» Consejos para viajar » Destinos bar...

Destinos baratos con niños en Europa del Este: Guía de viaje familiar 2026

¿Quieres viajar en familia sin gastar una fortuna? Aquí tienes los países más económicos y divertidos del este de Europa para ir con tus hijos.

Destinos baratos con niños en Europa del Este: 7 Joyas 2026
  • Magia y cuentos: Castillos reales, dragones que escupen fuego y ciudades de leyenda.
  • Ahorro total: Comidas caseras y alojamientos familiares a precios muy inferiores a España.
  • Naturaleza virgen: Desde playas turquesas en Albania hasta lagos de ensueño en Croacia.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 21-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Te gustaría llevar a tu familia de viaje pero los precios de París o Londres te dan vértigo este año 2026?

Si estás buscando Europa del Este barata con niños, has has dado con el lugar indicado.

A menudo, cuando pensamos en vacaciones familiares, nos vienen a la mente los destinos clásicos occidentales, pero al mirar hacia el este se abre un mundo de posibilidades increíbles.

Esta región combina historia fascinante, naturaleza virgen y, lo más importante para nosotros los padres, unos precios que permiten disfrutar sin contar cada euro.

En este artículo te voy a mostrar donde viajar barato con niños a Europa del Este, recorriendo ciudades de cuento y playas que no tienen nada que envidiar al Caribe.

Imagina castillos donde tus hijos se sentirán caballeros y princesas, parques acuáticos enormes por una fracción de lo que cuestan en España y una gastronomía contundente que adorarán.

He seleccionado siete destinos que son seguros, divertidos y muy amables con el bolsillo familiar.

Hablamos de países baratos de Europa para ir con niños donde el transporte es eficiente y el alojamiento de calidad es muy asequible.

Prepárate para descubrir que unas vacaciones baratas en Europa oriental con niños no solo son posibles, sino que pueden ser la mejor experiencia de vuestras vidas.

Desde las aguas turquesas de los Balcanes hasta las plazas medievales de Polonia, aquí tienes la ruta definitiva.

Consejos para viajar con niños a Europa del Este

Antes de hacer las maletas, déjame darte un par de consejos rápidos para que la experiencia sea fluida.

Aunque estos países son muy modernos, hay pequeños detalles que marcan la diferencia al ir con peques.

Moneda y pagos

Muchos de estos países no usan el euro (como Polonia, Hungría, Albania o Bosnia).

Aunque en muchos sitios aceptan tarjeta, te recomiendo llevar siempre algo de efectivo local para pequeños gastos como helados o transporte público.

Usa tarjetas viajeras tipo Revolut para evitar comisiones abusivas al pagar o sacar dinero.

Transporte y carritos

Las ciudades antiguas suelen tener mucho adoquín («cobblestones»).

Si viajas con bebés, opta por una mochila de porteo o un carrito con ruedas grandes y resistentes.

El transporte público suele ser excelente y muy barato, con descuentos importantes para los niños.

  • Lleva documentación de los niños (DNI/Pasaporte) siempre a mano.
  • Contrata un seguro de viaje familiar, la sanidad varía.
  • Prueba las sopas locales, son baratas y nutritivas.
  • Reserva alojamientos con cocina para mayor flexibilidad.

1. Budapest: Termas y diversión acuática

Budapest no es solo una ciudad romántica; es un paraíso para los niños gracias a su cultura del agua.

La capital de Hungría es uno de los destinos más completos y económicos para familias.

Imagina una ciudad partida por un río inmenso donde puedes navegar, con islas que son parques gigantes y trenes conducidos por niños.

Alojarse aquí es muy barato; puedes encontrar apartamentos céntricos y amplios por unos 50-60 euros la noche.

La comida también es un punto a favor: los platos son grandes y baratos.

No dejes de probar el «lángos», una masa frita con queso y crema que a los niños les encanta.

Además, Budapest es muy segura y fácil de recorrer en tranvía, lo que a los peques les suele divertir mucho.

Si buscas destinos baratos con niños en Europa, esta ciudad debería estar en tu top 3.

Llegar es sencillo con vuelos directos desde varias ciudades españolas.

Los vuelos a Budapest suelen tener precios muy competitivos durante todo el año.

Truco para ahorrar

Compra la Budapest Card para familias o abonos de transporte de grupo.

Los niños de la Unión Europea viajan gratis en el transporte público hasta los 6 años, y hay descuentos para mayores.

