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Dónde viajar barato con niños en Italia: Guía práctica 2026

¿Buscas la «Dolce Vita» sin gastar una fortuna? Te presento los 7 mejores destinos italianos para disfrutar en familia ajustando el presupuesto, con trucos locales que marcarán la diferencia.

Dónde viajar barato con niños en Italia: 7 Destinos Top 2026
  • Cultura divertida: Gladiadores en Roma y ciudades congeladas en Pompeya.
  • Ahorro real: Comida callejera deliciosa y transporte público eficiente.
  • Aventura segura: Canales, volcanes y playas aptas para los más pequeños.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 22-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Sueñas con llevar a tu familia a la «Dolce Vita» pero te preocupa que el presupuesto se dispare en 2026?

Italia es uno de los países más bellos y acogedores del mundo, pero también tiene fama de ser caro si no sabes dónde buscar.

La buena noticia es que organizar una Italia barata con niños es totalmente posible si eliges bien las ciudades y los trucos adecuados.

Desde el caos divertido del sur hasta la elegancia del norte, el país de la bota ofrece un sinfín de experiencias que no requieren gastar una fortuna.

Imagínate a tus hijos alucinando con las historias de gladiadores, navegando por canales o aprendiendo a comer espaguetis sin mancharse (o manchándose mucho, que es más divertido).

Si buscas destinos baratos en Italia para familias, aquí vemos ahora las opciones para conseguirlo.

En este artículo he seleccionado siete ciudades increíbles donde el presupuesto rinde mucho más de lo que crees.

Se trata de lugares donde la comida callejera es una religión y donde la historia se toca con las manos sin pagar entrada.

Viajar en familia por Italia no significa renunciar a la calidad.

Significa saber que una porción de pizza al corte en un banco de una plaza puede ser más memorable que un restaurante de lujo.

El transporte, gracias a los trenes regionales, es eficiente y económico, permitiéndote moverte entre ciudades sin estrés.

Además, los italianos adoran a los niños, por lo que siempre os sentiréis bienvenidos allá donde vayáis.

Prepara las maletas y el apetito, porque vamos a recorrer una Italia auténtica, divertida y, sobre todo, apta para todos los bolsillos.

Aquí tienes mi selección personal para unas vacaciones baratas en Italia con niños inolvidables.

Consejos para ahorrar viajando en familia por Italia

Antes de ver los destinos, quiero darte unos trucos rápidos para que vuestro viaje a Italia barato con niños sea un éxito rotundo.

El primero es sobre el agua: no compréis botellas constantemente.

Italia está llena de fuentes públicas llamadas «nasoni» con agua potable, fresca y deliciosa; llevad botellas reutilizables y rellenadlas gratis.

Para comer, alejaos de los menús turísticos cerca de los monumentos principales.

Buscad los carteles de «Pizza al Taglio» (pizza al corte) o «Tavola Calda», donde comeréis casero y barato.

En cuanto al transporte, los niños menores de 4 años suelen viajar gratis en trenes, y hay ofertas familiares («Bimbi Gratis») en Trenitalia que debéis consultar antes de comprar.

Por último, el helado («gelato») es la merienda más barata y feliz que existe; usadlo como premio tras una caminata.

  • Usad las fuentes públicas de agua potable gratis
  • Comed pizza al corte para ahorrar en almuerzos
  • Aprovechad las ofertas familiares de Trenitalia
  • Reservad museos y trenes con antelación online
  • Caminad mucho, los centros históricos son museos abiertos

1. Roma: Una lección de historia al aire libre

Roma puede parecer cara, pero es una de las ciudades italianas baratas con niños si sabes cómo moverte.

Es literalmente un museo al aire libre donde no hace falta pagar entrada para quedarse con la boca abierta.

A los niños les fascina la idea de estar en la ciudad de los gladiadores y los emperadores.

Podéis encontrar vuelos muy baratos a Roma desde España durante todo el año gracias a las conexiones low cost.

Para el alojamiento, buscad apartamentos en barrios un poco más alejados del centro pero conectados por metro, como San Giovanni o Prati.

