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Dónde viajar barato con niños a países nórdicos en 2026: Guía low cost

Descubre cómo disfrutar de Escandinavia sin mucho gasto: auroras boreales, fiordos impresionantes y parques de atracciones mágicos en una ruta económica diseñada para familias.

Dónde viajar barato con niños a países nórdicos 2026: 7 Destinos Top
  • Naturaleza gratuita: Parques, fiordos y auroras boreales sin coste de entrada.
  • Ahorro familiar: Trucos para comer y dormir barato en Escandinavia.
  • Diversión nórdica: Desde la casa de Papá Noel hasta los barcos vikingos.
Sonia Villegas Sonia P. Villegas
Act. 26-02-2026👁️ 84 lecturas

¿Piensas que viajar al norte de Europa con toda la familia es un sueño imposible por el presupuesto?

Es cierto que los países nórdicos tienen fama de caros, pero organizándose bien, es posible disfrutar de unas vacaciones nórdicas baratas para familias en 2026.

Estas tierras de vikingos, auroras boreales y cuentos de hadas ofrecen una seguridad y unas infraestructuras para ir con niños que no tienen precio.

Imagina a tus hijos corriendo por parques inmensos, visitando museos donde está prohibido no tocar y respirando el aire más puro del continente.

Aquí te voy a enseñar destinos baratos con niños en Europa enfocados en la zona norte, donde la naturaleza es la protagonista y muchas de las mejores experiencias son totalmente gratis.

Desde la magia de Papá Noel hasta la emoción de ver barcos antiguos, hay opciones para todas las edades.

La clave para una Escandinavia barata con niños está en saber elegir bien el alojamiento, aprovechar los bonos de transporte y disfrutar de la comida callejera o los picnics en entornos espectaculares.

Además, en 2026, las conexiones aéreas «low cost» han mejorado mucho, acercándonos a estos paraísos sin arruinarnos.

Prepárate para descubrir fiordos, castillos y sirenas sin que tu cuenta bancaria se congele.

A continuación, te presento 7 destinos increíbles para viajar al norte con los pequeños de la casa.

Consejos para ahorrar en los países nórdicos con niños

Viajar al norte no tiene por qué ser prohibitivo si sigues unas reglas básicas de ahorro.

El mayor gasto suele ser la comida y el alcohol, así que limita las visitas a restaurantes y compra en supermercados locales.

Aquí tienes tres claves para cuidar el bolsillo.

Alojamiento con cocina: Tu mejor aliado

Reservar apartamentos o cabañas con cocina es fundamental.

Hacer el desayuno y la cena en «casa» puede ahorrarte más del 50 % del presupuesto diario en comida.

Además, a los niños les suele gustar más la comida casera y los horarios flexibles que ofrece un apartamento.

Transporte público y tarjetas turísticas

El transporte público en estas ciudades es excelente y, a menudo, los niños viajan gratis o con grandes descuentos.

Investiga las tarjetas turísticas como la «Copenhagen Card» o el «Helsinki Card», que incluyen transporte y entradas a museos.

Si haces cuentas, verás que con visitar dos atracciones al día ya estás ahorrando dinero.

La naturaleza es el mejor parque temático

Lo mejor de los países nórdicos baratos con niños es que sus principales atractivos son naturales y gratuitos.

Los parques urbanos son espectaculares, con zonas de juegos que parecen de diseño.

Hacer senderismo, visitar lagos o simplemente pasear por sus bosques no cuesta ni un euro y cansa a los peques para que duerman de maravilla.

  • Compra en supermercados y cocina en el alojamiento
  • Busca tarjetas turísticas que incluyan transporte
  • Lleva botellas reutilizables; el agua del grifo es buenísima
  • Aprovecha los descuentos para familias en trenes
  • Reserva los vuelos con al menos 2 meses de antelación

1. Copenhague: La ciudad de los cuentos de hadas

La capital de Dinamarca es, posiblemente, la ciudad más amable para los niños de toda Europa.

Es plana, segura y parece sacada de un cuento de Hans Christian Andersen.

Aquí las bicicletas son las reinas, y alquilar una con carrito para los niños es una experiencia divertida y muy práctica para moverse.

Actualmente, Copenhague sigue siendo un destino fascinante.

Aunque no es la ciudad más barata del mundo, hay muchas actividades gratuitas, como ver el cambio de guardia o visitar a la Sirenita.

Los vuelos desde España son frecuentes y puedes encontrar ofertas muy buenas.

Vuelos a Copenhague suelen rondar los 50-70 euros si evitas el pleno verano.

