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Escapadas perfectas para disfrutar de la Semana Santa con niños

Una selección exclusiva de los destinos más divertidos, seguros y económicos para vivir unas vacaciones de Pascua inolvidables en familia.

Dónde viajar con niños en Semana Santa 2026: 7 destinos top
  • Destinos de ensueño: Desde la magia de Disneyland París y los tulipanes de Ámsterdam hasta el sol de Canarias.
  • Diversión asegurada: Parques temáticos, naturaleza salvaje y museos interactivos donde aprender es un juego.
  • Organización fácil: Consejos prácticos para viajar sin estrés y encontrar las mejores ofertas familiares en 2026.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 20-01-2026👁️ 84 lecturas

¿Estás buscando el destino ideal para aprovechar las vacaciones de Semana Santa en 2026 con los más pequeños?

Esta época del año es fantástica para hacer una pausa, romper con la rutina escolar y disfrutar de unos días en familia.

El clima empieza a ser más agradable en toda Europa, los días son más largos y las opciones para divertirse con niños se multiplican allá donde mires.

Desde parques temáticos que son pura magia hasta ciudades llenas de historia donde aprender es un juego, aquí encontrarás ideas que harán que tus hijos cuenten los días para hacer las maletas.

Si te preguntas dónde viajar con niños para acertar seguro, he seleccionado destinos que mezclan diversión, seguridad y experiencias inolvidables.

Viajar en 2026 tiene muchas ventajas: no hace el calor sofocante del verano, lo que permite caminar y explorar sin agobios, y los paisajes suelen estar preciosos con la primavera.

Además, aunque es temporada alta en algunos sitios, si te organizas con tiempo puedes encontrar precios razonables en vuelos y hoteles.

Moverse por Europa desde España es muy sencillo.

Tienes vuelos directos a las principales capitales desde 50-100 euros si reservas con antelación, y moverte en tren una vez allí suele ser cómodo y una aventura en sí misma para los peques.

En cuanto al alojamiento, la oferta familiar es inmensa: desde apartamentos donde podéis cocinar vuestras cenas hasta hoteles con club infantil para que ellos jueguen y tú descanses.

Lo importante es elegir un sitio que ofrezca actividades para su edad, ya sea ver animales, montar en atracciones o simplemente jugar en parques al aire libre.

La comida tampoco será un problema, ya que en estos destinos encontrarás menús infantiles y opciones para todos los gustos, desde pizza hasta platos locales que seguro les gustarán.

¡Prepárate para planificar una Semana Santa llena de risas y momentos únicos en familia!

Consejos clave para viajar con niños en Semana Santa sin estrés

Viajar con niños requiere un poco más de organización, pero la recompensa de ver sus caras de felicidad lo vale todo.

Para que la escapada sea un éxito y no acabéis todos agotados, aquí tienes tres consejos básicos que te salvarán la vida.

El ritmo lo marcan ellos

No intentes ver toda la ciudad en dos días como harías tú solo o en pareja.

Los niños necesitan descansos, tiempo para jugar y un ritmo más pausado; intercala visitas culturales con paradas en parques o plazas donde puedan correr.

Si ellos están descansados y contentos, el viaje fluirá mucho mejor para todos.

Anticípate a las colas

En Semana Santa los sitios turísticos pueden estar llenos, y esperar de pie aburre a cualquiera, especialmente a los niños.

Compra las entradas por internet con antelación siempre que puedas.

Muchas veces esto te permite saltarte la fila de taquilla y entrar directamente, ahorrando tiempo y evitando rabietas innecesarias.

Lleva entretenimiento y snacks a mano

Los trayectos y las esperas en restaurantes se hacen más cortos si tienes un as bajo la manga.

Lleva siempre algo de picar saludable, agua y algún juguete pequeño, cuaderno para pintar o juegos de cartas.

Tenerlos entretenidos en los momentos muertos es la clave para mantener el buen humor durante todo el viaje.

  • Planifica actividades alternas de cultura y juego
  • Reserva entradas online para evitar colas largas
  • Lleva siempre agua y snacks en la mochila
  • Involúcralos explicando qué vais a ver cada día
  • Sé flexible: si están cansados, parad a descansar

1. Disneyland París: El sueño de cualquier niño

No hay destino que despierte más ilusión en los niños que Disneyland París, y la primavera es una época mágica para visitarlo.

El parque se llena de flores, el clima es más suave que en invierno y los días son más largos para disfrutar.

Aquí podrán conocer a sus personajes favoritos, ver desfiles espectaculares y subirse a atracciones que recordarán toda la vida.

Es el viaje clásico que nunca falla y que emociona tanto a pequeños como a mayores.

El clima en abril ronda los 10-16 ºC, así que necesitaréis abrigos ligeros y calzado muy cómodo para caminar todo el día.

Aunque no es el destino más barato, la experiencia es única: las entradas rondan los 70-100 euros por día, dependiendo de la fecha y si visitas uno o dos parques.

Volar a París es fácil y frecuente desde España.

Puedes encontrar vuelos a París desde Madrid o Barcelona por unos 60-120 euros si miras con tiempo.

