

En el valle de Furnas la tierra está viva: sale humo del suelo y huele a azufre.

Podéis ver las fumarolas y cómo cocinan el «cozido» enterrando las ollas en la tierra caliente.

El Parque Terra Nostra es un jardín botánico espectacular con una piscina termal gigante de color naranja.

El agua está caliente y rica en hierro.

¡Ojo! El hierro tiñe los bañadores de naranja, así que llevad unos viejos o oscuros.

La entrada cuesta unos 10 euros (niños menos).

Bañarse en agua caliente rodeados de árboles gigantes es una experiencia inolvidable.

A los niños les fascina el color del agua y el calor.

Comer el cocido de Furnas después es el plan completo.

  • Bañarse en la piscina termal naranja
  • Ver cómo sacan la comida de la tierra
  • Oler las fumarolas volcánicas
  • Pasear por el jardín botánico
  • Comer maíz cocido en las calderas

4.3. Plantaciones de Piña

Ponta Delgada es el único lugar del mundo donde se cultivan piñas en invernaderos de cristal.

Visitar las plantaciones (como Arruda) es gratuito y muy educativo.

Los niños pueden ver las piñas en diferentes fases de crecimiento.

Son piñas pequeñas y muy dulces.

Al final de la visita hay una tienda donde podéis probar licor (para adultos) o helado de piña casero.

Es una visita corta y curiosa que suele gustar mucho.

Los invernaderos antiguos tienen mucho encanto.

Aprenderán que las piñas no crecen en los árboles, sino en el suelo.

Perfecto para un día de lluvia.

  • Ver cómo crecen las piñas
  • Entrar en los invernaderos de cristal
  • Probar helado o zumo de piña local
  • Aprender sobre el cultivo tropical
  • Visita gratuita e instructiva

5. Beja: Castillos y vida tranquila en el Alentejo

Si buscáis huir de las masas y precios bajos de verdad, el Alentejo interior es vuestro sitio.

Beja es una ciudad histórica, tranquila y muy segura.

Es ideal para el «slow travel» en familia: sin prisas, con buena comida y mucha historia.

Para llegar, lo mejor es volar a Lisboa o Faro y conducir (unas 2 horas).

El paisaje es de llanuras doradas, encinas y pueblos blancos.

El alojamiento aquí es muy barato; podéis encontrar casas rurales o turismo de «habitação» con piscina por muy poco.

La gastronomía alentejana es famosa por ser la mejor de Portugal (migas, sopas, cerdo).

Es un destino para desconectar las pantallas y jugar a ser caballeros medievales.

Truco para ahorrar

Visitad los castillos de la zona; muchos son gratuitos o cuestan muy poco (2-3 euros).

Son espacios abiertos perfectos para que los niños corran y imaginen batallas.

5.1. Castillo de Beja

El castillo de Beja tiene la torre del homenaje más alta de Portugal (40 metros).

Subir los 183 escalones de caracol es un reto divertido para los niños (cuidado con los muy pequeños).

Desde arriba se ve toda la ciudad y la inmensidad del Alentejo.

La entrada es simbólica (unos 3 euros).

El patio de armas es amplio y seguro.

Es un castillo de verdad, de piedra, sin adornos modernos, lo que le da más autenticidad.

Las vistas al atardecer son preciosas.

Es el monumento principal de la ciudad y visita obligada.

Los niños se sentirán los reyes del castillo.

  • Subir a la torre más alta de Portugal
  • Contar los escalones hasta la cima
  • Ver el paisaje infinito del Alentejo
  • Correr por el patio de armas
  • Imaginar historias medievales

5.2. Villa Romana de Pisões

A pocos kilómetros de Beja se encuentran estas ruinas romanas muy bien conservadas.

Se pueden ver los mosaicos, las termas y la distribución de una gran casa romana.

Está en medio del campo, cerca de una presa, en un entorno muy bonito.

Es una visita educativa para que los niños vean cómo se vivía hace 2000 años.

La entrada es muy barata.

A menudo estaréis solos visitando el lugar, lo que da una sensación de descubrimiento especial.

Podéis ver animales de granja en los campos cercanos.

Es arqueología accesible y sin agobios.

Ideal para combinar con un paseo por la naturaleza.

  • Descubrir mosaicos romanos antiguos
  • Entender cómo eran las casas romanas
  • Pasear por el campo alentejano
  • Ver la presa cercana
  • Disfrutar del silencio y la naturaleza

5.3. Picnic y astroturismo

El Alentejo tiene uno de los cielos más limpios de Europa debido a la baja contaminación lumínica.

Un planazo barato es hacer un picnic nocturno en el campo para ver las estrellas.

Cerca de la presa de Alqueva (un poco más al este) es Reserva Starlight, pero en Beja también se ven genial.