Para comer barato, nada mejor que los puestos de «pølser» (perritos calientes) que encontrarás por toda la ciudad.

Son deliciosos, rápidos y salvarán tu presupuesto de comida.

El alojamiento puede ser caro en el centro, pero el barrio de Nørrebro ofrece opciones más económicas y un ambiente muy chulo.

Es una ciudad vibrante donde los niños son bienvenidos en todas partes.

Truco para ahorrar

Si vas a visitar el Tívoli y varios museos, la «Copenhagen Card» es imprescindible.

Incluye transporte ilimitado en toda la región (incluso desde el aeropuerto) y entrada a más de 80 atracciones.

Dos niños menores de 10 años entran gratis por cada adulto con tarjeta.

1.1. Jardines de Tívoli

El Tívoli no es solo un parque de atracciones, es el alma de Copenhague.

Abierto en 1843, inspiró al mismísimo Walt Disney con su ambiente mágico y sus luces.

Aunque la entrada cuesta unos 20 euros (sin atracciones), pasear por sus jardines al atardecer merece cada céntimo.

Hay espectáculos de pantomima gratuitos y zonas de juego preciosas.

Si queréis montar en las atracciones, comprad el pase ilimitado, sale más a cuenta que pagar viaje por viaje.

Podéis llevar vuestra propia comida y hacer un picnic en el césped, algo muy común entre los daneses.

Es un lugar que fascina tanto a abuelos como a nietos.

Evitad los fines de semana si podéis, para disfrutarlo con menos gente.

La montaña rusa de madera es una de las más antiguas del mundo y sigue funcionando.

Un día en el Tívoli es el recuerdo que tus hijos guardarán para siempre.

  • Ver el espectáculo de luces nocturno
  • Disfrutar del teatro de pantomima gratis
  • Hacer un picnic en los jardines
  • Montar en la montaña rusa clásica
  • Visitar la zona dedicada a Andersen

1.2. Nyhavn y paseo en barco

El puerto nuevo, o Nyhavn, con sus casas de colores y barcos antiguos, es la postal típica de la ciudad.

Pasear por aquí es gratis y muy entretenido para los niños, que pueden ver los mástiles y las fachadas coloridas.

Desde aquí salen los tours en barco por los canales.

Un recorrido de una hora cuesta unos 13 euros para adultos y la mitad para niños.

Es una forma descansada de ver la Ópera, el Palacio de Amalienborg y la Sirenita desde el agua.

Si queréis ahorrar más, el autobús acuático (barco-bus) está incluido en el transporte público.

No tiene guía turístico, pero las vistas son las mismas y os costará mucho menos.

Comprad un helado en uno de los quioscos del puerto y sentaos en el muelle a ver pasar la vida.

En verano, el ambiente es festivo y lleno de música.

Es el corazón marítimo de la ciudad y no os lo podéis perder.

  • Sacar fotos a las casas de colores
  • Tomar un barco turístico guiado
  • Usar el autobús acuático (más barato)
  • Comer un gofre o helado en el muelle
  • Ver dónde vivió Hans Christian Andersen

1.3. La Sirenita y Kastellet

La estatua de La Sirenita es pequeña, sí, pero es el símbolo indiscutible de Dinamarca.

Visitarla es gratuito y el paseo hasta allí es precioso, bordeando el agua.

Justo al lado se encuentra el Kastellet, una fortaleza militar con forma de estrella que hoy es un parque público.

Es un lugar genial para que los niños corran por los terraplenes de hierba y vean el molino de viento rojo.

Suele haber soldados haciendo guardia, lo que siempre llama la atención a los pequeños.

Cerca está la fuente de Gefion, impresionante con sus bueyes y chorros de agua.

Llevad pan duro, porque en los fosos del Kastellet hay muchos patos y cisnes.

Es una zona tranquila, perfecta para escapar del bullicio del centro.

Si vais a primera hora, podréis ver la Sirenita sin cientos de turistas alrededor.

Un plan relajado y sin coste alguno.

  • Hacerse la foto con La Sirenita
  • Correr por las murallas verdes del Kastellet
  • Ver el molino de viento histórico
  • Saludar a los guardias reales
  • Dar de comer a los patos del foso

2. Estocolmo: Islas, barcos y Pippi Calzaslargas

Estocolmo, construida sobre 14 islas, es una ciudad bellísima y muy azul.

Para las familias, Suecia es el paraíso de la conciliación y eso se nota en cada esquina.

Hay ascensores y rampas para carritos por todas partes, y los niños son tratados como pequeños reyes.

Si buscas dónde viajar barato con niños en el norte, Estocolmo ofrece museos gratuitos y parques increíbles.