Desde el aeropuerto, el tren TGV o los autobuses «Magical Shuttle» te dejan en la puerta de la magia en menos de una hora.

Para dormir, los hoteles Disney son la opción más inmersiva, aunque algo más cara, rondando los 150-300 euros la noche.

Si buscas ahorrar, hay hoteles asociados o apartamentos en la zona de Val d'Europe por unos 80-120 euros, a solo una parada de tren.

Lo mejor es que todo está pensado para las familias.

Encontrarás cambiadores, alquiler de carritos y menús infantiles en cada rincón, haciendo que la logística sea mucho más sencilla.

Si buscas dónde viajar con niños en Semana Santa y quieres ver sus caras iluminadas de felicidad absoluta, este es tu sitio.

¡Unos días aquí son pura fantasía hecha realidad!

Truco para ahorrar

Llevad botellas de agua reutilizables y rellenadlas en las fuentes del parque.

El agua embotellada dentro es cara, y con lo que ahorráis podéis comprar algún recuerdo o un snack especial.

1.1. Atracciones para todas las edades

Lo genial de Disney es que tiene planes para todos, desde los bebés hasta los adolescentes más atrevidos.

Fantasyland es el paraíso de los más pequeños, con clásicos como «It's a Small World» o el vuelo de Peter Pan.

Verás cómo alucinan viendo los cuentos cobrar vida.

Para los que buscan más emoción, la montaña rusa de Big Thunder Mountain o la zona de Star Wars son paradas obligatorias.

Usa la app oficial para ver los tiempos de espera en directo, es súper útil para organizaros.

Recuerda que en Semana Santa habrá gente, así que paciencia.

Dentro del parque, un menú de comida rápida cuesta unos 15-18 euros, aunque podéis llevaros algo de picar en la mochila.

No os perdáis el laberinto de Alicia, es divertido y perfecto para que corran un poco y gasten energía.

Es un lugar donde la edad no importa, solo las ganas de divertirse.

  • Monta en las tazas del Sombrerero Loco
  • Vuela con Dumbo y disfruta de las vistas
  • Usa el sistema Premier Access si puedes permitírtelo
  • Visita la cueva del Dragón bajo el castillo
  • Sácate fotos en el decorado del 30 aniversario

1.2. Encuentros con personajes inolvidables

Conocer a Mickey, las princesas o los superhéroes de Marvel es el momento cumbre para muchos niños.

Hay puntos de encuentro (Meet & Greet) repartidos por los dos parques donde podéis haceros fotos y pedir autógrafos.

Ver su emoción al abrazar a sus ídolos no tiene precio.

Consulta los horarios en la app o en los mapas nada más llegar, porque las colas para las princesas suelen ser largas.

Si quieres asegurar el tiro, hay desayunos o comidas con personajes que cuestan unos 40-50 euros extra, pero te evitas esperas.

Es un capricho que puede valer la pena.

Los personajes interactúan genial con los peques, haciéndoles sentir especiales aunque no hablen el mismo idioma.

Prepara la cámara o el móvil porque querrás capturar cada segundo.

Es una experiencia que hace que el viaje sea verdaderamente mágico y personal para ellos.

  • Saluda a Mickey Mouse en su teatro
  • Busca a Spiderman en el Avengers Campus
  • Lleva una libreta para conseguir autógrafos
  • Pregunta a los Cast Members dónde encontrar personajes
  • Sonríe para la foto más especial del viaje

1.3. Espectáculos nocturnos y desfiles

El día en Disney no termina hasta que ves el espectáculo de luces y fuegos artificiales sobre el castillo.

Es un show impresionante con música y proyecciones que deja a los niños (y adultos) con la boca abierta.

Busca sitio con al menos 30-45 minutos de antelación para verlo bien.

Durante el día, la cabalgata «Disney Stars on Parade» recorre el parque con carrozas gigantes y música pegadiza.

Es el momento perfecto para saludar a todos los personajes a la vez mientras bailáis.

En Semana Santa el clima puede refrescar por la noche, así que no olvidéis una chaqueta aunque haya hecho sol.

También hay shows en teatros, como el del Rey León, que son de calidad Broadway y están incluidos en la entrada.

Es el broche de oro para un día intenso, llenando de color y música vuestros recuerdos antes de ir a dormir.

  • Coge sitio temprano en Main Street para el desfile
  • Disfruta del show de drones (si está disponible)
  • Canta las canciones durante los espectáculos
  • Abrígate bien para el show nocturno
  • Déjate llevar por la emoción del final del día

2. Ámsterdam: Tulipanes y bicicletas en familia

Ámsterdam en Semana Santa es un espectáculo de color gracias a la floración de los tulipanes, algo único en el mundo.

Es una ciudad muy fácil para viajar con niños: plana, segura y llena de actividades curiosas como pasear en barco por canales.

Además, el ambiente relajado y la cultura de la bicicleta les encantará desde el primer momento.

El clima en abril es fresco, entre 5 y 12 ºC, pero si sale el sol es precioso; llevad chubasqueros por si acaso.

Comer aquí es divertido, con opciones como tortitas (pancakes) o patatas fritas que venden en puestos callejeros por unos 4-6 euros.