1.1. Aquaworld y Termas Széchenyi

Budapest es famosa por sus balnearios, pero con niños la mejor opción es Aquaworld.

Es uno de los parques acuáticos cubiertos más grandes de Europa, con toboganes, piscinas de olas y zona infantil.

La entrada familiar cuesta unos 50 euros para todo el día, un precio excelente comparado con España.

Si preferís algo más clásico, las Termas Széchenyi también admiten niños y les encantará bañarse en las piscinas exteriores calentitas.

Ver a la gente jugando al ajedrez en el agua les dejará alucinados.

Llevad vuestras propias toallas y chanclas para no tener que alquilar y ahorrar unos euros.

Es el plan perfecto para cansarles y que duerman de maravilla por la noche.

El agua termal relaja a cualquiera, incluso a los más inquietos.

  • Disfrutar de toboganes gigantes en Aquaworld
  • Bañarse al aire libre en Széchenyi
  • Jugar en las piscinas de olas
  • Relajarse en familia en el agua caliente

1.2. El Tren de los Niños (Gyermekvasút)

Esta es una atracción única en el mundo que fascina a los pequeños.

Se trata de una línea de ferrocarril real en las colinas de Buda, pero operada casi íntegramente por niños y adolescentes (bajo supervisión adulta, claro).

Ellos venden los billetes, revisan los tickets y dan las señales de salida con sus uniformes impecables.

El trayecto recorre bosques preciosos y cuesta unos 3 euros por persona.

Podéis bajar en la parada de János-hegy y subir al mirador de la Torre de Isabel.

Para llegar al inicio de la línea podéis usar el tren cremallera, otra experiencia divertida.

Es una actividad educativa y curiosa que les enseña responsabilidad.

Llevad un picnic para comer en alguna de las paradas del bosque.

  • Ver a niños trabajando como revisores
  • Viajar en vagones antiguos por el bosque
  • Subir al mirador de János-hegy
  • Hacer un picnic en la naturaleza

1.3. Isla Margarita

La Isla Margarita es un enorme parque en medio del Danubio, libre de coches.

Es el pulmón verde de la ciudad y el lugar ideal para pasar una tarde tranquila.

Podéis alquilar un «biciclo» familiar (un cochecito a pedales) por unos 10-15 euros la hora y recorrer la isla.

Hay una fuente musical que hace espectáculos de agua y luces cada hora, totalmente gratis.

También encontraréis un pequeño zoo gratuito con ciervos y aves.

Hay zonas de césped inmensas para correr, jugar al balón o tumbarse.

En verano hay piscinas al aire libre con toboganes (Palatinus Strand).

Es un oasis de paz dentro de la ciudad bulliciosa.

  • Alquilar un vehículo a pedales familiar
  • Ver el espectáculo de la fuente musical
  • Visitar los animales del pequeño zoo
  • Correr por los jardines sin peligro de coches

2. Praga: Un cuento medieval hecho realidad

Praga parece un decorado de película de Disney, y eso a los niños les entra por los ojos al instante.

Sus calles empedradas, sus torres y sus leyendas la convierten en un destino mágico.

Aunque es muy turística, sigue siendo uno de los países baratos de Europa para ir con niños si evitas los restaurantes más céntricos.

El centro histórico es peatonal en gran parte, lo que da seguridad.

La gastronomía checa incluye sopas deliciosas servidas dentro de panes redondos, algo que a los niños les parece muy divertido.

El dulce típico, el «trdelník», lo venden en cada esquina y es la merienda perfecta.

Llegar es fácil con vuelos directos a Praga desde España.

Moverse es cómodo gracias a una red de tranvías que parecen de época.

Es una ciudad compacta que se puede ver bien en 3 o 4 días sin agobios.

Truco para ahorrar

Evitad cambiar euros en el aeropuerto o en las casas de cambio del centro con carteles llamativos ("0% Commission").

Sacan dinero directamente de cajeros oficiales o pagad con tarjeta siempre que podáis.

2.1. El Castillo y el Callejón del Oro

El Castillo de Praga es el más grande del mundo y es una fortaleza de verdad.

El cambio de guardia a las 12:00 del mediodía, con música y desfile, suele gustar mucho a los pequeños.

Pero lo mejor está dentro: el Callejón del Oro.

Es una callecita con casas diminutas de colores donde vivían los arqueros reales y, según la leyenda, los alquimistas.