Llegar es sencillo con vuelos directos a Arlanda.

Vuelos a Estocolmo se pueden conseguir desde 60 euros reservando con tiempo.

El transporte es eficiente, y los niños viajan gratis los fines de semana (desde el viernes a mediodía) en buses y metro acompañados de un adulto.

Comer fuera es caro, pero el «Dagens Rätt» (menú del día) al mediodía es una opción económica por unos 10-12 euros.

Y no olvides las albóndigas suecas, ¡les encantan a todos!

Truco para ahorrar

Muchos museos estatales en Suecia son gratuitos o tienen días de entrada libre.

El Museo Medieval o el Museo del Ejército suelen ser gratis y muy interesantes para niños.

Llenad las botellas de agua en cualquier grifo, es potable y deliciosa.

2.1. Museo Vasa

El Museo Vasa es algo único en el mundo y dejará a tus hijos con la boca abierta.

Alberga un enorme barco de guerra del siglo XVII que se hundió en su viaje inaugural y fue rescatado casi intacto 333 años después.

Ver el barco real, con sus tallas de madera y cañones, es impresionante.

La entrada es gratuita para menores de 18 años, y para adultos cuesta unos 17 euros.

Hay una película sobre el rescate que explica muy bien la historia a los niños.

Es el museo más visitado de Escandinavia por una buena razón.

Está situado en la isla de Djurgården, un pulmón verde lleno de atracciones.

Os recomiendo ir temprano porque se forman colas.

La atmósfera dentro del museo, oscura para conservar la madera, es misteriosa y genial.

Una lección de historia que no olvidarán jamás.

  • Ver el barco del siglo XVII original
  • Descubrir cómo vivían los marineros
  • Entrada gratuita para niños y adolescentes
  • Ver la maqueta de cómo se rescató
  • Pasear por la isla de Djurgården después

2.2. Junibacken: El mundo de Astrid Lindgren

Justo al lado del Vasa está Junibacken, dedicado a los cuentos de Astrid Lindgren, la creadora de Pippi Calzaslargas.

No es un museo aburrido, es una casa de juegos gigante.

Lo mejor es el «Tren de los Cuentos», un viaje mágico en vagones voladores sobre maquetas de las historias.

Al final del trayecto llegáis a Villa Villekulla, la casa de Pippi, donde los niños pueden tocarlo todo, disfrazarse y jugar.

La entrada no es barata (unos 18 euros adultos, 15 niños), pero si tus hijos conocen a Pippi, es obligatorio.

Tienen un restaurante con comida casera muy buena y vistas al agua.

También hay una librería infantil maravillosa.

Es un lugar pensado 100 % para los niños, donde ellos son los protagonistas.

Ideal para pasar una mañana o tarde lluviosa.

La decoración y el detalle son exquisitos.

  • Montar en el Tren de los Cuentos
  • Jugar en la casa de Pippi Calzaslargas
  • Disfrazarse y correr sin parar
  • Disfrutar de la librería infantil
  • Comer albóndigas en su restaurante

2.3. Gamla Stan y el Palacio Real

Gamla Stan es el casco antiguo de Estocolmo, uno de los mejor conservados de Europa.

Sus calles estrechas y empedradas, pintadas de colores ocres y rojos, son perfectas para una aventura urbana.

Podéis buscar la estatua más pequeña de la ciudad, el «Järnpojke» (niño de hierro), y dejarle una moneda.

En la plaza Stortorget, el escenario de antiguas batallas, podéis tomar un chocolate caliente.

El Palacio Real está aquí y se puede visitar (entrada de pago), pero ver a los guardias fuera es gratis.

Es una zona muy turística, así que evitad los restaurantes de la calle principal si queréis ahorrar.

Entrar a la Catedral (Storkyrkan) para ver la estatua de San Jorge y el Dragón cuesta poco y gusta mucho a los niños.

Caminar por estas calles es como viajar al pasado medieval.

Hay muchas tiendas de recuerdos y artesanía.

Perderse por los callejones menos transitados tiene mucho encanto.

  • Buscar la estatua del niño de hierro
  • Ver el Cambio de Guardia Real
  • Admirar la estatua del dragón en la catedral
  • Pasear por las calles medievales
  • Tomar un gofre en una cafetería antigua

3. Helsinki: Diseño y naturaleza a un paso

Helsinki es una capital compacta, tranquila y muy fácil de visitar con niños.

Es famosa por su diseño, sus saunas y por ser la puerta a miles de islas.

Para una Escandinavia barata con niños, Finlandia ofrece precios algo más moderados que Noruega o Dinamarca en alojamiento.