Los museos están muy adaptados para niños, haciendo la cultura accesible.

Llegar es sencillo con vuelos directos a Ámsterdam desde 80 euros.

El tren desde el aeropuerto de Schiphol al centro tarda solo 15 minutos y cuesta unos 5 euros, súper cómodo.

Para alojaros, el centro es caro, pero barrios como De Pijp o cerca de Vondelpark tienen apartamentos y hoteles familiares por 120-160 euros la noche.

Moverse en tranvía es muy fácil y a los niños les gusta mirar por la ventana.

Ámsterdam ofrece una mezcla perfecta de aire libre y museos interactivos.

Podéis alquilar bicis (hay de todos los tamaños y con carritos) para sentiros como auténticos locales.

Si buscas un destino europeo diferente y visualmente impactante para Semana Santa, este es una apuesta ganadora.

¡Descubriréis una ciudad de cuento juntos!

Truco para ahorrar

Comprad las entradas para museos y transporte combinadas o la tarjeta «I amsterdam City Card» si planeáis visitar muchas cosas.

Ahorraréis bastante dinero y tiempo en colas.

2.1. Keukenhof: El jardín de Europa

Si vas en Semana Santa, la visita al parque Keukenhof es casi obligatoria y dejará a los niños alucinados con tanto color.

Es uno de los jardines de flores más grandes del mundo, lleno de tulipanes, molinos de viento y zonas de juego.

Está a las afueras, pero hay autobuses directos desde Ámsterdam muy cómodos.

La entrada cuesta unos 19 euros para adultos y 9 euros para niños, y el bus combinado suele salir bien de precio.

Dentro hay un laberinto, una granja de animales y hasta una búsqueda del tesoro para que no se aburran de ver flores.

Es el lugar perfecto para hacer fotos increíbles en familia.

Podéis llevar vuestra propia comida y hacer un picnic en las zonas habilitadas, lo cual es muy agradable si hace buen día.

Keukenhof solo abre en primavera, así que es una oportunidad exclusiva.

Los niños pueden subir a un molino auténtico y ver cómo funcionan, aprendiendo mientras juegan.

Es una excursión de medio día o día entero que conecta con la naturaleza de una forma espectacular.

  • Hazte fotos entre millones de tulipanes
  • Sube al molino de viento para ver las vistas
  • Visita la granja de animales para los peques
  • Juega a la búsqueda del tesoro del parque
  • Prueba unos poffertjes (mini tortitas) calientes

2.2. Museo de la Ciencia NEMO

El museo NEMO es un edificio verde con forma de barco gigante que es pura diversión educativa.

Aquí está prohibido «no tocar»: todo está hecho para que los niños experimenten con la ciencia, el agua y la tecnología.

Es perfecto para pasar unas horas entretenidos, sobre todo si llueve.

La entrada cuesta unos 17,50 euros (gratis para menores de 4 años) y merece mucho la pena.

Pueden hacer burbujas gigantes, construir presas de agua o jugar en un laboratorio químico seguro.

La terraza en el techo tiene unas vistas geniales de la ciudad y acceso gratuito, ideal para tomar el aire.

Está muy cerca de la estación central, así que se llega fácil andando.

Es un museo donde los padres también se lo pasan pipa descubriendo curiosidades junto a sus hijos.

Asegúrate de reservar hora online, ya que suele llenarse en vacaciones.

Una visita a NEMO estimula su curiosidad y os asegura una tarde de risas y aprendizaje interactivo.

  • Experimenta con las exposiciones interactivas
  • Sube a la terraza para ver Ámsterdam desde arriba
  • Haz pompas de jabón gigantes
  • Participa en un taller de laboratorio
  • Relájate en la cafetería con vistas

2.3. Paseo en barco por los canales

Ver Ámsterdam desde el agua es una experiencia que a los niños les suele gustar mucho más que caminar.

Los barcos con techo de cristal recorren los canales pasando bajo puentes y junto a casas flotantes curiosas.

Es una forma relajada de hacer turismo sin que se cansen.

El paseo de una hora cuesta unos 15-20 euros para adultos y 10 euros para niños.

Muchos tienen audio guía en español con historias adaptadas para ellos, como la leyenda de las bicicletas en el canal.

Incluso podéis alquilar un hidropedal si sois más aventureros y queréis ir a vuestro aire.

Es perfecto para descansar las piernas después de una mañana de museos o parque.

Llevad algo de picar por si les entra hambre durante el trayecto.

Saludar a la gente que pasa por los puentes es casi una tradición divertida.

Un crucero por los canales os da otra perspectiva de la ciudad y es un momento de calma muy necesario.

  • Reserva un barco con techo de cristal
  • Escucha las historias de la audio guía
  • Cuenta cuántas bicis ves aparcadas en los puentes
  • Saluda a los otros barcos que pasen
  • Disfruta de la ciudad sin cansarte

3. Tenerife: Sol, playa y volcanes en familia

Si lo que os pide el cuerpo es sol y calorcito, Tenerife es el destino nacional por excelencia para Semana Santa.

Aquí tenéis la combinación perfecta de playas tranquilas, naturaleza salvaje con el Teide y parques acuáticos de primer nivel.