Esto reduce drásticamente el precio por noche comparado con el centro histórico.

La comida es fácil: pizza, pasta y helado gustan a cualquier niño y hay opciones económicas en cada esquina.

Además, muchas iglesias esconden tesoros artísticos increíbles y la entrada es totalmente gratuita.

Caminar por Roma es cansado pero mágico; aseguraos de llevar calzado cómodo y haced paradas frecuentes.

Ver el Panteón o la Fontana di Trevi no cuesta ni un euro y son experiencias que tus hijos recordarán siempre.

Truco para ahorrar

El primer domingo de cada mes, la entrada al Coliseo y al Foro Romano es gratuita.

Eso sí, preparaos para hacer cola o id muy temprano.

Si no coincidís, ver el Coliseo desde fuera ya es impresionante y totalmente gratis.

1.1. El Coliseo y Villa Borghese

Aunque entrar al Coliseo es una experiencia única, rodearlo y ver su magnitud desde fuera es gratis y espectacular.

Podéis jugar a imaginar dónde entraban los leones y los gladiadores.

Justo al lado tenéis el Foro Romano, que se ve bastante bien desde la Via dei Fori Imperiali.

Para descansar del asfalto, subid a Villa Borghese, el parque más bonito de Roma.

Es el pulmón verde de la ciudad, ideal para que los niños corran, alquilen una bici o un carrito a pedales por unos 10-12 euros la hora.

Hay un lago pequeño donde podéis alquilar una barquita, un plan muy relajante y barato.

También hay parques infantiles y puestos de comida rápida.

Es el lugar perfecto para un picnic con productos comprados en un supermercado local.

Desde la terraza del Pincio tendréis una de las mejores vistas de la ciudad al atardecer.

  • Rodear el majestuoso Coliseo a pie
  • Alquilar un carrito a pedales en Villa Borghese
  • Hacer un picnic en el césped del parque
  • Ver las vistas desde la terraza del Pincio
  • Buscar el reloj de agua en el parque

1.2. La boca de la Verdad y el Circo Máximo

Una parada divertida y barata es la Boca de la Verdad («Bocca della Verità»).

La entrada es por donativo (suele ser 2 euros) y a los niños les encanta el reto de meter la mano.

Cuéntales la leyenda: si mienten, la boca les atrapará la mano; ¡verás qué caras ponen!

Justo enfrente está el Circo Máximo, que hoy es una enorme explanada verde de acceso libre.

Es el lugar donde se hacían las carreras de cuadrigas.

Es perfecto para que corran libremente y gasten energía sin peligro de coches.

Desde allí tenéis una vista preciosa de las ruinas del Palatino.

Podéis llevar una pelota o simplemente sentaros a descansar mientras ellos juegan.

Es un trozo de historia viva que ahora sirve de parque para las familias romanas.

  • Poner a prueba la sinceridad en la Boca de la Verdad
  • Correr por la explanada del Circo Máximo
  • Imaginar las antiguas carreras de cuadrigas
  • Disfrutar de las vistas del Palatino
  • Hacer fotos divertidas en familia

1.3. Pizza al Taglio y Gelato

Comer en Roma no tiene por qué ser caro si evitáis sentaros en restaurantes turísticos.

La solución mágica es la «pizza al taglio» (al corte).

Eliges el tamaño del trozo que quieres, lo pesan y pagas por peso; es baratísimo y delicioso.

Por 3 o 4 euros tienes una porción generosa para un almuerzo rápido.

Para el postre, un helado artesanal es obligatorio.

Buscad heladerías que pongan «artigianale»; los precios suelen rondar los 2,50 - 3,50 euros por un cucurucho.

Sentarse en las escaleras de una plaza a comer un helado es una de las mejores experiencias romanas.

Os recomiendo probar el sabor de pistacho o el de frutas de temporada.

Es la forma más dulce de mantener a los niños motivados para seguir caminando.