Los tranvías verdes recorren toda la ciudad y son una atracción en sí mismos; los niños viajan gratis en carrito y el adulto que empuja el carrito ¡también viaja gratis!

Vuelos a Helsinki pueden costar unos 70-90 euros.

La Plaza del Mercado es el lugar ideal para comer barato: sopa de salmón y frutas del bosque frescas.

Helsinki tiene una biblioteca central, Oodi, que es una maravilla arquitectónica con zonas de juego increíbles para niños.

Es un refugio perfecto y gratuito si hace frío.

Truco para ahorrar

Aprovechad los menús de almuerzo («Lounas»).

Casi todos los restaurantes ofrecen buffet libre de ensaladas, sopa y plato principal entre las 11:00 y las 14:00 por unos 10-13 euros.

Es la forma más barata y sana de comer caliente.

3.1. Fortaleza de Suomenlinna

Suomenlinna es una fortaleza marina construida sobre seis islas, Patrimonio de la Humanidad.

Se llega en un ferry regular desde la Plaza del Mercado (el billete es barato, sirve el de transporte urbano).

Es el lugar favorito de las familias locales para hacer picnic.

Los niños pueden explorar túneles antiguos, ver cañones gigantes y correr por las murallas.

Incluso hay un submarino de la Segunda Guerra Mundial que se puede visitar por dentro (entrada aparte, unos 7 euros).

En verano es un paraíso verde y en invierno tiene una belleza melancólica única.

Llevad bocadillos y bebidas, ya que los restaurantes de la isla son caros.

El trayecto en barco de 15 minutos ya es una aventura, con vistas preciosas de la ciudad.

Es una excursión de medio día perfecta.

No olvidéis una linterna (o la del móvil) para los túneles más oscuros, ¡les encantará!

  • Viajar en ferry por el archipiélago
  • Explorar los túneles y murallas
  • Ver el antiguo submarino Vesikko
  • Hacer picnic frente al mar Báltico
  • Visitar el museo de juguetes (opcional)

3.2. Parque de atracciones Linnanmäki

Linnanmäki es el parque de atracciones más antiguo de Finlandia.

La buena noticia es que la entrada al recinto es gratuita.

Podéis entrar, pasear y disfrutar del ambiente sin pagar nada.

Además, hay varias atracciones pequeñas para niños que son totalmente gratis, como el mirador panorámico.

Si queréis montar en las atracciones grandes, se paga por viaje o pulsera (unos 47 euros la pulsera), pero no es obligatorio.

Tienen una montaña rusa de madera clásica que es muy famosa.

Es un plan muy flexible: podéis ir solo a dar una vuelta y que los niños monten en lo gratuito.

También hay puestos de comida y juegos de feria.

Está situado sobre una colina con buenas vistas de la ciudad.

En octubre organizan un «Carnaval de Luz» precioso.

  • Entrar al parque gratis
  • Disfrutar de las atracciones gratuitas
  • Subir a la torre panorámica sin coste
  • Comer algodón de azúcar
  • Ver la ciudad desde las alturas

3.3. Biblioteca Oodi y Plaza del Senado

La Biblioteca Oodi no es una biblioteca normal, es el salón de estar de Helsinki.

La planta superior, el «Cielo de los Libros», tiene árboles reales, alfombras para tumbarse y una zona infantil espectacular.

Es gratis, caliente en invierno y tiene cafetería.

Desde su balcón se ve el Parlamento.

Cerca está la majestuosa Plaza del Senado con la Catedral blanca luterana, un icono de la ciudad.

Subir sus escaleras es un reto divertido para los niños y ofrece buenas vistas.

También podéis visitar la Catedral Ortodoxa Uspenski, de ladrillo rojo, que parece un castillo de cuento ruso.

Todo este recorrido se hace a pie y es muy agradable.

Helsinki mezcla lo moderno y lo clásico de forma magistral.

Terminad el día en la sauna pública Allas Sea Pool, que tiene piscinas templadas al aire libre (entrada de pago).

  • Jugar en la zona infantil de Oodi
  • Subir las escaleras de la Catedral Blanca
  • Ver la Catedral Ortodoxa Uspenski
  • Descansar en los sofás de la biblioteca
  • Pasear por el centro histórico

4. Oslo: Vikingos y tejados transitables

La capital de Noruega combina naturaleza urbana con una modernidad fascinante.

Si buscáis un viaje barato a Noruega con niños, Oslo puede asustar por sus precios, pero tiene muchos ases bajo la manga.

Gran parte de sus atracciones son parques y espacios abiertos gratuitos.