Es ideal porque no necesitas salir de España para sentirte en un paraíso tropical.

El clima es envidiable, con temperaturas de 20-25 ºC, perfecto para que los niños jueguen en la arena o se bañen.

Los precios son competitivos, con comidas ricas en guachinches (restaurantes locales) por 10-15 euros por persona.

Además, el idioma y la sanidad son los de casa, lo que da mucha tranquilidad viajando con peques.

Hay muchísimos vuelos desde la península, por ejemplo Madrid a Tenerife desde 60 euros.

Alquilar un coche es muy recomendable y barato (unos 25-30 euros/día) para moveros a vuestro ritmo y llevar todos los trastos de los niños.

En cuanto a dormir, el sur (Costa Adeje, Los Cristianos) tiene hoteles tipo resort con piscinas increíbles desde 100 euros la noche.

Si preferís algo más tranquilo, el norte tiene apartamentos preciosos entre plataneras.

Tenerife ofrece aventuras seguras: subir a un volcán o ver ballenas en libertad son experiencias que los niños no olvidarán.

Es un destino cómodo, divertido y donde recargar las pilas al sol está garantizado.

¡Unas vacaciones de Semana Santa de diez!

Truco para ahorrar

Si vais a visitar Siam Park y Loro Parque, comprad el «Twin Ticket» que combina ambas entradas.

Os ahorraréis unos euros y tenéis acceso a dos de las mejores atracciones de la isla.

3.1. Siam Park: El mejor parque acuático

Siam Park no es un parque acuático cualquiera, es considerado el mejor del mundo y a los niños les chifla.

Tiene una zona espectacular para los más pequeños, «The Lost City», con toboganes y puentes a su medida.

También hay playa artificial con olas y un río lento para relajarse en flotador toda la familia.

La entrada cuesta unos 42 euros adultos y 30 niños, pero es un día entero de diversión.

El agua está climatizada a 24 ºC, así que incluso en abril se está de lujo.

Hay vestuarios y taquillas para dejar todo y moveros libres.

Podéis comer allí (hay restaurantes variados) o simplemente pasar el día entre chapuzones y risas.

Para los niños más mayores y valientes, los toboganes grandes son una pasada de adrenalina.

Es un plan que agota pero que les hace inmensamente felices.

No olvidéis protector solar de factor alto, que el sol canario pega fuerte.

  • Juega en la fortaleza de The Lost City
  • Relájate flotando en el Mai Thai River
  • Disfruta de la playa de arena blanca artificial
  • Usa escarpines si tienes pies sensibles
  • Llega temprano para coger buenas hamacas

3.2. Subida al Teide en teleférico

Ver el volcán más alto de España es una lección de geología en vivo que impresiona a cualquier niño.

Subir en teleférico es toda una aventura; en pocos minutos pasas de la base a casi la cima, sobre un paisaje lunar.

Arriba las vistas son alucinantes, se ve toda la isla y el mar de nubes.

El ticket cuesta unos 40 euros ida y vuelta (niños mitad de precio).

Ojo: no se recomienda subir con bebés muy pequeños o niños con problemas de corazón por la altura, consultadlo antes.

Llevad abrigo, porque arriba puede hacer frío aunque en la playa haga calor.

Caminar por los senderos marcados entre rocas volcánicas les hará sentirse exploradores espaciales.

Es importante llevar agua y gafas de sol.

Si no queréis subir, la zona de las Cañadas abajo también es preciosa para correr y hacer fotos sin coste.

Es una experiencia natural única que les enseña la fuerza de la tierra.

  • Reserva el teleférico con mucha antelación
  • Lleva ropa de abrigo y calzado cerrado
  • Observa las formas raras de las rocas volcánicas
  • Sácate una foto por encima de las nubes
  • Respeta los senderos y la naturaleza

3.3. Avistamiento de ballenas y delfines

En el sur de Tenerife viven familias de ballenas piloto y delfines que se pueden ver todo el año.

Coger un barco para ir a verlos en libertad es emocionante y muy educativo para los niños.

Los barcos salen de Puerto Colón o Los Gigantes y cuestan desde 25-35 euros por persona (niños menos).

Muchos tienen fondo de cristal o redes para tumbarse, lo que añade diversión.

Ver a los animales saltar o nadar junto al barco es algo que les deja con la boca abierta.

Asegúrate de elegir barcos con la bandera de «Barco Azul», que garantiza que respetan a los animales.

Suelen incluir bebida y algún bocadillo, y a veces parada para bañarse en alta mar.

Si se marean, dales algo preventivo antes de salir, aunque el mar suele estar tranquilo.

Es una forma preciosa de enseñarles a amar y respetar el mar y sus habitantes.

Una excursión tranquila que conecta con la fauna de una forma muy especial.

  • Busca barcos con certificación de sostenibilidad
  • Prepara la cámara para grabar los delfines
  • Lleva bañador por si hay parada de baño
  • Ponte crema y gorra para el sol
  • Disfruta del silencio y la naturaleza marina

4. Londres: Magia y cultura a raudales

Londres es una ciudad vibrante que atrapa a los niños con sus autobuses rojos, sus parques inmensos y el universo de Harry Potter.