Llevad unos bocadillos, una manta y tumbados a mirar el cielo.

Podéis enseñar a los niños a buscar la Osa Mayor.

Es una actividad mágica y gratuita.

Durante el día, las llanuras son perfectas para picnics bajo una encina.

Es el contacto con la naturaleza en su versión más tranquila.

Sin ruidos, solo el sonido de los grillos.

  • Observar miles de estrellas
  • Hacer un picnic en el campo
  • Disfrutar del silencio nocturno
  • Buscar constelaciones con los niños
  • Relajarse lejos de la ciudad

6. Isla de Flores: El Hawái europeo

Flores, en las Azores, es un paraíso jurásico de cascadas y verde intenso.

Es una isla pequeña y remota, perfecta para familias aventureras que buscan naturaleza salvaje.

Se llega en avión desde Ponta Delgada o Faial.

Es un destino donde la actividad principal es admirar el paisaje.

No hay grandes lujos, pero sí mucha autenticidad.

Es Patrimonio de la Biosfera de la UNESCO.

Los niños alucinarán con la cantidad de agua que cae por todas partes.

Es un lugar para llevar buen calzado y chubasquero.

La sensación es de estar en una isla perdida en mitad del océano (que lo es).

Si os gusta el senderismo suave, este es vuestro sitio.

Truco para ahorrar

El agua del grifo en Azores es excelente.

Llevad botellas reutilizables y rellenadlas, ahorraréis dinero y plástico.

6.1. Poço da Ribeira do Ferreiro

Este lugar parece sacado de la película Avatar.

Es una pared de montaña verde de la que caen docenas de cascadas hacia un lago.

Se llega tras una caminata corta (20 min) por un sendero de piedras boscoso.

El camino es mágico, lleno de musgo y árboles retorcidos.

Al llegar, la vista te deja sin aliento.

Es un lugar perfecto para sentarse a escuchar el agua y observar.

Los niños pueden buscar ranas en el lago.

Es totalmente gratuito.

Es, posiblemente, uno de los paisajes más bonitos de Portugal.

La naturaleza aquí es abrumadora.

  • Ver docenas de cascadas juntas
  • Caminar por un bosque de cuento
  • Escuchar el sonido relajante del agua
  • Sacar fotos impresionantes
  • Sentirse en medio de la selva

6.2. Piscinas Naturales de Santa Cruz

En la capital, Santa Cruz, y en otros pueblos, hay piscinas naturales formadas por roca volcánica.

Son gratuitas y seguras, ya que rompen las olas del Atlántico.

El agua es cristalina y llena de peces; llevad gafas de snorkel.

Es un baño refrescante y diferente a una playa de arena.

Suelen tener duchas y escaleras de acceso fácil.

A los niños les gusta explorar los charcos en busca de cangrejos.

Es la forma local de disfrutar del mar.

Las vistas a la isla vecina de Corvo son geniales.

Un plan barato y divertido para las tardes.

  • Bañarse en piscinas de lava
  • Hacer snorkel y ver peces
  • Buscar cangrejos en las rocas
  • Ducharse con agua dulce gratis
  • Ver la isla de Corvo al fondo

6.3. Excursión a Corvo

Desde Flores podéis coger una lancha semirrígida a la isla de Corvo, la más pequeña de Azores.

El viaje en barco suele incluir avistamiento de delfines y cuesta unos 30-40 euros.

Corvo es un solo pueblo y un cráter volcánico gigante.

Subir al cráter (Caldeirão) en furgoneta y bajar andando es una experiencia única.

Dentro del cráter hay lagunas y vacas pastando.

Es como un mundo perdido en miniatura.

El pueblo es diminuto y la gente muy amable.

Es una excursión de un día completo muy aventurera.

Sentiréis que habéis llegado al fin del mundo.

  • Navegar en lancha rápida
  • Ver delfines en el trayecto
  • Entrar en el cráter de Corvo
  • Visitar la isla más aislada
  • Conocer una comunidad de 400 personas

7. Isla de Faial: Volcanes y navegantes

Faial es la isla azul, famosa por sus hortensias y su puerto de Horta, parada de marineros.

Está muy cerca de la isla de Pico (se puede ir en ferry en 30 min), lo que permite ver dos islas en un viaje.

Lo más impactante aquí es el volcán de Capelinhos, que entró en erupción hace poco (1957).

Es historia geológica reciente que se puede tocar.

Horta es una ciudad cosmopolita y colorida.

Es un destino tranquilo con playas de arena negra muy bonitas.

Ideal para familias con niños curiosos por la ciencia y el mar.

Se come pescado fresquísimo a buen precio.

Las vistas al volcán de Pico desde Faial son majestuosas.

Truco para ahorrar

El ferry entre Faial, Pico y São Jorge es barato y funciona como transporte público.