En el piso de arriba hay una exposición de armaduras y armas medievales impresionante.

Los niños pueden incluso disparar una ballesta real en una tienda-taller por unos pocos euros.

La entrada al circuito B del castillo cuesta unos 10 euros y cubre lo principal.

Las vistas desde arriba sobre los tejados rojos son de postal.

  • Ver el cambio de guardia con música
  • Entrar en las casitas del Callejón del Oro
  • Ver la colección de armaduras medievales
  • Disparar con una ballesta de juguete

2.2. Teatro de Marionetas y Reloj Astronómico

Praga es famosa por sus marionetas y hay tiendas llenas de ellas por todas partes.

Asistir a una función en el Teatro Nacional de Marionetas es una experiencia clásica.

Suelen representar obras como «Don Giovanni» o «La Flauta Mágica» adaptadas para niños, visualmente muy atractivas.

En la Plaza de la Ciudad Vieja, cada hora en punto, el Reloj Astronómico cobra vida.

Salen los doce apóstoles y un esqueleto toca la campana.

Es un espectáculo gratuito que congrega a mucha gente, así que id con tiempo para coger sitio delante.

A los niños les fascina el mecanismo y las figuras en movimiento.

Después, podéis subir a la torre para ver la plaza desde arriba.

  • Ver el desfile de los apóstoles en el reloj
  • Asistir a una obra de marionetas tradicional
  • Comprar una marioneta pequeña de recuerdo
  • Subir a la torre del Ayuntamiento

2.3. Isla Kampa y Museo Lego

Cruzando el Puente de Carlos (mejor a primera hora) llegáis a la Isla Kampa.

Allí hay un parque estupendo junto al río donde pueden correr y ver las esculturas de bebés gigantes del artista David Černý.

Cerca de la calle Národní se encuentra el Museo Lego de Praga, que es el más grande de Europa en su tipo.

Tiene maquetas increíbles de Star Wars, Harry Potter y monumentos checos.

La entrada cuesta unos 10-12 euros y tiene zona de juegos al final.

Es un planazo para un día de lluvia o para descansar de tanta historia.

También podéis dar de comer a los cisnes en la orilla del río cerca del Museo Kafka.

  • Jugar en el parque de la Isla Kampa
  • Ver las esculturas de bebés gigantes
  • Visitar el Museo Lego y sus maquetas
  • Dar de comer a los cisnes en el río

3. Cracovia: La ciudad del Dragón

Cracovia es, posiblemente, la ciudad más bonita de Polonia y un destino estrella para familias.

Es muy barata: comer un plato de «pierogi» (empanadillas rellenas) cuesta unos 4-5 euros y están deliciosas.

El centro histórico es peatonal, llano y gira en torno a una plaza de mercado inmensa.

Pero lo que gana a los niños es la leyenda del Dragón de Wawel.

Sí, hay un dragón «de verdad» que escupe fuego.

Si estás buscando vacaciones baratas en Europa oriental con niños, Cracovia ofrece una relación calidad-precio increíble.

El alojamiento es moderno y económico, y la gente es muy amable con los pequeños.

Llegar es sencillo con vuelos low cost a Cracovia.

Es una ciudad con un ritmo tranquilo, ideal para pasear sin prisas.

Truco para ahorrar

Come en los «Bar Mleczny» (Bares de Leche).

Son comedores tradicionales de la época comunista, ahora renovados, donde se come comida casera polaca por precios irrisorios (3-5 euros el menú).

3.1. Castillo de Wawel y la Cueva del Dragón

El Castillo de Wawel domina la ciudad desde una colina.

Pasear por sus patios y jardines es gratuito y muy bonito.

Pero la atracción estrella está abajo, junto al río: la Cueva del Dragón (Smocza Jama).

Se baja por una escalera de caracol desde el castillo hasta una cueva natural.

Al salir, os espera la estatua del Dragón de Wawel, que escupe fuego real cada 5 minutos o si envías un SMS (aunque esto último a veces cambia).

A los niños les encanta esperar a que salga la llamarada para sacar la foto.

La entrada a la cueva es simbólica, menos de 2 euros.

Es un toque de fantasía que hace el viaje inolvidable.

  • Bajar a la misteriosa cueva del dragón
  • Ver a la estatua escupir fuego real
  • Correr por los jardines del castillo
  • Conocer la leyenda del zapatero y el dragón

3.2. Minas de Sal de Wieliczka

A media hora de Cracovia está esta maravilla subterránea, Patrimonio de la Humanidad.