En Semana Santa los parques están llenos de flores y ardillas, y la oferta cultural es infinita.

Es un destino donde aprender inglés y divertirse van de la mano.

El clima es impredecible, puede llover o hacer sol, así que el sistema de «capas» de ropa es vital.

Aunque Londres tiene fama de caro, la mayoría de los museos principales son gratuitos, lo que compensa otros gastos.

Comer en mercados como Camden o Borough Market es divertido y más barato (8-12 euros plato) que los restaurantes.

Volar es muy fácil con múltiples conexiones diarias, busca vuelos a Londres a aeropuertos como Gatwick o Stansted para mejores precios.

El transporte público es excelente; los niños menores de 11 viajan gratis en metro y bus acompañados de un adulto.

Para dormir, zonas como Kensington o cerca de estaciones grandes facilitan la logística; un hotel familiar ronda los 150 euros, pero hay cadenas tipo Premier Inn muy correctas por menos.

Londres es inagotable: ver dinosaurios, montar en el London Eye o visitar la juguetería Hamleys.

Es una ciudad que estimula la imaginación y ofrece planes para todos los gustos y edades.

¡Una escapada urbana llena de aventuras!

Truco para ahorrar

Aprovecha los cupones «2x1» de National Rail si viajas en tren desde el aeropuerto.

Te permiten entrar a atracciones de pago (como el London Eye o la Torre de Londres) pagando solo una entrada para dos personas.

4.1. Harry Potter Studios

Si tus hijos son fans del mago, la visita a los estudios de Warner Bros es el Santo Grial.

Podrán pasear por el Gran Comedor, ver el Callejón Diagon y descubrir cómo se hicieron las películas.

Es una experiencia inmersiva brutal, llena de detalles mágicos.

Las entradas vuelan meses antes, así que reservarlas es lo primero que debes hacer al planear el viaje.

Cuestan unas 50-60 libras, pero valen cada penique para los fans.

Hay autobuses directos desde el centro de Londres o podéis ir en tren hasta Watford Junction.

Probar la cerveza de mantequilla (sin alcohol) es parte de la gracia.

La visita dura unas 3-4 horas, así que ocupa media jornada.

Ver sus caras al entrar en los escenarios reales es emocionante incluso si no eres súper fan.

Es, sin duda, una de las mejores actividades familiares en Londres.

  • Reserva las entradas con meses de antelación
  • Prueba la famosa cerveza de mantequilla
  • Monta en una escoba con pantalla verde
  • Recorre el Bosque Prohibido con valentía
  • Compra alguna gragea de sabores raros

4.2. Museos gratuitos increíbles

Londres tiene museos que parecen parques de atracciones y encima son gratis.

El Museo de Historia Natural, con sus esqueletos de dinosaurios y la ballena azul colgando, es fascinante.

Justo al lado está el Museo de la Ciencia, lleno de botones para tocar y zonas interactivas para niños.

Son perfectos para días de lluvia o para aprender divirtiéndose.

Aunque son gratis, a veces hay que reservar hora de entrada en sus webs para controlar el aforo.

En el Museo Británico, ver las momias egipcias suele intrigar mucho a los peques.

Tienen tiendas de regalos chulísimas y cafeterías adaptadas.

Pasar una mañana aquí es un planazo cultural que no cuesta dinero y aporta mucho valor al viaje.

Están en la zona de South Kensington, muy agradable para pasear después.

Es cultura de primer nivel accesible para todos.

  • Saluda al T-Rex animado en Historia Natural
  • Experimenta en la zona Wonderlab de Ciencias (de pago)
  • Reserva tu entrada gratuita online
  • Busca las momias en el Museo Británico
  • Compra un recuerdo científico en la tienda

4.3. Parques reales y ardillas

Los parques de Londres son el pulmón de la ciudad y un sitio genial para que los niños corran.

En Hyde Park o St. James's Park podéis ver ardillas que se acercan muchísimo (¡pero no las toquéis!).

Hay zonas de juego infantiles espectaculares, como el barco pirata en Diana Memorial Playground en Kensington Gardens.

Es un plan gratuito y relajante para desconectar del asfalto.

Si hace buen tiempo, comprar unos sándwiches en un supermercado y hacer un picnic es muy típico y barato.

También podéis ver pelícanos y patos en los lagos.

Alquilar una tumbona cuesta un poco, pero sentarse en el césped es gratis y muy cómodo.

Es el contrapunto perfecto al ajetreo de la ciudad.

Ver a los niños jugar libres en entornos tan bonitos es un placer sencillo.

Un rato de parque recarga las pilas a toda la familia.

  • Busca ardillas entre los árboles
  • Juega en el barco pirata de Kensington
  • Haz un picnic si sale el sol
  • Observa a los pelícanos en St. James's Park
  • Corre y salta por el césped infinito

5. Valencia: Ciencia y naturaleza mediterránea

Valencia es un destino fantástico para Semana Santa, combinando clima agradable, playa y atracciones diseñadas para niños.

La Ciudad de las Artes y las Ciencias parece sacada del futuro y les encantará explorarla.

Es una ciudad plana, fácil de recorrer en bici y con un tamaño muy manejable para familias.