  • Elegir vuestros trozos de pizza favoritos
  • Comer sentados en una plaza animada
  • Probar helados de sabores nuevos
  • Ahorrar mucho dinero en comidas
  • Disfrutar de la auténtica comida callejera

2. Nápoles: Diversión y la mejor pizza del mundo

Nápoles es vibrante, algo caótica y, sin duda, una de las ciudades más económicas de Italia.

Es el lugar perfecto para unas vacaciones baratas en Italia con niños si buscáis autenticidad y comida increíble.

Aquí nació la pizza, y comer una auténtica Margarita te costará entre 5 y 7 euros en restaurante.

El centro histórico es peatonal en gran parte y está lleno de vida y color.

A los niños les divertirá el ambiente, las tiendas de belenes y la cercanía al mar.

Llegar es fácil con vuelos directos a Nápoles.

El alojamiento es considerablemente más barato que en Roma o Florencia.

Además, Nápoles es la base perfecta para visitar Pompeya, una lección de historia que dejará a tus hijos fascinados.

No os dejéis asustar por la fama de caótica; es una ciudad con un corazón enorme y muy familiar.

Truco para ahorrar

Comprad el «Artecard» si planeáis visitar Pompeya, Herculano y museos en Nápoles.

Incluye transporte público regional y entradas gratuitas o con descuento durante 3 días, lo que supone un gran ahorro familiar.

2.1. Excursión a Pompeya

Ir a Nápoles y no llevar a los niños a Pompeya sería un pecado.

Llegar es muy barato y fácil con el tren «Circumvesuviana» (unos 3 euros por trayecto).

Caminar por las calles de una ciudad romana congelada en el tiempo por el volcán es impactante.

Ver los pasos de cebra antiguos, las panaderías y las casas les hará conectar con la historia.

La entrada es gratuita para menores de 18 años de la UE (llevad los DNI).

Llevad agua y sombreros, ya que hay poca sombra.

Es una excursión de medio día o día entero que no olvidarán.

Explicadles la historia del Vesubio antes de ir para aumentar su curiosidad.

Dentro hay fuentes de agua potable, así que llevad botellas.

  • Viajar en el tren local Circumvesuviana
  • Caminar por calles romanas auténticas
  • Ver el volcán Vesubio de fondo
  • Entrar gratis si son menores de 18
  • Descubrir cómo vivían hace 2000 años

2.2. Via San Gregorio Armeno

Esta calle es famosa mundialmente por sus talleres de belenes y figuritas.

Es como entrar en un cuento de Navidad durante todo el año.

A los niños les encantará ver las miniaturas, no solo religiosas, sino también de futbolistas y personajes famosos.

Pasear por aquí es gratis y es un espectáculo visual.

Los artesanos trabajan a la vista del público.

Es el lugar ideal para comprar un recuerdo pequeño y barato.

El ambiente es bullicioso y típicamente napolitano.

Tened cuidado de que no toquen nada delicado, ¡hay miles de piezas pequeñas!

Cerca encontraréis muchas pizzerías para hacer una parada técnica.

  • Ver miles de figuritas artesanales
  • Buscar personajes famosos en miniatura
  • Observar a los artesanos trabajando
  • Disfrutar del ambiente navideño todo el año
  • Comprar un pequeño recuerdo único

2.3. Pizza Fritta y comida callejera

Nápoles es el paraíso de la comida callejera barata.

No podéis iros sin probar la «pizza fritta», una especie de calzone frito relleno de tomate, ricotta y chicharrones.

Cuesta unos 4 o 5 euros y es enorme, a veces suficiente para compartir entre dos niños.

También tenéis el «cuoppo», un cucurucho de papel lleno de frituras de pescado o verduras.

Es la forma más económica y divertida de cenar mientras paseáis.

Para el postre, una «sfogliatella» o un «babà» por 1,50 - 2 euros.

Comer así os permitirá ahorrar muchísimo en comparación con restaurantes formales.

Además, a los niños les encanta comer con las manos.