Llegar es fácil, con vuelos económicos al aeropuerto de Gardermoen.

Para moverte, el transporte público es excelente.

Oslo es una ciudad verde, nombrada Capital Verde Europea, lo que garantiza aire puro y muchos espacios para jugar.

Para comer, los supermercados (como Rema 1000 o Kiwi) y los quioscos de comida rápida son vuestros amigos.

Un picnic en el fiordo de Oslo es un lujo barato.

El agua del grifo es, probablemente, la mejor que probarás en tu vida.

Truco para ahorrar

Si vais a comer fuera, buscad los restaurantes «Egon».

Tienen un buffet de pizza y ensalada a mediodía bastante razonable y menú infantil.

Además, siempre tienen lápices y globos para los niños.

4.1. Parque Vigeland

El Parque Vigeland es el parque de esculturas más grande del mundo hecho por un solo artista.

Y lo mejor: es totalmente gratis y está abierto 24 horas.

Hay más de 200 esculturas de bronce, granito y hierro que representan el ciclo de la vida.

A los niños les divierte mucho imitar las posturas de las estatuas, especialmente la del «Niño Enfadado» (Sinnataggen).

Es un espacio inmenso con césped, patos y zonas de juegos infantiles muy buenas a la entrada.

Es el lugar perfecto para pasar una mañana soleada, correr y hacer fotos divertidas.

En verano hay gente haciendo barbacoas y tomando el sol.

Llegar es fácil con el tranvía número 12.

Es una galería de arte al aire libre sin barreras.

El monolito central, lleno de figuras humanas entrelazadas, es impresionante.

  • Imitar las estatuas extrañas y divertidas
  • Ver al famoso «Niño Enfadado»
  • Jugar en el parque infantil del recinto
  • Hacer un picnic en el césped
  • Pasear sin gastar ni un euro

4.2. Ópera de Oslo y Biblioteca Deichman

La Ópera de Oslo es un edificio blanco que parece un iceberg surgiendo del fiordo.

Su tejado de mármol está diseñado para caminar sobre él, y subir hasta la cima es gratis.

A los niños les encanta la idea de caminar por el techo de un edificio.

Las vistas del fiordo desde arriba son geniales.

Justo al lado está la nueva biblioteca Deichman Bjørvika.

Es un edificio futurista increíble con zonas para niños, cine, instrumentos musicales y rincones de lectura.

Entrar es gratis y es un refugio perfecto.

Cerca también está el nuevo Museo Munch (de pago), pero ver el edificio inclinado desde fuera ya impresiona.

Toda esta zona del puerto ha sido renovada y es muy agradable para pasear.

Es la cara más moderna de Escandinavia.

  • Caminar por el tejado de la Ópera
  • Ver las vistas del fiordo desde arriba
  • Explorar la moderna biblioteca Deichman
  • Jugar en las zonas interactivas de la biblioteca
  • Pasear por el puerto moderno

4.3. Península de Bygdøy y museos

En la península de Bygdøy se concentran los museos más famosos.

Se puede llegar en autobús o en un ferry (más divertido).

Aquí están el Museo Fram (sobre exploradores polares) y el Museo Kon-Tiki (balsas de expediciones).

El Museo de Barcos Vikingos está cerrado por reforma hasta 2027, pero el Fram es espectacular: puedes subirte al barco polar de madera más resistente del mundo.

Dentro del Fram simulan una tormenta polar y hace frío, ¡una experiencia total!

La entrada familiar cuesta unos 30-40 euros, pero merece la pena.

También está el Museo Folclórico al aire libre, con casas antiguas y animales de granja.

Bygdøy tiene playas y bosques preciosos para pasear gratis si decidís no entrar a los museos.

Es el rincón de los aventureros y exploradores.

Ideal para despertar la curiosidad histórica de los niños.

  • Subir al barco polar Fram
  • Ver las balsas del Kon-Tiki
  • Simular una expedición al Polo Norte
  • Ver casas tradicionales noruegas
  • Pasear por los bosques de la península

5. Islandia: Aventura volcánica en familia

Islandia parece otro planeta y visitarlo con niños es una lección de geología en vivo.

Verán géiseres explotar, cataratas gigantes y playas de arena negra.

No es un destino barato, pero se puede hacer una versión más económica.

La clave es alquilar una furgoneta camper o coche y alojarse en campings o granjas.

Vuelos a Reikiavik han bajado de precio gracias a las aerolíneas low cost, encontrándose por 100-150 euros.

La comida en restaurantes es prohibitiva, así que la compra en supermercados «Bonus» (el del cerdito rosa) es obligatoria.