El tiempo en abril es delicioso, sobre 18-22 ºC, ideal para estar al aire libre sin el calor pegajoso del verano.

La gastronomía es un punto fuerte: a todos los niños les gusta una buena paella o un arroz a banda.

Comer bien sale por unos 15-20 euros por persona.

Llegar es comodísimo con el AVE desde Madrid (menos de 2 horas) o vuelos a Valencia.

El antiguo cauce del río Turia es ahora un parque inmenso que cruza la ciudad, perfecto para pasear lejos de los coches.

Para dormir, hay hoteles modernos por la zona de las Ciencias o el centro por 80-120 euros la noche.

Valencia tiene dos joyas para niños: el Oceanogràfic y el Bioparc, que justifican el viaje por sí solos.

Además, podéis acercaros a la playa de la Malvarrosa para jugar en la arena y mojar los pies.

Es un destino completo, cercano y lleno de luz.

¡Perfecto para unos días de desconexión y aprendizaje!

Truco para ahorrar

El Parque Gulliver, en el jardín del Turia, es gratuito.

Es una escultura gigante del gigante Gulliver llena de toboganes donde los niños pueden escalar y deslizarse durante horas sin coste.

5.1. Oceanogràfic: Un mundo submarino

El Oceanogràfic es el acuario más grande de Europa y una visita obligada.

Caminar por el túnel de los tiburones o ver a las belugas es algo que fascina a los niños.

Es un espacio enorme dividido por ecosistemas marinos.

La entrada cuesta unos 36 euros adultos y 27 niños, pero da para echar el día entero.

Hay espectáculo de delfines incluido que suele gustar mucho y tiene mensaje educativo.

Comer dentro es posible, aunque algo caro, pero hay zonas de descanso.

Es un lugar bonito arquitectónicamente y muy entretenido.

Los niños aprenden sobre conservación marina viendo de cerca animales que solo conocen por la tele.

Suele haber talleres o actividades extra en vacaciones.

Es una inmersión total en el mundo marino sin mojarse.

  • Cruza el túnel rodeado de tiburones
  • Saluda a las simpáticas belugas
  • Asiste al show educativo de delfines
  • Observa los pingüinos en su zona helada
  • Compra la entrada combinada si vas al museo

5.2. Bioparc: África en Valencia

Bioparc no es un zoo convencional; es un «zoo-inmersión» donde las barreras son casi invisibles.

Te sientes como si estuvieras paseando por la sabana africana viendo jirafas, leones y elefantes.

A los niños les impacta ver a los lémures saltando a su lado en la zona de Madagascar.

La entrada ronda los 27 euros adultos y 21 niños.

El parque está cuidadísimo y los animales tienen espacios amplios y naturalizados.

Se recorre bien en unas 3-4 horas, así que deja tiempo para otras cosas.

Hay zonas de juegos y cafeterías con vistas a la «sabana» para descansar.

Es una experiencia muy respetuosa y visualmente preciosa.

Llevar la cámara es obligatorio, porque las fotos quedan espectaculares.

Una visita que acerca la naturaleza salvaje a la ciudad de forma magistral.

  • Pasea entre lémures en libertad
  • Busca al león en su kopje de rocas
  • Mira cómo comen los elefantes
  • Juega en la zona infantil de la entrada
  • Respeta el silencio para ver mejor a los animales

5.3. Paseo en bici por el Jardín del Turia

El Jardín del Turia es un parque lineal de 9 km que cruza Valencia, ideal para recorrer en bici con niños.

Es totalmente llano, seguro (sin coches) y lleno de fuentes, campos de fútbol y jardines.

Alquilar bicis cuesta unos 10-15 euros el día.

Podéis ir desde el centro hasta la Ciudad de las Artes pedaleando tranquilamente bajo los árboles.

Hacer una parada en el Parque Gulliver es obligatorio para que se tiren por los toboganes.

Es un plan activo, barato y muy agradable si hace sol.

Podéis llevar bocadillos y hacer un picnic en el césped en cualquier momento.

Ver la ciudad desde este pulmón verde es un lujo.

Los niños disfrutan de la libertad de ir en bici sin peligro de tráfico.

Una tarde rodando por el Turia es salud y diversión asegurada.

  • Alquila bicis para toda la familia
  • Deslízate por los toboganes del Gulliver
  • Pedalea hasta la Ciudad de las Artes
  • Haz una parada de picnic en la hierba
  • Disfruta del ambiente deportivo y familiar

6. Roma: Historia y pizza para todos

Roma puede parecer caótica, pero es un destino fascinante para niños si se lo vendes como una peli de romanos.

El Coliseo, las historias de gladiadores y, por supuesto, la comida (pizza, pasta y helado) son argumentos ganadores.

En Semana Santa la ciudad está preciosa, aunque con gente, pero el ambiente es festivo.

El clima es primaveral, perfecto para caminar, aunque alguna lluvia puede caer.

La comida es fácil: a qué niño no le gusta la pasta o un trozo de pizza al taglio por 3-5 euros.

Volar es sencillo, con conexiones diarias y vuelos a Roma baratos.

El centro se camina bien, aunque el empedrado puede cansar, así que combinad con autobuses o metro.