  • Probar la famosa pizza frita napolitana
  • Compartir un «cuoppo» de pescado
  • Dulces típicos por menos de 2 euros
  • Cenar barato y delicioso por la calle
  • Experimentar los sabores auténticos del sur

3. Florencia: Arte accesible para pequeños genios

Florencia suena a destino caro y adulto, pero se puede disfrutar en familia sin mucho gasto.

Es una ciudad compacta y peatonal, lo que facilita mucho la logística con niños.

Aunque los museos principales son de pago, la ciudad en sí es una obra de arte gratuita.

Pasear por el Ponte Vecchio o ver la réplica del David en la Piazza della Signoria no cuesta nada.

Para llegar, a veces es más barato volar a Pisa o Bolonia y coger un tren corto.

El alojamiento en el centro es caro, así que buscad en los alrededores o usad el tranvía para entrar.

Florencia es ideal para introducir a los niños en el Renacimiento de forma suave.

Hay parques y jardines donde pueden descansar del arte.

Es uno de esos destinos baratos en Italia para familias si sabes evitar las trampas para turistas en las comidas.

Truco para ahorrar

Para comer barato y espectacular, buscad los locales de bocadillos («panini»).

Hay alternativas al famoso (y con colas eternas) «All'Antico Vinaio» que son igual de buenas y cuestan unos 6-8 euros por un bocadillo gigante que sirve de almuerzo completo.

3.1. Piazza della Signoria y el Porcellino

La Piazza della Signoria es un museo de escultura al aire libre.

Podréis ver la copia del David de Miguel Ángel, la fuente de Neptuno y la Loggia dei Lanzi con sus estatuas impresionantes.

Todo esto es totalmente gratis y a los niños les impresiona el tamaño de las figuras.

Cerca está el Mercato Nuovo, donde encontraréis la estatua del «Porcellino» (jabalí).

La tradición dice que hay que tocarle el hocico para volver a Florencia y poner una moneda en su boca para que caiga en la rejilla (trae suerte).

Es una actividad divertida que les encanta intentar una y otra vez.

El mercado también es colorido y entretenido para pasear.

  • Ver estatuas gigantes al aire libre gratis
  • Tocar el hocico del jabalí de bronce
  • Intentar el reto de la moneda de la suerte
  • Admirar la fuente de Neptuno
  • Correr por una de las plazas más bonitas

3.2. Jardín de las Rosas (Giardino delle Rose)

Para tener las mejores vistas de Florencia sin pagar, subid al Piazzale Michelangelo.

Pero un secreto mejor es el Jardín de las Rosas, que está justo debajo y es gratuito.

Es un lugar precioso, tranquilo y con esculturas modernas divertidas del artista Folon.

Hay una maleta gigante de bronce que es un marco de fotos perfecto con la catedral al fondo.

Es ideal para hacer un picnic o simplemente descansar en el césped después de subir la cuesta.

Está abierto todo el día y suele haber menos gente que en el mirador principal.

Las vistas de la cúpula del Duomo desde aquí son de postal.

Un respiro verde necesario en una ciudad de piedra.

  • Disfrutar de vistas panorámicas gratis
  • Hacer fotos con esculturas divertidas
  • Descansar en el césped entre rosas
  • Ver la puesta de sol sobre la ciudad
  • Escapar de las multitudes del centro

3.3. Cruzar el Ponte Vecchio

El puente más famoso de Italia es una visita obligada.

Aunque las joyerías que lo ocupan son carísimas, cruzarlo y mirar los escaparates es gratis.

A los niños les llama la atención que haya casas colgando sobre el río.

Explicadles que antiguamente aquí había carnicerías y olía mal, hasta que un duque mandó poner joyerías.

Al atardecer, la luz sobre el río Arno es mágica.

A menudo hay músicos callejeros tocando, lo que crea un ambiente muy especial.

Desde el centro del puente podéis sacar fotos preciosas río abajo.

Es un paseo corto pero lleno de historia y encanto.