Es una aventura bajar a las profundidades de la tierra.

Hay una ruta turística adaptada que recorre lagos salados subterráneos, capillas esculpidas en sal y cámaras enormes.

Para los niños es como entrar en las minas de Moria de «El Señor de los Anillos».

El aire es muy puro y saludable.

La entrada familiar cuesta unos 25-30 euros por persona (dependiendo del cambio y temporada), algo más caro que la media, pero vale cada céntimo.

Hay que bajar muchas escaleras (aunque se sube en ascensor), así que no es apto para carritos; llevad mochila de porteo.

Dura unas 2-3 horas y los guías suelen hacerlo ameno.

  • Explorar una ciudad subterránea de sal
  • Ver lagos y estatuas bajo tierra
  • Chupar las paredes (¡son saladas de verdad!)
  • Subir en el ascensor minero rápido

3.3. Plaza del Mercado y Obwarzanek

La Rynek Główny es una de las plazas medievales más grandes de Europa.

Aquí siempre pasa algo: músicos, palomas, carruajes de caballos...

En el centro está la Lonja de los Paños, un mercado cubierto ideal para comprar recuerdos de madera o ámbar.

No podéis iros sin comprar un «obwarzanek» en los carritos callejeros azules.

Es un rosco de pan con semillas de amapola, sésamo o sal, antecesor del bagel.

Cuesta menos de 1 euro y es el snack perfecto mientras paseáis.

Escuchad el toque de trompeta desde la torre de la Basílica de Santa María cada hora; la melodía se corta bruscamente en honor a una leyenda histórica.

Es el corazón vibrante de la ciudad.

  • Comer un «obwarzanek» típico en la calle
  • Perseguir palomas en la gran plaza
  • Escuchar al trompetista de la torre
  • Ver los caballos y carruajes

4. Varsovia: Ciencia y parques infinitos

Varsovia es la gran desconocida y sorprende muchísimo a las familias.

Es una ciudad moderna, vibrante y llena de historia, reconstruida con amor tras la guerra.

Para viajar barato con niños, es excelente: tiene museos interactivos de primer nivel y parques inmensos.

El transporte es baratísimo y funciona de maravilla.

A diferencia de Cracovia, Varsovia es más amplia y tiene rascacielos, pero su casco antiguo (Stare Miasto) es una joya de colores.

Aquí podréis alojaros en hoteles de cadenas internacionales de 4 estrellas por 60-70 euros la noche los fines de semana.

Es una ciudad muy «kids-friendly» con zonas de juego en casi todos los restaurantes grandes.

Llegar es fácil con vuelos a Varsovia desde muchas capitales.

Si buscas una experiencia educativa y divertida, este es tu sitio.

Truco para ahorrar

Muchos museos en Varsovia tienen un día de entrada gratuita a la semana (suele ser jueves o domingo).

Consultad las webs oficiales antes de ir para planificar las visitas esos días.

4.1. Centro de Ciencias Copérnico

Este es, sin duda, uno de los mejores museos de ciencia de Europa.

Olvídate de «no tocar»; aquí hay que tocarlo todo.

Tienen cientos de experimentos interactivos sobre física, biología, música y robótica.

Hay una zona especial para niños pequeños (Buzzz!) donde aprenden jugando con agua y formas.

La entrada cuesta unos 10 euros y podéis pasar el día entero dentro sin aburriros.

Está situado a orillas del Vístula, en una zona moderna con jardines y food trucks.

Es imprescindible reservar las entradas online con antelación porque se agotan.

Aprenderán divirtiéndose como nunca.

  • Hacer experimentos de física y luz
  • Jugar en la zona de agua
  • Ver un show en el Planetario (entrada aparte)
  • Interactuar con robots

4.2. Parque Łazienki

El Parque Real Łazienki es enorme y precioso en cualquier época del año.

Tiene palacios sobre el agua, anfiteatros y jardines cuidados.

Pero lo que más gusta a los niños son sus habitantes: ardillas rojas muy confiadas y pavos reales.

Si lleváis unas nueces, las ardillas pueden acercarse a comer de vuestra mano (con cuidado).

Es un lugar perfecto para desconectar del asfalto.

En verano hay conciertos gratuitos de Chopin junto a su monumento.

La entrada al parque es gratuita.