Para alojaros, zonas como Prati (cerca del Vaticano) o cerca de Termini suelen tener mejores precios (100-150 euros).

Roma es un museo al aire libre donde cada esquina tiene una fuente o una estatua.

Llenar las botellas en las fuentes «nasoni» (agua potable gratis) es divertido y ahorra dinero.

Es una ciudad intensa pero que deja huella.

¡Un viaje al pasado con el mejor sabor de boca!

Truco para ahorrar

El agua de Roma es deliciosa y gratis.

Llevad cantimploras y rellenadlas en las miles de fuentes pequeñas (nasoni) que hay por la ciudad; el agua sale fresca y pura.

6.1. El Coliseo y los Gladiadores

Entrar en el Coliseo es impactante; cuéntales que allí luchaban gladiadores y leones y verás cómo abren los ojos.

Es el monumento estrella, así que reserva entrada online sí o sí para no hacer colas eternas.

La entrada combinada incluye el Foro Romano, donde pueden correr entre ruinas antiguas.

Hay visitas guiadas adaptadas para niños o podéis ir a vuestro aire con una guía sencilla.

Verlo desde fuera también impresiona y es gratis.

Cerca hay «gladiadores» disfrazados para hacer fotos (cobran, así que negociad antes).

Es una lección de historia que no aburre.

El suelo es irregular, así que calzado cómodo es vital.

Imaginar cómo era aquello lleno de gente gritando es un juego divertido.

Es el símbolo de Roma y una experiencia top.

  • Reserva entrada sin colas por internet
  • Cuenta historias de gladiadores dentro
  • Explora las ruinas del Foro Romano
  • Sácate una foto épica con el anfiteatro
  • Lleva agua y gorra si hace sol

6.2. Escuela de Gladiadores y museos

Para una experiencia diferente, podéis apuntar a los niños a una «escuela de gladiadores» por un día.

Se visten con túnicas, aprenden a usar espadas de madera y se lo pasan bomba.

Cuesta unos 50-70 euros, pero es algo único.

Si preferís museos, el museo Explora es interactivo y pensado solo para niños, ideal para descansar de tanta piedra antigua.

Allí juegan a oficios, agua y experimentos.

Es necesario reservar hora de entrada.

Es un buen plan B si el día sale lluvioso.

Combina aprendizaje y juego físico.

Los niños se sienten protagonistas y liberan energía.

Es la cara más lúdica de la historia romana.

  • Aprende a luchar como un gladiador (con seguridad)
  • Visita el museo Explora si llueve
  • Disfruta viendo cómo se divierten disfrazados
  • Reserva la actividad con antelación
  • Lleva ropa cómoda para el ejercicio

6.3. Gelato y Villa Borghese

No puedes ir a Roma y no comer helado (gelato) todos los días.

Es parte de la cultura y a los niños les hace felices; busca heladerías artesanales, ¡se nota la diferencia!.

Para bajar el azúcar, el parque de Villa Borghese es el lugar ideal.

Es enorme, verde y se pueden alquilar bicicletas, carritos a pedales o barcas en el lago.

También hay un trenecito que lo recorre si están cansados.

Es el sitio perfecto para un picnic o simplemente dejarles correr lejos del tráfico.

Tiene un zoo (Bioparco) dentro, por si queréis ver animales.

Ver el atardecer desde el mirador del Pincio es mágico.

Combinar helado y parque es la tarde perfecta en Roma.

Un momento de relax necesario en una ciudad tan intensa.

  • Prueba un helado artesanal de pistacho o chocolate
  • Alquila un cuadriciclo en Villa Borghese
  • Rema un rato en el lago del parque
  • Corre libre por los jardines
  • Disfruta de las vistas desde el Pincio

7. Lisboa: Tranvías y aventura oceánica

Lisboa es un destino cercano, barato y encantador para ir con niños en Semana Santa.

Sus tranvías amarillos subiendo cuestas parecen atracciones de feria y la ciudad tiene mucha vida.

Es perfecta para una escapada de 3-4 días.

El clima es suave, similar a España, ideal para pasear junto al río Tajo.

Comer es un placer y muy económico; los pasteles de Belém son obligatorios y a los niños les encantan.

Se puede ir en coche desde muchas partes de España o en vuelo a Lisboa por poco dinero.

Moverse en Uber o Bolt es muy barato en Lisboa si sois familia, a veces más que el transporte público.

El Parque de las Naciones es la zona moderna, plana y perfecta para familias, con el acuario y teleférico.

Alojaros por el centro (Baixa) o Avenida da Liberdade es práctico, aunque con niños el Parque de las Naciones es muy cómodo.

Lisboa tiene ese encanto antiguo mezclado con atracciones modernas de primer nivel.

Es una ciudad que acoge muy bien a las familias.

¡Un destino vecino que sorprende mucho!

Truco para ahorrar

La «Lisboa Card» incluye transporte ilimitado (tranvías, elevadores, metro) y entradas a muchos monumentos como la Torre de Belém o el Monasterio de los Jerónimos.

7.1. Oceanário de Lisboa

El Oceanário es, sencillamente, uno de los mejores acuarios del mundo.