  • Cruzar un puente medieval único
  • Mirar los escaparates brillantes
  • Escuchar música callejera al atardecer
  • Ver el río Arno desde las alturas
  • Aprender la historia de las tiendas colgantes

4. Milán: Mucho más que moda cara

Milán tiene fama de ciudad gris y cara, pero para una escapada familiar puede ser sorprendentemente asequible.

La clave son los vuelos: suelen ser los más baratos de Italia desde España (Bérgamo o Malpensa).

Es una ciudad moderna, eficiente y con parques fantásticos.

Para los niños, subirse a los tranvías antiguos de madera es como una atracción de feria.

El Duomo es impresionante y la plaza siempre está llena de palomas (¡cuidado con los vendedores de maíz!).

Comer «panzerotti» (empanadillas fritas) es una tradición barata y deliciosa.

Si buscas ciudades italianas baratas con niños por la facilidad de llegada, Milán es la ganadora.

Además, está muy cerca de los lagos (como el Lago de Como) si queréis hacer una excursión de un día en tren regional barato.

Truco para ahorrar

El agua en los restaurantes de Milán puede ser cara («coperto» + botella).

Ahorrad pidiendo «acqua di rubinetto» (grifo) si os atrevéis, o mejor aún, haced comidas tipo picnic en el Parque Sempione comprando focaccia en panaderías.

4.1. Parque Sempione y Castillo Sforzesco

El Castillo Sforzesco es imponente, con sus murallas y torres de ladrillo rojo.

Entrar a los patios del castillo es gratuito y es un lugar genial para que los niños jueguen a caballeros.

Justo detrás está el Parque Sempione, el más grande del centro.

Tiene estanques con tortugas y patos, zonas de césped inmensas y áreas de juego.

Es el lugar perfecto para desconectar del ruido urbano.

Dentro del parque hay una biblioteca con diseño futurista y la Arena Civica.

Podéis pasar una tarde entera aquí sin gastar nada.

Llevad una pelota o un frisbee.

  • Explorar los patios de un castillo real
  • Ver tortugas en el estanque del parque
  • Correr por las inmensas zonas verdes
  • Hacer un picnic bajo los árboles
  • Admirar el Arco de la Paz

4.2. Panzerotti en Luini

Es una institución en Milán.

Luini, cerca del Duomo, vende los mejores «panzerotti» de la ciudad.

Son masas fritas rellenas de tomate y mozzarella caliente.

Cuestan alrededor de 3 euros y son deliciosos.

Suele haber cola, pero va muy rápido.

Es la comida rápida perfecta para seguir visitando la ciudad.

A los niños les encanta porque es como una pizza cerrada y fácil de comer (aunque cuidado, ¡el relleno quema!).

Comerlos sentados en una plaza cercana es una tradición local.

  • Probar el famoso panzerotto milanés
  • Comer caliente y rico por 3 euros
  • Vivir una tradición local auténtica
  • Disfrutar de comida callejera de calidad
  • Llenar el estómago sin gastar mucho

4.3. Paseo en tranvía histórico

Milán conserva muchos de sus tranvías de los años 20, con bancos de madera y lámparas de cristal.

Montar en uno es como viajar en el tiempo y cuesta lo mismo que un billete normal (2,20 euros y los niños viajan gratis hasta cierta edad).

Las líneas 1 y 2 pasan por muchos lugares turísticos del centro.

Es una forma barata y encantadora de ver la ciudad sin cansarse.

A los peques les fascina el traqueteo y ver al conductor manejar las palancas.

Es mejor que cualquier autobús turístico y mucho más auténtico.

  • Viajar en un tranvía de madera antiguo
  • Ver la ciudad cómodamente sentados
  • Disfrutar de una experiencia vintage barata
  • Recorrer el centro sin cansar las piernas
  • Sentirse como en una película clásica

5. Venecia: Canales de ensueño low cost

Venecia parece prohibitiva, pero con niños es un sueño que se puede realizar barato.

Olvídate de las góndolas (80 euros) y usa el «Vaporetto» (bus acuático).

Para los niños, Venecia es una aventura: no hay coches, se va en barco a todos lados y hay leones (de piedra) escondidos por toda la ciudad.