El agua caliente de las piscinas municipales es la alternativa barata al Blue Lagoon.

Es un viaje de carretera inolvidable.

Truco para ahorrar

No compréis agua embotellada jamás.

El agua de Islandia es la más pura del mundo y sale gratis de cualquier grifo.

Llevad cantimploras para todos.

5.1. El Círculo Dorado

Es la ruta clásica cerca de Reikiavik y se puede hacer en un día.

Incluye tres paradas brutales y gratuitas (solo pagas parking en algunas).

Thingvellir: donde se separan las placas tectónicas de América y Europa. Podéis caminar entre dos continentes.

Geysir: ver al géiser Strokkur lanzar agua hirviendo a 20 metros de altura cada 5 minutos alucina a los niños.

Gullfoss: una catarata doble inmensa y ruidosa.

Todo es naturaleza salvaje y accesible.

Las carreteras son buenas y fáciles de conducir.

Parar a ver caballos islandeses (bajitos y peludos) por el camino es un extra genial.

Es la introducción perfecta a la isla.

Llevad ropa impermeable, porque el géiser y la catarata mojan.

  • Ver explotar el géiser Strokkur
  • Caminar entre placas tectónicas
  • Sentir la fuerza de la catarata Gullfoss
  • Acariciar caballos islandeses en la ruta
  • Todo es acceso gratuito (salvo parking)

5.2. Piscinas termales municipales

El Blue Lagoon es famoso pero carísimo (casi 100 euros).

Haced como los islandeses: id a las piscinas públicas.

Cada pueblo tiene una y son fantásticas, limpias y baratas (unos 7 euros adultos, niños a veces gratis).

Tienen aguas termales calientes, toboganes y jacuzzis al aire libre.

Bañarse a 38 grados mientras fuera hace frío es una experiencia muy islandesa.

En Reikiavik, la piscina Laugardalslaug es enorme y genial para familias.

Es el lugar social por excelencia.

Obligatorio ducharse desnudo antes de entrar (norma estricta de higiene).

Es relax para vosotros y diversión para los niños.

Mucho más auténtico que los spas turísticos.

  • Bañarse en agua caliente al aire libre
  • Tirarse por los toboganes de agua
  • Pagar precios locales, no turísticos
  • Conocer la cultura del baño islandesa
  • Relajarse después de un día de ruta

5.3. Reikiavik y avistamiento de ballenas

La capital es pequeña, colorida y acogedora.

Podéis subir a la iglesia Hallgrímskirkja (parece un cohete) y pasear por el lago Tjörnin para dar de comer a los patos.

Desde el puerto salen barcos para ver ballenas.

Es una excursión cara (unos 80 euros adultos, niños mitad o gratis), pero ver una ballena jorobada en libertad es increíble.

Si el presupuesto no llega, visitad el museo «Whales of Iceland» que tiene réplicas a tamaño real.

Comer el famoso perrito caliente del puesto «Bæjarins Beztu Pylsur» es obligatorio y barato (unos 4 euros).

Reikiavik se ve en una tarde tranquilamente.

Es segura y llena de murales de arte urbano.

Una base perfecta para vuestras aventuras.

  • Probar el famoso perrito caliente de Bill Clinton
  • Subir a la torre de Hallgrímskirkja
  • Pasear por el puerto viejo
  • Avistar ballenas (si el presupuesto permite)
  • Ver las casas de chapa de colores

6. Tierra de Fiordos: El reino de Frozen

La región de los fiordos noruegos es, sencillamente, uno de los paisajes más bonitos de la Tierra.

Para los niños, es entrar en el reino de Arendelle de Frozen.

Montañas verticales, cascadas y agua profunda.

Para disfrutar de fiordos baratos con niños, la base ideal es Bergen o Stavanger.

Volar a Bergen es posible desde unos 80-100 euros.

Moverse en ferry local es más barato que los cruceros turísticos y ofrece vistas similares.

El alojamiento en campings (en cabañas «hytter») es la opción ganadora para familias: cocina, naturaleza y precio razonable.

Las actividades aquí son caminar, tirar piedras al agua y respirar.

Llevad chubasqueros, en Bergen llueve 260 días al año, ¡pero eso es parte del encanto!

Truco para ahorrar

En lugar del famoso y caro tren turístico de Flåm, conducid o tomad el autobús local por la zona.

Las vistas del valle son prácticamente las mismas y os ahorraréis una fortuna.

6.1. Bergen y el Monte Fløyen

Bergen es la puerta a los fiordos y una ciudad preciosa.