Es un paseo señorial y muy agradable.

  • Dar de comer nueces a las ardillas
  • Ver pavos reales paseando libres
  • Admirar el Palacio sobre el Agua
  • Jugar en los amplios jardines

4.3. Casco Antiguo y la Sirena

El casco antiguo de Varsovia, con sus fachadas de colores, parece una casita de muñecas.

Es increíble pensar que fue reconstruido ladrillo a ladrillo.

En la Plaza del Mercado está la estatua de la Sirena, el símbolo de la ciudad, armada con espada y escudo.

A los niños les gusta buscar las diferentes sirenas que hay escondidas por la ciudad.

En invierno, la plaza se convierte en una pista de patinaje sobre hielo.

Pasear por la barbacana y las murallas te hace sentir en la Edad Media.

Es el lugar ideal para tomar un helado (Lody) que son famosos en Polonia.

  • Buscar la estatua de la Sirena guerrera
  • Caminar por las murallas de la Barbacana
  • Comer un helado artesanal en la plaza
  • Ver las casas de colores reconstruidas

5. Albania: El Caribe europeo low cost

Si lo que buscáis es playa, sol y aguas cristalinas a precio de risa, Albania es la joya de moda.

La Riviera Albanesa ofrece paisajes que recuerdan a Grecia o Italia pero por una fracción del precio.

Es uno de los mejores destinos baratos con playa para familias aventureras.

Comer pescado fresco frente al mar puede costaros 10 euros por persona.

El alojamiento en apartamentos nuevos y limpios ronda los 30-40 euros la noche.

La gente es extremadamente hospitalaria con los niños.

Eso sí, las carreteras pueden ser un poco lentas, así que tomadlo con calma.

Llegar es fácil volando a Tirana con vuelos directos y alquilando un coche.

Es un país seguro y en pleno auge turístico.

Truco para ahorrar

Comprad la fruta y verdura en los puestos de carretera.

Es producto local, biológico (porque no usan químicos por coste) y tiene un sabor a «verdad» que ya no recordabas, por céntimos de euro.

5.1. Playas de Ksamil

Ksamil es conocido como las «Maldivas de Europa».

Arena blanca y aguas turquesas poco profundas, ideales para niños.

Hay cuatro islotes enfrente a los que se puede llegar nadando o en patín de pedales.

En julio y agosto se llena mucho, así que mejor ir en junio o septiembre, o madrugar.

Alquilar dos tumbonas y sombrilla cuesta unos 10-15 euros, mucho menos que en países vecinos.

El agua es tranquila y perfecta para hacer snorkel y ver pececitos.

Es el paraíso playero low cost definitivo.

  • Nadar en aguas turquesas y tranquilas
  • Ir en patín a los islotes cercanos
  • Hacer snorkel en familia
  • Comer marisco barato en la orilla

5.2. Parque Nacional de Butrinto

Muy cerca de Ksamil está Butrinto, Patrimonio de la Humanidad.

Es una ciudad antigua con ruinas griegas, romanas y bizantinas en medio de un bosque de eucaliptos y lagunas.

A los niños les encanta porque es como ser Indiana Jones: hay teatros, torres venecianas y mosaicos.

La entrada cuesta unos 10 euros (los niños pequeños suelen entrar gratis o con descuento).

Hay un pequeño transbordador de cable muy curioso para cruzar el canal.

Se ven tortugas en el agua y mucha naturaleza.

Es un paseo sombreado y educativo genial.

  • Explorar ruinas antiguas entre árboles
  • Ver el teatro romano y el baptisterio
  • Cruzar en el transbordador de cable
  • Buscar tortugas en los humedales

5.3. Gjirokastër: La ciudad de piedra

Gjirokastër es una ciudad de cuento otomana en las montañas.

Sus calles empinadas de piedra y sus casas torre son fascinantes.

En lo alto hay un castillo inmenso con un avión militar de la guerra fría expuesto que deja a los niños boquiabiertos.

También hay túneles subterráneos de la época comunista que se pueden visitar.

Es un lugar mágico para pasear y comprar artesanía.

La comida tradicional aquí (como las bolas de arroz «qifqi») es deliciosa y barata.

  • Visitar el castillo y ver el avión
  • Explorar el túnel de la Guerra Fría
  • Perderse por el bazar otomano
  • Probar las bolas de arroz típicas

6. Bosnia: Naturaleza salvaje y puentes eternos

Bosnia y Herzegovina es quizás el destino más sorprendente de la lista.