Para ahorrar en alojamiento, la clave es dormir en Mestre, la ciudad en tierra firme.

Está conectada por tren (10 minutos, 1,45 euros) o autobús con Venecia.

Los hoteles allí cuestan la mitad que en la isla.

Comer también puede ser barato si tiras de pizza al corte o «cicchetti» (tapas venecianas).

Perderse por los puentes y callejones es la mejor actividad y es gratis.

Es uno de esos lugares mágicos que hay que ver antes de que crezcan.

Truco para ahorrar

Llevad mochilas portabebés si son muy pequeños; los carritos son una pesadilla con tanto puente y escaleras.

Para el agua, Venecia tiene muchas fuentes potables; no compréis botellas caras en los kioscos turísticos.

5.1. Paseo en Vaporetto por el Gran Canal

En lugar de una góndola, subid a la línea 1 del Vaporetto.

Si conseguís los asientos delanteros al aire libre, tendréis el mejor crucero del mundo por el precio de un billete de transporte (9,50 euros por 75 min, o mejor, pases de día).

Ver los palacios desde el agua es inolvidable.

A los niños les encanta ver cómo funcionan las paradas y el tráfico de barcos (ambulancias, policía, basura... ¡todo va en barco!).

Es fascinante y educativo.

Intentad hacerlo al atardecer para más magia.

  • Navegar por el Gran Canal barato
  • Ver palacios increíbles desde el agua
  • Observar el tráfico de barcos curioso
  • Conseguir los mejores asientos delanteros
  • Vivir Venecia desde su elemento: el agua

5.2. Librería Acqua Alta

Es una de las librerías más originales del mundo y la entrada es gratuita.

Los libros están apilados en bañeras, góndolas y barcas para protegerlos de las inundaciones («acqua alta»).

En el patio trasero hay una escalera hecha de libros viejos donde podéis subiros para ver el canal.

Es un sitio curioso y muy fotogénico que a los niños les parece un laberinto.

Suele haber gatos durmiendo entre los libros, un extra adorable.

Está un poco escondida, pero vale la pena buscarla.

  • Ver libros guardados en góndolas reales
  • Subir a la escalera de enciclopedias
  • Saludar a los gatos de la librería
  • Hacer fotos divertidas y únicas
  • Explorar un sitio mágico y gratuito

5.3. Murano y el vidrio

Si tenéis tiempo, coged el vaporetto a la isla de Murano.

Es famosa por su vidrio soplado.

Muchas fábricas ofrecen demostraciones gratuitas (o por una propina) de cómo hacen figuras de vidrio con fuego.

Ver cómo una bola de fuego se convierte en un caballo en segundos deja a los niños hipnotizados.

Pasear por Murano es más tranquilo que Venecia centro.

Es una excursión bonita y educativa.

Solo vigilad que no toquen nada en las tiendas, ¡todo es frágil!

  • Ver demostraciones de vidrio soplado en directo
  • Navegar hasta una isla tranquila
  • Alucinar con la habilidad de los artesanos
  • Ver esculturas de vidrio en la calle
  • Disfrutar de un paseo en barco extra

6. Bolonia: La ciudad roja y deliciosa

Bolonia es conocida como «la Gorda» por su comida, y es un destino fantástico y menos masificado.

Es una ciudad universitaria, lo que garantiza precios bajos en comida y un ambiente joven y alegre.

Su centro histórico es peatonal y tiene kilómetros de soportales («portici»), lo que la hace perfecta para caminar con niños incluso si llueve o hace mucho sol.

Aquí se inventó la salsa boloñesa (que ellos llaman «ragú»), y comer un plato de tagliatelle al ragú es obligatorio.

Es una de las vacaciones baratas en Italia con niños más auténticas que puedes hacer.

Subir a sus torres medievales es una aventura.

Además, está estratégicamente situada para visitar otras ciudades en tren como Parma o Módena.

Truco para ahorrar

Aprovechad el «aperitivo».