El barrio de Bryggen, con sus casas de madera torcidas y coloridas, es Patrimonio de la Humanidad.

Callejear por sus pasadizos de madera es como jugar al escondite en la historia.

Lo mejor para niños es subir en el funicular Fløibanen al Monte Fløyen.

Arriba hay un bosque encantado con estatuas de Trolls, un parque infantil enorme y cabras en verano.

Las vistas de la ciudad y el mar son de postal.

Podéis subir en funicular (familiar unos 30 euros ida y vuelta) y bajar andando por el bosque, que es gratis y muy bonito.

Visitad el mercado de pescado, aunque cuidado con los precios para comer allí.

Bergen tiene un acuario muy bueno también.

Es una ciudad de cuento rodeada de siete montañas.

  • Perderse por las casitas de Bryggen
  • Subir en funicular al Monte Fløyen
  • Buscar Trolls en el bosque encantado
  • Ver las cabras del monte (Cachemira)
  • Bajar caminando entre árboles

6.2. Crucero por el Nærøyfjord

El Nærøyfjord es el fiordo más estrecho y espectacular, y Patrimonio de la Humanidad.

Navegar por aquí en un barco eléctrico silencioso es una experiencia de paz absoluta.

Ver las cascadas caer desde cientos de metros y las granjas colgadas en las laderas impresiona mucho.

El crucero de Gudvangen a Flåm cuesta unos 50 euros por adulto (niños descuento), pero vale la pena.

A veces se ven focas o marsopas en el agua.

Si es demasiado caro, podéis verlo desde la orilla en Gudvangen, donde hay un poblado vikingo recreado.

Flåm es muy turístico, pero el entorno es majestuoso.

Es la imagen que todos tenemos de Noruega.

Si vais en coche, pasad por el túnel de Lærdal (el más largo del mundo, 24 km), ¡tiene luces azules dentro!

Naturaleza en su máxima expresión.

  • Navegar por el fiordo más estrecho
  • Ver cascadas y montañas verticales
  • Visitar el poblado vikingo de Gudvangen
  • Sentirse pequeño ante la naturaleza
  • Posibilidad de ver focas

6.3. Cascada Vøringsfossen

Si alquiláis coche, acercaos a ver la Vøringsfossen.

Es una de las cascadas más famosas, con una caída de 182 metros.

Han construido unas pasarelas y miradores sobre el cañón que son espectaculares y seguros para ir con niños (con cuidado).

Ver el agua rugir y caer al vacío es hipnótico.

Es totalmente gratis.

Cerca está el centro de naturaleza Hardangervidda.

El camino hasta allí cruza el fiordo de Hardanger, famoso por sus frutales.

En primavera (mayo-junio) los manzanos están en flor y las cumbres nevadas.

Es una parada perfecta de carretera para estirar las piernas y alucinar.

Noruega es agua en movimiento, y aquí se nota.

  • Mirar al vacío desde las pasarelas seguras
  • Escuchar el estruendo del agua
  • Admirar el cañón profundo
  • Parada gratuita y espectacular
  • Sacar fotos increíbles de naturaleza

7. Tierras Escandinavas: Laponia y magia polar

Si tus hijos sueñan con conocer a Papá Noel, el destino es Rovaniemi, en la Laponia finlandesa.

Aunque suene a viaje de lujo, se puede hacer de forma asequible si se organiza bien.

Viajar fuera de diciembre (por ejemplo en marzo o noviembre) reduce los costes a la mitad.

Aquí la magia es real: nieve, renos y auroras boreales.

Vuelos a Rovaniemi suelen hacer escala en Helsinki y rondan los 150-200 euros.

Alojarse en cabañas con sauna es parte de la experiencia.

Es el destino definitivo para familias que aman la Navidad o el invierno.

Ver la cara de un niño cruzando el Círculo Polar Ártico no tiene precio.

Truco para ahorrar

La ropa térmica se puede alquilar allí, pero es caro.

Llevad ropa de esquí de casa (capas, capas y más capas) para ahorraros el alquiler del equipo.

El frío es seco, así que bien abrigados se aguanta bien.

7.1. Santa Claus Village

La Aldea de Papá Noel está abierta todo el año y la entrada es gratuita.

Sí, has leído bien.

Pasear por el pueblo, ver la línea del Círculo Polar y entrar a saludar a Papá Noel en su oficina es gratis.

Lo que cuesta dinero es la foto oficial con él (unos 30-40 euros) y las actividades.

Pero puedes verlo y hablar con él sin pagar la foto si no quieres.

También está la Oficina de Correos oficial, donde llegan millones de cartas.