Su tanque central gigante es hipnótico: puedes ver tiburones, rayas y peces luna girando a tu alrededor.

A los niños les fascina ver a las nutrias marinas jugando boca arriba.

La entrada cuesta unos 25 euros adultos y 15 niños (menores de 3 gratis).

El diseño es precioso y muy educativo, centrado en la conservación.

Está en el Parque de las Naciones, una zona peatonal genial para correr después.

Se tarda unas 2-3 horas en ver bien.

Hay taquillas para dejar mochilas y carritos.

Es una visita tranquila, fresca y visualmente impactante.

Imposible que no salgan enamorados del mar.

  • Busca al pez luna en el tanque central
  • Ríete con las nutrias marinas
  • Recorre los hábitats de pingüinos y selva
  • Compra la entrada online para entrar directo
  • Pasea luego por la zona del río

7.2. Tranvía 28 y Elevadores

Montar en el tranvía 28 es una aventura; es antiguo, de madera y chirría al subir las cuestas empinadas.

A los niños les parece estar en una película o en una montaña rusa lenta.

Recorre los barrios más típicos como Alfama.

Intenta cogerlo temprano o en la parada inicial (Martim Moniz) para conseguir asiento, porque se llena mucho.

El billete se compra a bordo o con la tarjeta de transporte (más barato).

También molan los elevadores (funiculares) como el de Bica.

Es una forma divertida de salvar los desniveles de la ciudad sin cansar a los peques.

¡Agárrate fuerte en las curvas!

Ver la ciudad pasar por la ventanilla es un planazo simple.

Es el icono de Lisboa y hay que probarlo.

  • Sube al mítico Tranvía 28
  • Intenta ir sentado para ver mejor
  • Usa los funiculares para no subir cuestas
  • Saluda a los peatones desde la ventana
  • Disfruta del traqueteo histórico

7.3. Pabellón del Conocimiento y Teleférico

Justo al lado del Oceanário está el Pabellón del Conocimiento, un museo de ciencia interactivo genial.

Tiene zonas de construcción, experimentos físicos y actividades muy locas para tocarlo todo.

Es perfecto para niños curiosos.

Al salir, podéis montar en el Teleférico de Lisboa que va paralelo al río.

Las vistas desde arriba son chulísimas y el viaje es tranquilo.

Cuesta unos 9 euros ida y vuelta adultos y 6 niños.

Es una forma relajada de ver la zona moderna de la Expo.

Combinar Acuario, Ciencia y Teleférico te arregla un día completo espectacular.

Los niños acaban agotados pero felices de tanta actividad.

Es la Lisboa más moderna y familiar.

  • Juega a ser científico en el Pabellón
  • Vuela sobre el río en el teleférico
  • Haz fotos del puente Vasco da Gama
  • Disfruta de las fuentes de agua del parque
  • Pasa un día redondo en la zona Expo

Preguntas frecuentes sobre viajar con niños en Semana Santa

Aquí resuelvo algunas dudas rápidas que solemos tener los padres antes de lanzarnos a la aventura.

¿Cuál es el mejor destino barato para Semana Santa?

Portugal (Lisboa o el Algarve) suele ser más económico que el norte de Europa en alojamiento y comida.

Dentro de España, destinos de costa que no sean grandes ciudades pueden tener buenos precios si evitas los hoteles de primera línea.

¿Es necesario pasaporte para viajar con niños por Europa?

Si sois ciudadanos de la UE y viajáis dentro del espacio Schengen (como Francia, Italia, Portugal, Holanda), el DNI en vigor es suficiente para todos, incluidos los bebés.

Para Londres (Reino Unido), sí es obligatorio el pasaporte para todos los miembros de la familia.

¿Qué ropa llevo en abril?

El tiempo es traicionero.

La clave es vestir por capas: camiseta, sudadera y una chaqueta impermeable o cortavientos ligera.

Así podéis adaptaros si sale el sol o refresca de repente, algo muy común en primavera.

¿Cómo entretengo a los niños en el viaje?

Aparte de pantallas, los juegos de cartas, cuadernos de pegatinas, audiolibros o juegos clásicos como el «veo veo» funcionan genial.

Involucrarles en el viaje dándoles una cámara de fotos (o un móvil viejo) para que documenten su experiencia también les motiva mucho.

Conclusión: Una Semana Santa inolvidable os espera

Viajar con niños en Semana Santa es crear el álbum de recuerdos de su infancia.

Ya sea gritando en una montaña rusa, descubriendo peces de colores o simplemente comiendo un helado en una plaza bonita, esos momentos valen oro.

No necesitas irte al otro lado del mundo para vivir una aventura.

Europa y España tienen opciones increíbles a un paso de casa.

Recuerda que lo importante no es que todo salga perfecto, sino disfrutar del tiempo juntos sin prisas ni horarios estrictos.

Planifica con un poco de antelación para conseguir mejores precios en vuelos y hoteles, y déjate llevar.

Tus hijos crecerán rápido, pero los viajes que hagáis ahora se quedarán con ellos para siempre.

¿A qué esperas para elegir vuestro próximo destino?

¡Maletas listas y a disfrutar!

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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