En Bolonia, entre las 18:00 y las 20:00, al pedir una bebida (unos 6-8 euros) en muchos bares, tienes acceso a un buffet libre de pasta, ensaladas y embutidos.

¡Cena resuelta por el precio de un refresco!

6.1. Las Torres Inclinadas

Pisa no es la única con torres inclinadas; Bolonia tiene dos en pleno centro: Asinelli y Garisenda.

La Garisenda está tan inclinada que da miedo verla.

Se puede subir a la Torre Asinelli (casi 500 escalones, no apto para muy pequeños o carritos) por 5 euros.

Las vistas desde arriba de los tejados rojos son increíbles.

Es un reto físico divertido para niños mayores.

Desde abajo, jugar a hacer fotos empujando las torres es un clásico.

  • Ver torres medievales que desafían la gravedad
  • Subir 498 escalones para vistas épicas
  • Contemplar el mar de tejados rojos
  • Hacer fotos divertidas de perspectiva
  • Sentirse en la Edad Media

6.2. La Ventanita de Via Piella

Un secreto que encanta a los niños es la «Finestrella» en Via Piella.

Es una pequeña ventana en un muro que, al abrirla, da a un canal oculto que parece Venecia.

Es una sorpresa mágica y totalmente gratuita.

Buscarla en el mapa es como una yincana.

Ver el agua correr entre los edificios coloridos a través de un marco cuadrado es muy bonito.

Suele haber un poco de cola para asomarse, pero va rápido.

  • Encontrar una ventana secreta en la pared
  • Descubrir canales ocultos tipo Venecia
  • Sorprender a los niños con la vista
  • Hacer una foto muy «instagrameable»
  • Disfrutar de un rincón mágico gratis

6.3. Paseo por los Soportales

Bolonia tiene 40 km de soportales declarados Patrimonio de la Humanidad.

Esto significa que podéis caminar seguros y protegidos todo el tiempo.

Es genial con niños porque no van pegados a la carretera.

Mirad hacia arriba para ver los techos pintados de algunos de ellos.

El pórtico de San Luca es el más largo del mundo y sube hasta una basílica en una colina.

Recorrer un tramo es un paseo agradable.

Bajo los arcos hay tiendas, músicos y mucha vida.

  • Caminar protegidos del sol o la lluvia
  • Descubrir techos pintados y arquitectura
  • Correr seguros lejos de los coches
  • Subir hacia el Santuario de San Luca
  • Disfrutar de una ciudad hecha para peatones

7. Catania: Volcanes y playa en Sicilia

Sicilia es, en general, más barata que el norte de Italia, y Catania es una puerta de entrada genial.

Es una ciudad construida con piedra de lava negra, con un aire decadente y fascinante.

Lo mejor para los niños es la mezcla de aventura (volcán Etna) y playa.

Comer aquí es baratísimo: los «arancini» (bolas de arroz fritas) cuestan 2-3 euros y llenan muchísimo.

Los vuelos a Catania suelen tener buenas ofertas fuera de agosto.

El clima es cálido, así que en primavera u otoño se está de lujo.

Es un destino con personalidad, ruidoso y alegre.

Ver el Etna humeante desde la calle principal impresiona a cualquiera.

Truco para ahorrar

Para desayunar, pedid «granita e brioche».

Es un granizado artesanal (de almendra, café, limón...) con un bollo dulce.

Es el desayuno típico, refrescante, delicioso y cuesta solo unos 3-4 euros.

7.1. El Mercado de Pescado (La Pescheria)

Justo detrás de la plaza del Duomo está este mercado histórico.

Es un espectáculo sensorial: gritos de los vendedores, peces espada gigantes, olores intensos...

A los niños les alucina ver bichos marinos tan raros y frescos.

Es como un acuario pero en versión mercado callejero.

Es gratis pasear por él (id por la mañana).

El ambiente es caótico y divertidísimo, pura esencia siciliana.

Cuidado con no resbalar con el agua del suelo.

Alrededor hay sitios para comer marisco frito muy barato.