Usadlo para hacer excursiones de un día sin necesidad de cambiar de alojamiento.

7.1. Volcán de Capelinhos

El paisaje aquí es lunar, gris y negro, de ceniza volcánica reciente.

Contrasta con el verde del resto de la isla.

Podéis caminar sobre la ceniza (es como arena dura) y ver el faro que quedó medio enterrado.

El Centro de Interpretación está bajo tierra y es espectacular.

Explica cómo se formó el volcán y es muy visual y didáctico para niños.

La entrada cuesta unos 10 euros.

Subir al faro ofrece una vista panorámica del desierto volcánico.

Es un lugar que impacta mucho visualmente.

Parece que estáis en otro planeta.

  • Caminar por un paisaje lunar
  • Visitar el faro semienterrado
  • Entrar al museo subterráneo
  • Entender cómo nace una isla
  • Sacar fotos en blanco y negro naturales

7.2. Playa de Porto Pim

Es una de las mejores playas para niños en Azores.

Está en Horta, es de arena fina clara (raro en islas volcánicas) y aguas muy tranquilas y poco profundas.

Está resguardada en una bahía preciosa.

Perfecta para que los niños jueguen en la orilla sin peligro.

Hay cafeterías cerca para tomar un helado.

Antiguamente era un centro ballenero, y se puede visitar la antigua fábrica (museo).

Es el lugar de relax por excelencia en Faial.

El agua está limpia y transparente.

Ideal para descansar después de visitar el volcán.

  • Bañarse en aguas mansas y seguras
  • Jugar en la arena fina
  • Visitar la antigua fábrica ballenera
  • Tomar algo en las terrazas cercanas
  • Disfrutar de la bahía protegida

7.3. Peter Café Sport y pinturas del puerto

El puerto de Horta es famoso por las miles de pinturas que dejan los marineros que cruzan el Atlántico.

Pasear por el espigón viendo los dibujos de barcos de todo el mundo es muy entretenido.

Los niños pueden buscar dibujos de barcos españoles o con animales.

El Peter Café Sport es una institución mundial.

Es un bar lleno de banderas y recuerdos de navegantes.

Tienen un museo de «Scrimshaw» (arte en dientes de cachalote) arriba, muy curioso.

Tomar su famosa tarta de chocolate o un refresco allí es respirar historia marinera.

El ambiente es muy acogedor y tolerante con niños.

Es el punto de encuentro de aventureros del mar.

  • Ver los murales de los marineros
  • Tomar algo en el mítico Peter Café
  • Visitar el museo de arte ballenero
  • Sentir el ambiente náutico internacional
  • Pasear viendo los veleros

Preguntas frecuentes sobre viajar a Portugal con niños

Aquí resuelvo las dudas más habituales de las familias que planean su viaje a tierras lusas.

¿Es fácil encontrar comida para bebés en los supermercados?

Sí, muy fácil.

Cadenas como Pingo Doce o Continente tienen de todo: potitos, pañales y leche de fórmula de marcas internacionales y locales a precios similares a España.

Además, en los restaurantes suelen ser muy amables y os calentarán el biberón o la comida sin problema.

¿Qué destino es mejor para ir con carrito?

Funchal y las zonas modernas de Lisboa (Parque de las Naciones) o Beja son bastante cómodas.

El centro histórico de Lisboa y Oporto tiene mucho adoquín y cuestas, por lo que una mochila de porteo es mejor opción si el niño es pequeño.

En Azores, para las rutas de naturaleza, la mochila es imprescindible.

¿Cuál es la mejor época para viajar barato?

Mayo, junio y septiembre son los meses ideales.

El clima es fantástico (ya hace calorcito pero sin agobiar) y los precios de alojamiento son notablemente más bajos que en julio y agosto.

Además, evitaréis las colas en sitios como el Oceanário o la Librería Lello.

¿Hace falta seguro médico?

Si sois españoles o ciudadanos europeos, la Tarjeta Sanitaria Europea es válida en Portugal y os cubre urgencias en la sanidad pública.

No obstante, un seguro de viaje privado es barato y útil para copagos (que existen en Portugal) o temas de repatriación y equipaje.

Conclusión: Portugal, el vecino perfecto para las familias

Portugal demuestra que no hace falta irse al otro lado del mundo para vivir aventuras exóticas en familia en 2026.

Ya sea explorando volcanes en las Azores, deslizándose en cestos en Madeira o descubriendo la historia en Lisboa y Oporto, la diversión está asegurada.

Es un país que trata a los niños con un cariño especial, donde se come de maravilla y el presupuesto rinde mucho más.

La cercanía, la seguridad y la variedad de paisajes lo convierten en una apuesta segura.

Elegid la ruta que más os apetezca, reservad con un poco de tiempo y preparaos para disfrutar.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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