Es un país de montañas verdes, ríos color esmeralda y una mezcla cultural única entre oriente y occidente.

Es extremadamente barato, más incluso que Albania en algunas zonas.

Para los niños amantes de la naturaleza, es un parque de atracciones natural.

La comida es carne a la parrilla excelente («ćevapi») que cuesta muy poco.

Alojarse en una pensión familiar con desayuno casero cuesta unos 30 euros la noche.

La gente es muy cálida y adora a los niños.

Llegar suele implicar volar a Sarajevo o entrar en coche desde Croacia (Dubrovnik).

Es una lección de historia y belleza natural.

Truco para ahorrar

Las raciones de comida en Bosnia son gigantescas.

Pedid siempre un plato menos de los que sois, o muchos platos para compartir.

Es casi imposible acabarse un plato principal uno solo.

6.1. Puente Viejo de Mostar

Mostar es la imagen de postal del país con su famoso puente de piedra arcoíris (Stari Most).

Las calles del bazar alrededor son empedradas y llenas de tiendas de cobre y lámparas de colores.

El espectáculo principal es ver a los miembros del club de saltadores lanzarse desde el puente (20 metros) al río frío.

Pasan el sombrero para recaudar dinero antes de saltar; a los niños les impresiona mucho.

Ojo, el suelo del puente resbala mucho, llevad calzado con agarre.

Comer con vistas al puente cuesta unos 10-12 euros.

  • Ver a los clavadistas saltar al río
  • Pasear por el bazar de estilo turco
  • Comprar artesanía de cobre
  • Sacar la foto perfecta desde la orilla

6.2. Cascadas de Kravice

Cerca de Mostar están las cataratas de Kravice, un anfiteatro natural de agua de 25 metros de altura.

Lo mejor: ¡te puedes bañar en ellas!

Es como un parque acuático natural.

Hay una zona de lago donde nadar hasta cerca de la caída del agua (con precaución).

La entrada cuesta unos 10 euros en temporada alta.

Hay chiringuitos para comer allí mismo y pasar el día.

El entorno es selvático y precioso.

Llevad escarpines porque el fondo es de piedra.

  • Nadar bajo las cascadas (agua fresquita)
  • Hacer picnic en las mesas de madera
  • Dar un paseo en barca pequeña
  • Disfrutar de la naturaleza exuberante

6.3. Bašcaršija en Sarajevo

El barrio antiguo de Sarajevo, Bašcaršija, es el lugar donde oriente se encuentra con occidente.

La plaza de las palomas (Sebilj) es el punto de encuentro; los niños se lo pasan pipa persiguiéndolas.

Las calles huelen a café y a carne a la parrilla.

Es seguro, peatonal y muy exótico.

Visitad alguna mezquita y también la zona austrohúngara para ver el contraste.

El teleférico al monte Trebević ofrece las mejores vistas y se puede bajar caminando por la antigua pista de bobsleigh olímpica (ahora llena de grafitis), una aventura urbana genial.

  • Dar de comer a las palomas en Sebilj
  • Probar los dulces tipo baklava
  • Subir en teleférico al monte Trebević
  • Caminar por la pista de bobsleigh abandonada

7. Croacia: Lagos de ensueño y Adriático

Croacia es el destino más famoso de la lista y, aunque es algo más caro que sus vecinos, sigue siendo accesible si se planifica bien.

Tiene una costa espectacular y parques nacionales que parecen sacados de una fantasía.

Para viajar con niños es muy cómodo: todo está muy preparado, las carreteras son buenas y hay mil actividades.

Si alquiláis apartamentos («Sobe») en lugar de hoteles, el precio baja mucho (40-60 euros noche).

Llegar a Dubrovnik o Split es fácil en avión.

Es ideal para combinar días de playa en islas con visitas culturales.

El agua es tan clara que el snorkel es obligatorio.

Truco para ahorrar

Comprad comida en los supermercados (Konzum, Tommy) y haced picnics en la playa.

Los restaurantes en zonas turísticas de Croacia han subido precios, pero los supermercados siguen siendo razonables.

7.1. Parque Nacional de los Lagos de Plitvice

Este lugar es simplemente irreal: 16 lagos conectados por cientos de cascadas de color turquesa.

Se recorre por pasarelas de madera sobre el agua y senderos de tierra.