  • Ver peces espada y pulpos gigantes
  • Sentir el ambiente auténtico del mercado
  • Escuchar los cánticos de los vendedores
  • Aprender sobre la vida marina local
  • Comer fritura de pescado fresca cerca

7.2. Excursión al Etna

Subir al volcán activo más alto de Europa es la aventura definitiva.

Podéis ir en coche o autobús hasta el Refugio Sapienza (1900m).

Solo llegar ahí y ver los Cráteres Silvestri (que son inactivos y gratis de visitar) ya vale la pena.

Caminar por tierra negra y roja volcánica es como estar en la Luna.

Si queréis subir más arriba en teleférico y 4x4 es caro (unos 65 euros), pero la zona baja es accesible y gratuita.

Llevad ropa de abrigo, arriba hace frío incluso en verano.

Recoger piedras de lava (pequeñas) es un recuerdo genial.

  • Caminar por cráteres de un volcán real
  • Ver paisajes lunares de lava negra
  • Tocar piedras volcánicas ligeras
  • Disfrutar de vistas sobre toda la costa
  • Vivir una aventura geológica única

7.3. Playas y Arancini

Catania tiene playas de arena dorada (La Playa) y zonas de rocas negras volcánicas (San Giovanni Li Cuti).

Bañarse viendo el volcán es único.

Para comer en la playa, nada mejor que comprar unos «arancini» en una rosticceria.

Son baratos, fáciles de llevar y a los niños les chiflan.

Pasar un día de playa es el plan más barato y relajante.

El agua suele estar limpia y cálida.

Es el contrapunto perfecto al ajetreo de la ciudad.

  • Bañarse en el mar Jónico
  • Ver rocas negras de lava en el agua
  • Comer arancini en la toalla
  • Relajarse bajo el sol siciliano
  • Jugar en la arena dorada

Preguntas frecuentes sobre Italia barata con niños

Aquí resuelvo las dudas más comunes que me preguntáis las familias viajeras para que vayáis con todo claro.

¿Cuál es la ciudad más barata de la lista?

Posiblemente Nápoles y Catania.

En el sur de Italia, el alojamiento y la comida cuestan notablemente menos que en el norte.

Una pizza en Nápoles cuesta la mitad que en Milán o Venecia.

¿Es mejor moverse en tren o alquilar coche?

Para visitar las grandes ciudades (Roma, Florencia, Milán, Venecia, Nápoles), el tren es mucho mejor.

El tráfico es caótico, el aparcamiento es caro y limitado, y los trenes te dejan en el centro.

Solo recomiendo coche si vas a recorrer la Toscana rural o hacer una ruta por Sicilia.

¿Qué comen los niños si no les gusta la pasta?

¡Raro sería! Pero si pasa, Italia tiene mucho más.

Hay pollo empanado («cotoletta alla milanese»), bocadillos increíbles, pescado fresco y mucha fruta deliciosa.

En los supermercados hay de todo, igual que en España.

¿Cuándo es más barato viajar a Italia?

Evita julio, agosto y Semana Santa.

Meses como noviembre, enero (después de Reyes) o febrero son los más económicos.

Mayo y octubre tienen precios medios y un clima perfecto, siendo la mejor opción calidad-precio.

Conclusión: Italia os espera con los brazos abiertos

Como ves, una Italia barata con niños no es una misión imposible, sino una oportunidad para viajar de forma más auténtica.

No necesitáis hoteles de cinco estrellas para que tus hijos recuerden el sabor de ese helado frente al Coliseo o la emoción de subir a un tren.

Ya sea explorando los canales de Venecia, esquivando motos en Nápoles o subiendo torres en Bolonia, Italia ofrece escenarios de película para vuestras aventuras familiares en 2026.

Lo importante es adaptar el ritmo, disfrutar de las cosas sencillas y aprovechar la increíble gastronomía callejera.

Italia es ruidosa, bella, sabrosa y divertida; exactamente como debe ser la infancia.

Así que no lo pienses más, busca esos vuelos y preparaos para decir «Ciao, Italia!».

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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