Es un lugar muy comercial pero con una magia innegable.

Los niños alucinan.

Se puede llegar en el autobús local número 8 desde el centro de Rovaniemi por pocos euros.

Un sueño cumplido sin gastar entrada.

  • Saludar a Papá Noel en persona (gratis)
  • Cruzar la línea del Círculo Polar Ártico
  • Visitar la Oficina de Correos de los Elfos
  • Ver los renos en el recinto
  • Disfrutar del ambiente navideño eterno

7.2. Granjas de Renos y Huskies

Interactuar con animales árticos es algo que hay que hacer.

Los paseos en trineo largos son caros (más de 100 euros), pero las granjas ofrecen visitas cortas o paseos de 500 metros mucho más baratos (20-30 euros).

A los niños les basta con acariciar a los renos y darles de comer líquenes.

Los huskies son súper enérgicos y cariñosos.

Visitar una granja de perros y jugar con los cachorros es una actividad entrañable.

Es una forma de acercarse a la cultura sami y local.

Reservad directamente con las granjas locales para obtener mejor precio que a través de agencias.

La conexión con los animales en este entorno nevado es especial.

  • Acariciar y alimentar renos
  • Jugar con perros husky
  • Dar un pequeño paseo en trineo (opción corta)
  • Aprender sobre la vida en el Ártico
  • Sacar fotos preciosas con los animales

7.3. Auroras Boreales y Angry Birds Park

Ver Auroras Boreales es el fenómeno natural más impresionante, y es gratis si el cielo está despejado.

Solo tenéis que alejaros un poco de la luz de la ciudad por la noche.

Hay aplicaciones móviles que te avisan de la probabilidad.

Para jugar de día, en el centro de Rovaniemi hay un parque de Angry Birds (creación finlandesa) que es gratuito y genial.

Tiene tirolinas, estructuras para trepar y suelo blando.

Es el lugar perfecto para que los niños gasten energía antes de ir a dormir.

Laponia ofrece esa mezcla de naturaleza extrema y diversión infantil.

Si viajáis en verano, tendréis el Sol de Medianoche (luz 24 horas), que también es una experiencia loca.

  • Cazar auroras boreales por vuestra cuenta
  • Jugar en el parque Angry Birds gratis
  • Disfrutar de la nieve en cualquier lado
  • Hacer muñecos de nieve gigantes
  • Vivir la noche polar o el sol de medianoche

Preguntas frecuentes sobre viajar al norte con niños

Aquí te resuelvo las dudas que suelen tener las familias antes de emprender una aventura vikinga.

¿Cuál es la mejor época para viajar?

Para viajar barato y con buen clima, mayo, junio y finales de agosto son ideales.

Tienes muchas horas de luz, temperaturas agradables y precios más bajos que en julio.

Si buscas nieve y auroras, febrero o marzo son mejores que diciembre (que es carísimo y muy oscuro).

¿Es muy cara la comida?

Comer en restaurantes sí es caro (30-40 euros por persona).

Pero comprando en supermercados y comiendo comida callejera (perritos, falafel, pizza), el gasto es similar al de una gran ciudad europea como Londres o París.

¿Cómo moverse entre ciudades?

El tren es fantástico en Escandinavia, cómodo y con vagones de juegos para niños en muchos trayectos de larga distancia.

Para distancias largas (ej. Oslo-Bergen o Estocolmo-Helsinki), el avión o los ferris nocturnos son opciones eficientes.

¿Qué ropa debemos llevar?

La clave son las capas.

Incluso en verano necesitas una chaqueta impermeable y un jersey fino.

Llevad calzado cómodo y resistente al agua, porque vais a caminar mucho y puede llover en cualquier momento.

Conclusión: Una aventura familiar inolvidable

Viajar a los países nórdicos con niños en 2026 es una inversión en recuerdos y calidad de vida.

Sí, requiere un poco más de planificación para no salirse del presupuesto, pero la recompensa es inmensa.

Ya sea viendo la sirenita en Copenhague, navegando por los fiordos en Noruega o saludando a Santa en Finlandia, la experiencia será mágica.

Estos destinos están preparados para las familias como pocos lugares en el mundo: son seguros, limpios y divertidos.

No dejes que el mito de los precios te frene.

Con apartamentos, supermercados y disfrutando de la naturaleza gratuita, la Escandinavia barata con niños es una realidad posible.

Prepara las maletas, abrigaos bien y lanzaos a descubrir el norte de Europa juntos.

Nota: Ten en cuenta que los precios indicados son orientativos. Estos pueden variar según las fechas, la demanda y otras circunstancias.

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