A los niños les fascina ver los peces tan cerca y el ruido del agua.

Incluye paseos en barco eléctrico y un tren panorámico con la entrada (que es cara, unos 40 euros adultos en verano, pero los niños pagan mucho menos).

Es mejor ir a primera hora (7-8 AM) para evitar masas.

Es una visita obligatoria de día completo.

Llevad calzado cómodo, nada de chanclas.

  • Caminar sobre el agua en pasarelas
  • Ver la Gran Cascada (Veliki Slap)
  • Montar en barco eléctrico por el lago
  • Observar peces y patos en agua cristalina

7.2. Murallas de Dubrovnik

Conocida como «Desembarco del Rey» por Juego de Tronos, Dubrovnik es una ciudad amurallada impresionante.

Recorrer las murallas al atardecer es una experiencia mágica.

Los niños se sienten en una fortaleza inexpugnable.

Las vistas del mar y los tejados naranjas son preciosas.

Dentro de la ciudad, no hay coches, así que pueden correr por las calles de mármol.

Tomad un helado en la calle principal (Stradun).

Si hace calor, podéis coger un barco a la isla de Lokrum, justo enfrente, para bañaros y ver pavos reales y conejos libres.

  • Dar la vuelta completa a las murallas
  • Identificar escenarios de películas/series
  • Tomar un helado en el Stradun
  • Ir en barco a la isla de Lokrum

7.3. Playas de Makarska

La Riviera de Makarska tiene algunas de las mejores playas para familias de Croacia.

Son de guijarros blancos (llevad cangrejeras), lo que hace que el agua sea increíblemente transparente.

La playa de Punta Rata en Brela es famosa por su roca con pinos.

Los pinos llegan hasta la orilla, dando sombra natural perfecta para los niños.

El ambiente es familiar y relajado.

Podéis alquilar patines o hacer parasailing si sois atrevidos.

Es el lugar perfecto para descansar unos días al sol.

  • Bañarse en aguas transparentes
  • Disfrutar de la sombra natural de los pinos
  • Buscar piedras bonitas en la orilla
  • Ver la puesta de sol sobre el mar

Preguntas frecuentes sobre viajar a Europa del Este con niños

Es normal tener dudas al salir de la zona de confort habitual.

Aquí te resuelvo las inquietudes más frecuentes de otros padres viajeros.

¿Es seguro viajar a estos países con niños?

Absolutamente.

Países como Polonia, Hungría o Croacia tienen índices de criminalidad muy bajos, a menudo menores que en grandes capitales occidentales.

Son destinos muy familiares donde los niños son bienvenidos en todas partes.

¿Qué tal la comida para niños «tiquismiquis»?

No tendrás problema.

En todos estos destinos encuentras platos universales como pollo empanado (schnitzel), pasta, pizzas excelentes (sobre todo en Croacia y Albania) y sopas suaves.

Las panaderías tienen bollería y panes que les encantarán.

¿Mejor coche de alquiler o transporte público?

Depende del destino.

Para Praga, Budapest o Viena, el transporte público es mejor y te ahorras aparcar.

Para Albania, Bosnia, Croacia o rutas por Polonia, el coche de alquiler te da la libertad necesaria para parar cuando los niños lo necesiten.

¿Cuál es la mejor época para ir?

La primavera (mayo-junio) y el principio del otoño (septiembre) son ideales.

Evitas el calor sofocante del verano en zonas como Mostar o Croacia, y los precios son más bajos.

Además, los parques están verdes y preciosos.

Conclusión: Una aventura familiar inolvidable y asequible

Como has visto, viajar a Europa del Este con niños es una apuesta segura para disfrutar sin mucho gasto en este año 2026.

Desde la magia de Praga y los dragones de Cracovia, hasta las playas paradisíacas de Albania y las termas de Budapest.

Estos destinos ofrecen una mezcla perfecta de cultura, diversión y naturaleza que enriquecerá a tus hijos mucho más que cualquier videojuego.

Además, al ser destinos baratos, podrás permitirte extras como cenas fuera, parques acuáticos o museos sin estrés.

Anímate a salir de las rutas tradicionales.

Te aseguro que volveréis con la maleta llena de recuerdos preciosos y ganas de repetir.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

Los más leídos

Sitios esenciales para organizar tu viaje


TurismoPlus © 2007 - 2026
BlogPaísPrivacidadAviso LegalCookiesEspañaContacto
Enlace de seguridad